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jueves, 2 de agosto de 2007

Guadalupe Loaeza : ¿Hacerse de la vista gorda? : En manos de ¿quién?

¿Hacerse de la vista gorda?

Guadalupe Loaeza
Una cosa es que los políticos tengan el hábito de ‘tragar camote’ y de ‘obedecer’, como ha sido siempre su costumbre, y otra es que la ciudadanía se haga guaje.
No, las y los mexicanos ya no nos podemos hacer de la vista gorda respecto a la corrupción de algunos funcionarios. Hacerse de la vista gorda en relación a estos políticos corruptos es convertirse en sus cómplices, es faltarnos a nosotros mismos el respeto, es darle la espalda a la democracia, es cerrar los ojos ante la evidencia y es incurrir en un cinismo malsano. En este caso, hacerse de la vista gorda quiere decir que ya todo nos vale; que estamos dispuestos a resignarnos con cualquier gobierno por corrupto que éste sea, que no nos importa nuestro país y que nuestra capacidad de indignación se ha agotado por completo. ¡Qué fácil es hacerse de la vista gorda, qué sencillo resulta dejar pasar lo que sea con tal de que nuestro pequeño mundo individual no se altere! Una cosa es que los políticos tengan el hábito de “tragar camote” y de “obedecer”, como ha sido siempre su costumbre, y otra es que la ciudadanía se haga guaje.

¿A qué viene todo lo anterior? A la posibilidad de que alguien como el candidato Jorge Hank Rhon pueda llegar a ganar las elecciones el domingo. No hay que olvidar que el abstencionismo que existe en Baja California es el mayor de todo el país y que es en Tijuana donde se concentra el mayor número de electores, además es la ciudad más importante del estado y donde fue presidente municipal Hank Rhon. Si sumamos dinero con abstencionismo, las posibilidades de que gane el candidato por el PRI son mayúsculas. Esto lo entiendo, pero lo que no alcanzo a comprender es que los bajacalifornianos, que me merecen todos mis respetos, cuenten con un candidato de la calaña de Hank Rhon. He allí un síntoma que nos está indicando dos posibilidades muy graves: o que la política está cada vez más podrida o que la sociedad está cada vez más enferma.

He visto, escuchado y leído decenas de entrevistas de Hank Rhon y termino siempre haciéndome las mismas preguntas: “¿De qué estará hecho ese hombre cuyo rostro no tiene la mínima expresión, un hombre que parece tan rupestre y tan elemental?, ¿será así porque está totalmente traumado?, ¿cómo habrá sido su niñez, seguramente rodeada de muchos guaruras y de coches último modelo?, ¿cuáles habrán sido los consejos que le daba un padre, símbolo de la corrupción, y que sigue viendo como a un Dios?, ¿cómo lo verán sus hermanos, les dará pena ajena?, ¿por qué tiene un concepto tan pobre de la mujer e insiste en decir que es “el animal que más le gusta”? Esta última pregunta, me hace evocar una fotografía gigantesca y a todo color que solía aparecer en los noventa en la vitrina del estudio de un fotógrafo cuyo nombre se me escapa y que se encontraba al lado del restaurante La Linterna. Como si hubiera sido una tarjeta de presentación del fotógrafo era la única que aparecía sobre un atril con marco dorado de un estilo un poco barroco. Allí estaban, muy endomingados, todos los miembros de la familia Hank González: en medio, sentados en unas sillas Luis XVI, aparecían los padres, detrás de ellos, muy paraditos, los hijos, los yernos, las nueras y a sus pies una bola de nietos chimuelos muy sonrientes. De lejos, la fotografía mostraba a la típica familia numerosa mexicana, muy unida y feliz; pero si una se acercaba al aparador y veía con cuidado cada una de las expresiones de los que formaban el grupo se podían descubrir muchas cosas. De todos, la que más me llamó la atención fue la de la madre, su actitud era totalmente opuesta a la de su marido y al del resto de la familia. Vestida y arreglada de una forma sumamente modesta, se hubiera dicho que estaba completamente ajena. Como que hubiera querido desaparecer justo en el momento en que el lente hizo ¡clik! La fuerte y seductora personalidad de su marido la eclipsaba por completo. En otras palabras, Guadalupe Rhon era transparente, no existía. De todos era la única que no encajaba en el grupo...

En todas las entrevistas que le hacen a Jorge Hank Rhon presume de sus cinco esposas y de sus 19 hijos. En el programa Shalalá, conducido por Katia D’Artigues y Sabina Berman, el cual se puede ver casi en su totalidad por YouTube, el candidato por el PRI pronunció el nombre de cada uno de sus hijos. Dijo que lo que más detestaba era “lo corrupto, la mentira”; presumió de su chaleco de pene de burro; comentó que su mayor arrepentimiento era no tener un cuerpo musculoso y que si regresara a esta vida en forma de animal, sería convertido en mujer. Confieso que después de ver la entrevista, me deprimí y me pregunté, ¿en qué país estamos?

No quiero dejar de recomendarle a los bajacalifornianos, más que recomendárselos les suplicaría que leyeran el libro, antes de ir a votar (sé que lo he recomendado muchas veces, pero es que vale la pena), La Terca Memoria, de don Julio Scherer. Allí, en el capítulo dedicado a Carlos Hank González, leerán un documento fundamental de la historia del Hipódromo de Agua Caliente. Y en la página 195 aparece el capítulo titulado: Jorge Hank Rhon, en el que el autor describe su bebida favorita. “Herradura reposado con una víbora de cascabel, una cobra, un pene de león, un pene de toro y a veces cabellos finos de osos grises del Canadá. En el vaso pueden quedar residuos de esos animales que, a trasluz, se miran como minúsculos pedazos de tripas bañadas en un líquido amarillento”. Según el candidato este es el secreto de su virilidad y así se lo explica a su entrevistador:

- ¿Cómo funciona? -pregunta el periodista.

- El tequila absorbe el poder de estos animales.

- ¿Y se acaba el botellón?

- Cuando lo bajo, me lo van llenando.

“Convencido de la fuerza sexual de la bebida, lo ofrece a sus incondicionales, a sus empleados y cómplices. También invita a las señoras a que mojen sus labios y nutran su cuerpo con el hallazgo que lo enorgullece”.

Lo que me da pavor es que el domingo Jorge Hank Rhon distribuya por todo Baja California su pócima, y que gracias a sus poderes los electores terminen por votar por ese Calígula... capaz de hacer senador a uno de sus animales...

¿De verdad querrán los bajacalifornianos tener a un gobernador así? Ojalá que el 5 de agosto no se hagan de la vida gorda y que no cierren los ojos ante las evidencias tan claras de todo lo siniestro que representa Jorge Hank Rhon...

Ojalá...

gloaeza@yahoo.com

En manos de ¿quién?

Hace unos días durante el debate entre los candidatos de la Alianza para que vivas mejor (PRI) y el de la Alianza por Baja California, José Osuna Millán preguntó a los televidentes: “Este 5 de agosto, amigas y amigos, se decide no solo quien va a ser el gobernador, sino el futuro de Baja California, el futuro de tus hijos. En manos de que gobernador vas a dejar a cargo la seguridad de tus hijos, en manos de que gobernador vas a dejar a cargo la educación de tus hijos. Haz de cuenta que tuviste una emergencia y vas a dejar encargada a tu familia, la dejarías en manos del candidato del PRI, o con la familia Osuna Millán?”

No hay duda de que el símil del candidato panista ejemplifica perfectamente la enorme diferencia que seguramente existe entre un personaje tan siniestro y oscuro como Hank Rohn y su persona. Hoy, quisiera formular al aire la misma pregunta pero entre dos mujeres políticas, que como los candidatos, se encuentran igualmente, en el ojo del huracán: “En manos de quién dejarías a cargo la seguridad y la educación de tus hijos. Haz de cuenta que tuviste una emergencia y vas a dejar encargada a tu familia, la dejarías en manos de Elba Esther Gordillo, líder del SNTE o Josefina Vázquez Mota, Secretaria de Educación Pública?”

Es cierto que la primera es millonaria (según Zepeda Patterson, su poder asciende a 25 mil millones de dólares anuales), que es casi tan poderosa como el presidente, que quita y pone puestos a su gusto en el gobierno federal, que tiene excelentes relaciones con periodistas e intelectuales, que es íntima de Calderón, que es suegra del subsecretario de Educación Básica de la SEP, que es dueña de un partido político, y de varias propiedades además de su departamento en San Diego y que por si fuera poco tendrá chamba hasta 2012, pero ¿bastará todo eso para dejarle encargada la educación de los hijos? Por lo que a mí se refiere, preferiría dejarle la educación y la seguridad de mis hijos a Josefina Vázquez Mota.

Hace unos años, la profesora me invitó a desayunar al Balmoral. De hecho, siempre me la encontraba allí desayunando en compañía ya sea de periodistas o de funcionarios políticos de muy alto nivel. Era la época en que estaba enamorada, por lo tanto, se encontraba en una forma espléndida: se veía contenta, sonriente y llena de vida. Recuerdo que el desayuno se prolongó más de la cuenta debido a todas las interrupciones que tuvimos: persona que entraba al café, persona que venía a saludar a la maestra. No obstante, no dejaba de comentarme cuán preocupada se encontraba respecto a la falta de justicia entre los maestros y a las evidencias de un “México bronco” que podía estallar de un momento a otro. Por mi parte no dejaba de escucharla totalmente seducida por esa mujer vestida con un traje Chanel comprado seguramente en París, el cual coordinaba perfectamente bien con su bolsa de piel Ferragamo y sus accesorios de oro. Sí, la escuchaba, pero a la vez me preguntaba si era cierto todo lo que contaban acerca de la Maestra: que si al ver el salón de belleza tan lleno de gente, esa misma mañana decidió comprarlo; que si la boda de su hija había costada una millonada; que si era la única que podía paralizar al país al llevar a la huelga al sindicato más grande de América Latina; que si todo el mundo le tenía miedo; que si era sumamente ignorante; que si se había restirado la piel más de cinco veces; que si esto, que si lo otro.

Al salir del café muy amablemente me ofreció darme un “aventón” hasta mi casa. Ella misma manejaba una camioneta último modelo. No acababa de ponerme el cinturón, cuando de pronto, sonó su celular. “Buenos días, ¿cómo le va mi querido amigo?”, escuché que decía Elba Esther. Quién sabe qué le habrá dicho “su querido amigo” a propósito de quién sabe quién; que de pronto la maestra exclamó: “¡Que se vaya al carajo!” A partir de ese momento, empezó con una retahíla ensordecedora de groserías y más groserías. “¡Chín, chún, chán…!” profería con una tal naturalidad y desenfado que hasta envidia me dio. En ese momento, su peinado de salón, el rubio de su cabello, sus accesorios de oro, su traje Channel y su flamante camioneta, aparecieron ante mis ojos como cuando Cenicienta, después de la media noche, vio su carroza convertida en una calabaza y su vestimenta se transformó en andrajos. La transformación de la maestra había sido radical. Se había convertido en lo que realmente es. No sabía yo qué hacer; temía que la expresión de mi cara delatara lo que estaba pensando… Es decir, lo mismo que pienso ahora después de haber corroborado que lo que se dice de ella corresponde perfectamente a la realidad. No, ciertamente a Elba Esther Gordillo no le dejaría en sus manos la educación de mis hijos. Para aquellas personas que todavía tengan dudas en relación a la imagen y al prestigio de la profesora, les recomiendo que entren a Youtube, y pongan su nombre. Ya verán lo que pasa…

Mi opción es entonces Josefina Vazquez Mota. Hace tres semanas comí con ella. Vestida de una forma sumamente sencilla (demasiado), sin accesorios y con una cordialidad muy natural me platicó a propósito de todos sus proyectos que ha impulsado respecto a los cambios en la agenda educativa: la próxima entrega de 240 mil becas para jóvenes de escasos recursos; del concurso de oposición para la designación de los 900 directores de planteles federales de Educación Media Superior, sin necesidad de intermediarios. “Ahora, las directoras y los directores de planteles de bachillerato van a ser sujetos de una rigurosa rendición de cuentas y a revisiones anuales del cumplimiento del Programa de Desarrollo Profesional”, me dijo con una sonrisa de oreja a oreja. Y en tanto me contaba del nuevo libro de texto de civismo, el cual abordará temas como: la tolerancia, el respeto a los demás y a la diferencia y el respeto a los derechos humanos, de repente le entró una llamada a su celular. Por su expresión me di cuenta que le estaban planteando algún problema serio, no obstante, su reacción era mesurada. “Es muy importante lo que me está comentando, por eso tenemos que darnos el tiempo suficiente para resolverlo. Llámeme por favor en una hora y le diré qué hacer”.

Es indiscutible que el estilo de Josefina, es diferente que el de la maestra. Hablando de Educación, sinceramente prefiero los métodos de Vázquez Mota. Y usted, querido lector y lectora, frente a una emergencia, ¿con quién de las dos dejaría sus hijos?...


Kikka Roja

Resistencia Siembra Maiz

Resistencia Creativa se va de siembra porque
"Sin Maíz no hay País". Invitamos a convencionistas, comités ciudadanos en resistencia, hombres y mujeres libres de México, este domingo 5 de agosto del 2007, en esta ocasión la reunión será a las 10:00 hrs. en la Plaza de la Fundación México-Tenochtitlán, frente a la Suprema corte de Justicia a un costado de la plancha del Zócalo capitalino, ya que nos sumaremos al inicio de la siembra de maíces nativos en la Ciudad de México, de la campaña nacional en defensa de la soberanía alimentaria y la reactivación del campo mexicano Sin maíz no hay país, ¡pon a México en tu boca!. Las zonas de cultivo serán el Zócalo, jardineras, glorietas y áreas verdes de los cuatro puntos cardinales de la capital d el país, según las organizaciones sociales y campesinas agrupadas en esta campaña en defensa de la soberanía alimentaria y la reactivación del campo mexicano. Asistirá nuestra compañera Jesusa Rodríguez, de ahí nos iremos al Hemiciclo a Juárez a nuestra acostumbrada Asamblea dominical. ¡No debes faltar!


Resistencia Creativa

Participarán los artistas Angélica Aragón, Cecilia Suárez, Miguel Rodarte y Juan Manuel Bernal, Bruno Bichir, Julieta Egurrola, Vanessa Bauche, Héctor Bonilla, Luis Roberto Guzmán y Vanessa Ciangherotti. (Nota completa aquí)

No olvides visitar nuestros sitios en internet
http://resistenciacreativadf.blogspot.com
http://resistenciacreativa.org.mx


Kikka Roja

Lorenzo Meyer

Sólo fue un recambio

Lorenzo Meyer
AGENDA CIUDADANA

Articulos recientes del Dr. Lorenzo Meyer Cossio

“En términos políticos, el México de hoy se asemeja demasiado al que existía antes del ‘ gran cambio’”.

Mediocridad. Allá en los años 60 del siglo pasado, fue posible imaginar el futuro colectivo como uno en donde hasta los jueces serían justos. Al concluir ese siglo ya no se pedía tanto, pero nunca se pensó que finalmente se obtuviera tan poco. El México del PAN no ha significado un gran cambio, ni siquiera un cambio, apenas un recambio donde pasado y presente son casi iguales, donde la nota dominante es la mediocridad.

Una Comparación Odiosa Pero Útil. La mediocridad política pareciera ser hoy el signo de México. Los indicadores que avalan una conclusión tan pesimista son varios, pero sobre todos ellos sobresale uno: la gran posibilidad política que se abrió en el año 2000 en torno a una auténtica modificación del rumbo histórico de la vida pública mexicana ha terminado por ser, básicamente, una gris continuidad.

Carlos Salinas, en su afán de hacer creer que su proyecto de “modernización” del autoritarismo priista era posible, logró que Estados Unidos le apoyara para que México fuera admitido al “selecto club” de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Después de todo se suponía que gracias al Tratado de Libre Comercio de la América del Norte, nuestro país estaba a punto de ingresar al “Primer Mundo”. Un resultado de llegar a la OCDE fue que, en todas las escalas de comparación entre los treinta miembros de la organización –ingreso per cápita, crecimiento económico, educación, seguridad social, esperanza de vida, etcétera-, México compartía los últimos lugares con Turquía. Sin embargo, hoy Turquía parece marchar por un camino de modernización real mientras México continúa sin encontrar ese rumbo y puede terminar por ser el paria de la organización.

En el siglo XX, tanto México como Turquía fueron clasificados como sistemas autoritarios. El turco fue creación de Kemal Ataturk cuando, tras la derrota de la I Guerra Mundial, se abolió el califato para dar nacimiento a una república laica con un partido de Estado. Hoy Turquía es una democracia real, aunque vigilada por un ejército que todavía amenaza con intervenir si las Fuerzas islámicas ponen en riesgo el carácter laico del Estado. En México, fue la Revolución Mexicana y el Partido Nacional Revolucionario los que crearon el sistema de partido de Estado que se mantuvo hasta el año 2000. Por lo que a vigilancia se refiere, en México no es el ejército sino el conjunto de poderes fácticos los que actúan no para impedir que se pierda la laicidad sino para evitar que gane la izquierda. Turquía y México están gobernados por partidos con raíz religiosa, católica la del PAN e islamista la del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AK) en Turquía. Sin embargo, la Turquía presidida por Recep Tayyip Erdogan está creciendo a una envidiable tasa del 7.3% anual en tanto que México lo hace al 3% (el ritmo más bajo para América Latina). En Turquía la corrupción pública va a la baja, en tanto que en México sigue como siempre. Los resultados de las elecciones turcas no son puestas en duda ni por el ejército (al que no le gustan) y el partido en el Gobierno ha recibido un respaldo popular genuino; en México la situación es casi la opuesta. Obviamente no todos los indicadores político-sociales turcos son positivos ni todos los mexicanos negativos, pero no hay duda que mientras en Turquía la promesa del cambio se ha hecho realidad, México se ha hundido en un mar de contradicciones y corrupción, al punto que aquí la clase dirigente pareciera simplemente administrar el correr de un tiempo que se desperdicia sin que se concrete un proyecto positivo, aunque fuese de derecha.

El Corporativismo en Ascenso. Se supondría que la visión dominante en el PAN contemporáneo debería de ser la propia de un liberalismo bona fide. El liberalismo burgués puede o no ser democrático, pero de seguro es contrario a los monopolios y a la persistencia de ese corporativismo cardenista que por más de medio siglo le dio al PRI una gran base social, pero impidió el surgimiento del ciudadano. En efecto, el cardenismo apoyó y se apoyó en los sectores –el obrero, el campesino, el popular y al inicio, también el militar- que, a su vez, estaban asentados en una telaraña de sindicatos, ejidos, colegios de profesionistas, uniones de colonos, transportistas, etcétera. Todo este mundo corporativo lo operaban caciques y oligarquías que medio representaban a los agremiados a la vez que los controlaban y explotaban pero, sobre todo, anteponían sus intereses de minoría organizada por sobre los del amplio México desorganizado e indefenso. La derrota del PRI a manos del PAN en el año 2000 debió de significar el principio del fin del México corporativo y corrupto para permitir el afianzamiento del México de ciudadanos al que el PAN decía aspirar. No fue el caso; el dominio del PAN se ha adecuado a los intereses del corporativismo priista y antidemocrático. El ejemplo más claro y más patético de lo anterior, ha sido la relación de Vicente Fox primero y Felipe Calderón después, con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), controlado desde hace 18 años por Elba Esther Gordillo y su grupo. Sin el apoyo del SNTE -una maquinaria política de raíz priista con millón y medio de agremiados-, Calderón no hubiera llegado a la Presidencia y hoy le es tan indispensable como el ejército para mantenerse en ella.

Ahora bien, el precio que el gremio de los profesores le cobra al actual ocupante de “Los Pinos” es alto. Por un lado, le arrancó una subsecretaría y otros puestos clave en la Administración federal pero, sobre todo, la líder del SNTE está empeñada en imponerse por sobre la encargada formal de la educación pública primaria y secundaria: la secretaria de Educación, Josefina Vázquez Mota, cuya presencia ha quedado opacada por la sombra que sobre ella proyecta Elba Esther Gordillo. Sin embargo, el precio que paga Calderón al SNTE es nada comparado con el que paga la sociedad mexicana en su conjunto, pues el gran feudo corporativo es el responsable de que se no se lleve a cabo la gran reforma que México requiere para no seguir en los últimos lugares de calidad educativa que muestran las cifras de la OCDE.

El SNTE y su estructura burocrática consumen enormes recursos públicos sin que los resultados los justifiquen. Olac Fuentes Molinar, quien fuera subsecretario de Educación y conocedor de la naturaleza del sistema educativo mexicano, no ha dudado en afirmar que: “El SNTE es uno de los grandes obstáculos para elevar la calidad de la educación del país. Quizá no es el problema único, pero el funcionamiento del sistema, la operación, la calidad educativa depende de un aparato que tiende a perpetuar las malas prácticas…El liderazgo de Elba Esther introduce una enorme dificultad para hacer cambios reales porque eso implica afectar intereses…hace muchos, pero muchos años que [los dirigentes del SNTE] no son maestros…ya no se acuerdan de cómo son las escuelas” (Emeequis, 23 de julio, 2007). La maestra Gordillo, criatura del priismo, es un obstáculo para modernizar la educación mexicana –y sin esa modernización el salto cualitativo del desarrollo mexicano es imposible- pero sin ella la Administración panista de Felipe Calderón no pareciera viable. En el contexto de nuestro actual sistema político, lo único que pareciera importar es el presente. Poner en riesgo la seguridad de ese presente para buscar el cambio y ganar el futuro no es cosa a la que estén dispuestos quienes hoy controlan los puestos de mando. Y lo mismo que ocurre con el SNTE pasa con otros sindicatos, el petrolero, por ejemplo. A esa corporación la maneja otro personaje que, como la Gordillo, también fue impulsado a la cima por Carlos Salinas: Carlos Romero Deschamps. Fox no procedió contra el liderazgo sindical petrolero pese al enorme desfalco que significó el llamado “Pemexgate” en el año 2000; es más, en el Pemex dirigido por los panistas se volvió a reeditar el atraco. La razón esgrimida por Raúl Muñoz Leos, ex director de la gran –y profundamente herida- empresa paraestatal, para darle en el año 2005 al grupo de Romero Deschamps mil 724 millones de pesos, es que eso evitó que el sindicato se hubiera ido a la huelga y el país a la catástrofe. Es por ello que Muñoz Leos reclama para sí el título de “salvador del país” y no el de chantajeado o tolerante con la corrupción, (El Universal, 29 de julio).

En Suma. Cada vez es más claro que el traslado del Poder Ejecutivo del PRI al PAN no fue un cambio sino sólo un recambio. La gran batalla por la transformación política de México, si es que alguna vez se da, aún no ha ocurrido, sigue siendo un pendiente, posibilidad para el futuro.


Kikka Roja

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