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domingo, 12 de agosto de 2007

Unirse… o desdibujarse

GRUPOS, CORRIENTES, TRIBUS, DENTRO DEL PRD
grupos dentro del prd

Rosalía Vergara. Proceso 1606 12 agosto 07 pág. 20

De cara a su X Congreso Nacional Extraordinario, los perredistas insisten en preservar la unidad del partido, pero difieren en la forma en que deben contrarrestar el caudillismo y el desdibujamiento del PRD. Y es que, arguyen algunos militantes, los afanes hegemonistas de Nueva Izquierda pueden hipotecar el futuro del partido. Pese a las críticas, los integrantes de esta corriente insisten: “no nos vamos a fracturar”.

A cuatro días de su X Congreso Nacional Extraordinario y a más de un año de las elecciones presidenciales, las diversas corrientes del PRD se aprestan a debatir sobre la imagen que requiere el perredismo y a superar las pugnas intrapartidistas. El encuentro, que se realizará del jueves 16 al domingo 19, servirá para que grupos como Nueva Izquierda (NI), Izquierda Social (IS), Izquierda Democrática Nacional (IDN) y Red Democrática Revolucionaria (Redir) reflexionen sobre el rumbo que debe tomar el PRD para enfrentar el avance de la derecha y para que definir qué hacer para contrarrestar el desdibujamiento de su partido. Entrevistados por separado, Jesús Zambrano y Jesús Ortega, de NI insisten en sus críticas al “caudillismo” en el seno del PRD, mientras que Dolores Padierna, de IDN, destaca que el partido ha caído en una “derechización” y quienes la promueven sólo buscan mermar el liderazgo de Andrés Manuel López Obrador. A su vez, Martí Batres, de IS, admite que el partido se ha ido desdibujando por su falta de presencia en los temas nacionales, en tanto que Pablo Franco, de Redir, considera que la burocratización perredista es el peor defecto del partido, e Inti Muñoz, de Movimiento por la Democracia, cuestiona a todos y afirma: es un falso debate. Para el investigador de El Colegio de México, Jean François Prud’homme, estudioso del perredismo, no es extraño que en su próximo Congreso el PRD llegue a acuerdos para mantener la cohesión interna y evitar el choque entre López Obrador, las corrientes que lo apoyan y NI –la corriente mayoritaria en el partido–, pues es parte de su cultura resumida en la frase “acuerdo mata estatuto”. Los perredistas debatirán cuatro temas: declaración de principios, su programa, la línea política y la reforma interna. Para esto el viernes 3 los militantes aprobaron un proyecto de modificación a los estatutos que se debatirá en el Congreso y el viernes 10 hicieron un pacto de unidad para evitar fracturas durante el congreso.

Todos por la unidad

Jesús Ortega, coordinador del Frente Amplio Progresista (FAP), asegura que ha habido avances “significativos” en los acuerdos para que el PRD esté unido. “No nos vamos a fracturar. No vamos a caer en la trampa de confrontarnos internamente o encontrar en nuestras diferencias naturales motivos para divisiones definitivas”. Martí Batres, secretario de Desarrollo Social del Gobierno del Distrito Federal, lo secunda y considera que en el congreso habrá unidad y adelanta que no le darán gusto a la derecha, que quiere ver a un PRD convulsionado. A su vez, Dolores Padierna, secretaria de Planeación del PRD y representante del Frente Político de Izquierda, afirma que éste será un Congreso que redefinirá al PRD en su nueva etapa, distante del cisma que vivió el 2 de julio de 2006. “Todo dependerá de la correlación de fuerzas”, dice. Inti Muñoz sostiene que la crítica interna que debe ser congruente y concretarse en reformas de fondo. Ese sería el verdadero sentido del congreso: que las corrientes estén verdaderamente dispuestas a modificar y transformar al PRD. Y remata: “Implica que haya autocrítica y capacidad de reconocer vicios y prácticas”. Durante los cuatro días de discusiones, los perredistas propondrán que las comisiones políticas nacionales, estatales y municipales participen también en la toma de decisiones, lo mismo que los expresidentes del partido, gobernadores, coordinadores de grupos parlamentarios y los dirigentes de las corrientes del PRD. “Y hay consenso”, destaca Zambrano. También propone que estas comisiones tengan capacidad para sancionar a los militantes que infrinjan los estatutos, así como rectificar o ratificar las resoluciones del secretariado nacional.

En el proyecto de reforma aprobado por los perredistas el viernes 3, se menciona que el secretariado general nacional del partido se encargará de organizar el trabajo de las secretarías y comisiones del partido, así como “sustituir a la presidencia en sus faltas temporales o mayores de un mes”. Con este criterio, se elegirá al Comité Político Nacional (CPN), el CEN y la Comisión Política Consultiva Nacional; además, se propone ampliar de 192 a 256 las consejerías nacionales por medio de elecciones donde participen planillas nacionales y representación proporcional pura. Prud’homme considera que estas nuevas figuras darán nueva cohesión a la estructura del partido. Así, dice, “todas las corrientes tendrán un cargo oficial”. Y explica que esta cultura del acuerdo, “es sana para superar conflictos, pero no para la democracia interna”. En este contexto, las corrientes que se formaron desde 1994 como un contrapeso a los liderazgos, sostiene el investigador, “terminan siendo un factor de conflicto en el seno del partido porque actúan como tribus y se preocupan más por la repartición de cargos dentro o fuera del partido”.

Los retos, las divergencias

Para Prud’homme, la coyuntura del PRD es similar a la que vivió en 1994 cuando Cárdenas perdió por segunda vez la elección presidencial e inició una gira por el país, que interrumpió por la falta de apoyo del partido, dirigido entonces por Porfirio Muñoz Ledo. Aunque precisa que han faltado acuerdos y diálogo con el Ejecutivo, como en el sexenio de Ernesto Zedillo, cuando se abrió la puerta a la reforma electoral, que aprovechó el PRD para ganar la jefatura del Gobierno capitalino en 1997. Así mismo, agrega que en la elección de 2006 el PRD se convirtió en la segunda fuerza política, posición que perdió por la larga protesta postelectoral y las tensiones intrapartidistas, que se reflejan en las derrotas en las elecciones de Yucatán, Aguascalientes, Oaxaca, Zacatecas y Baja California. Dice Prud’homme: “Es un reflejo de la crisis del PRD después de la elección del 2006 y tiene relación con la falta de institucionalización del partido. Sus militantes no han asumido los momentos de dificultad política o popularidad de los liderazgos fuertes”. Por eso conmina a los perredistas a superar sus diferencias y reconocerse como una oposición fuerte, capaz de negociar proyectos que se transformen en políticas públicas. Incluso los llama a superar la visión caudillista porque sólo desgasta a los militantes y fragmenta al partido. “Esto es inconcebible”, asegura Batres.

Considera que el partido no debe ceder “a la derechización del país”, ni al canto de las sirenas del gobierno de Felipe Calderón. De lo contrario, insiste, hipotecará la elección presidencial de 2012. De acuerdo con Batres, “si el PRD cede frente a los intentos de coptación del gobierno federal no va a poder presentarse a la elección federal de 2012 ni a las de 2009. Lo importante es que el partido vea a la sociedad, no al ombligo, y que reivindique a López Obrador porque es nuestra principal ventaja”. Sin embargo, admite que el perfil del partido se está desvaneciendo, y esto se observa en los procesos electorales recientes. Y, al igual que Jesús Ortega, advierte que los problemas internos “se pueden agrandar hasta desdibujarnos como partido si no los paramos a tiempo”. Jesús Zambrano recapitula durante la entrevista: “la división del partido será culpa de quienes quieren pleito, de los que quieren debilitar a la izquierda”. El riego existe, afirma. Por eso insiste en que el PRD no debe darle la oportunidad al sueño salinista para que la derecha panista se entronice en el poder. Padierna, de Izquierda Democrática Nacional, grupo que ha perdido fuerza ante Nueva Izquierda, se lanza contra “Los chuchos”, a quienes acusa de la derechización del partido. Ellos se creen “dueños del partido y ahora quieren apropiarse de la línea política y del rumbo estratégico del PRD”. Hay un proceso de burocratización que debe frenarse en el Congreso, indica.

Hegemonía perniciosa

Para el representante de Redir, Pablo Franco, el avance de Nueva Izquierda no es conveniente para el partido. En San Lázaro, NI tiene 52 legisladores; ADN e IDN sólo 11 cada una. El coordinador de los diputados perredistas, Javier González Garza, estaba con Nueva Izquierda, ahora simpatiza con el Movimiento por la Democracia. De esta corriente hay siete diputados y la complementan simpatizantes del presidente nacional Leonel Cota o del gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel. Franco sostiene que Los Chuchos quieren sustituir al caudillo, primero fue Cuauhtémoc Cárdenas, luego vino Andrés Manuel López Obrador, para imponerse en las estructuras del partido, pues hasta en el CEN tienen la mayoría de las carteras, incluyendo la secretaría general, que ocupa Guadalupe Acosta Naranjo. Dice que algunos legisladores son independientes, como José Antonio Almazán, secretario de Exterior del Sindicato Mexicano de Electricistas; el tabasqueño Silvestre Álvarez; Raymundo Cárdenas, exsecretario de Gobierno durante la gestión de Ricardo Monreal en Zacatecas, entre otros. Foro Nuevo Sol tiene 8 diputados y Movimiento Izquierda Social sólo cuanta con cuatro. Igual número tiene el Movimiento Cívico, liderado por Mario Saucedo, aquél que en 1994 impulsó la creación de la secretaria general del PRD.

En el Senado el panorama es similar: NI tiene 13 senadores, entre ellos el coordinador Carlos Naverrete Ruiz; Foro Nuevo Sol cuenta con 5; Las Redes Ciudadanas, Que apoyaron a López Obrador o simpatizan con Leonel Cota, sólo 4; El Movimiento por la democracia, 2, en tanto que ADN e IDN sólo 1. A su vez, las 16 delegaciones políticas están repartidas de la siguiente manera: Venustiano Carranza, Iztapalapa y Milpa Alta están gobernadas por gente de NI; Iztacalco, Magdalena Contreras, Tlalpan y Tlahuac, por UNYR; Cuajimalpa, Alvarao Obregón, Azcapotzalco y Cuauhtémoc, por IDN; mientras que Gustavo A. Madero y Xochimilco tienen al frente simpatizantes de Izquierda Social, encabezada por Martí Batres. Sólo Coyoacán, cuyo delegado es Heberto Castillo Juárez (hermano de la secretaria de vivienda del gobierno legítimo, Laura Itzel Castillo Juárez e hijo del legendario luchador social) no pertenece a ninguna corriente. NI está dividida entrre los Chuchos y los Históricos, concentrados en el Distrito Federal, entre los que destacan el diputado local Daniel Ordóñez y Francisco Carrillo. Ambos aseguran que pertenecen al FAP, pero están alejados del Senador René Arce. En contraste, IDN, la corriente que encabeza Padierna, esposa de René Bejarano, expulsado tras los viedo escandalos, sólo tiene presencia en la capital del país. No obstante los Bejaranistas mantienen su presencia en las delegaciones Azcapotzalco, Alvaro Obregón y Cuauhtémoc. Incluso algunos militantes afirman que Bejarano se ha reunido con con perredistas en Taxcala, Oaxaca, Nayarit, Veracruz, y Morelos.

GRUPOS, CORRIENTES, TRIBUS, DENTRO DEL PRD
http://kikka-roja.blogspot.com/2006/12/grupos-dentro-del-prd.html

Actualización 13 agosto
Crean en el PRD la corriente Izquierda en Movimiento

Alma E. Muñoz

Grupos perredistas dieron a conocer la formación de una nueva corriente interna denominada Izquierda en Movimiento, a cuatro días de que inicie el décimo Congreso Nacional Extraordinario del partido. Destacan en ésta agrupaciones de Tabasco y Chiapas, que estuvieron ligadas con Nueva Izquierda (NI); de Veracruz, en algún momento parte de Izquierda Democrática Nacional (IDN); pero sobre todo da paso a la desaparición de Red de Izquierda Revolucionaria que encabezaron Pablo Franco y José Antonio Rueda. En conferencia de prensa, representantes de las agrupaciones que forman parte de Izquierda en Movimiento dijeron que lucharán por el ejercicio pleno de la democracia en el PRD, y que serán aliados de aquellos que cumplan con este postulado. Así que, subrayaron Miguel Elías Moreno y Rueda, líderes, junto con Pablo Franco, de la nueva expresión, no descartamos impulsar un candidato propio para presidente nacional del partido -aunque las votaciones respectivas serán en abril próximo-, como tampoco brindar nuestro apoyo a Jesús Ortega o Alejandro Encinas, según las condiciones que se presenten. Franco dijo que llegarán al Congreso Nacional -del jueves al domingo próximos- con 150 delegados, lo cual nos da "más representantes" que los de IDN, Foro Nuevo Sol, UNIR y Movimiento por la Democracia. José Antonio Rueda, en tanto, afirmó que "queremos un partido más fuerte, en mejores condiciones, que supere sus vicios, que dé ejemplo de ejercicio democrático y no que se esté tropezando con cada proceso electoral, por ser éstos fallidos o equivocados". No podemos, insistió, "exigir elecciones limpias si las nuestras son puercas". En el anuncio de la integración de Izquierda en Movimiento estuvo Alejandro Rojas Díaz Durán, del grupo del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, quien -desde el estrado- aclaró que acudió como invitado, lo mismo que Erick Villanueva, de NI. Como parte de la corriente recién creada también están los migrantes perredistas encabezados por Pedro Castillo, los mismo que chiapanecos liderados por Agustín Ruiz Mendoza, secretario de Organización del PRD en ese estado.
NUEVA IZQUIERDA ( N I ) sólo va tras del dinero
Kikka Roja

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