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jueves, 27 de septiembre de 2007

Videos Entrevista : Caricaturistas Politica Mexicana



Kikka Roja

Ataques a Pemex el comando jaramillista : Guerrilla mexicana

  • Abren línea de investigación sobre escisiones del EPR
  • Imputan ataques a Pemex al comando jaramillista
Nada! puras chingaderas y palos de ciego del gobierno espurio, la gente protesta y no arreglan sus agravios
Gustavo Castillo García

A raíz de las investigaciones relacionadas con la colocación de explosivos en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), y de la publicación –en mayo pasado– del acuerdo mediante el cual se creó el Comité de Alto Nivel del Consejo de Seguridad Nacional, el gobierno federal ha constituido un nuevo grupo de trabajo para cruzar los datos que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Procuraduría General de la República (PGR) y la Secretaría de Gobernación poseen sobre el Ejército Popular Revolucionario (EPR) y sus escisiones. En ese contexto, según los funcionarios consultados, las investigaciones que se realizan consideran que el grupo responsable de los estallidos en instalaciones de Pemex en Guanajuato, Tlaxcala, Querétaro y Veracruz es el llamado Comando Jaramillista Morelense 23 de mayo. Sin embargo, esta agrupación apareció en mayo de 2004 y desde entonces se deslindó del EPR, organización que se ha atribuido los ataques.

Cabe mencionar que durante la detención, hace unas semanas, del ex guerrillero Hermenegildo Torres, fiscales de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) lo cuestionaron acerca de las actividades del comando jaramillista y el involucramiento de esta organización armada en los ataques a instalaciones petroleras, así como sobre sus planes futuros. Las fuentes revelaron que con base en el Comité de Alto Nivel se ha dado pie a la creación del Grupo Nacional contra la Subversión, lo cual ha servido para incrementar los intercambios de información entre los más altos funcionarios encargados de la seguridad nacional y también ha permitido fijar lineamientos para las investigaciones relativas a los explosivos que se colocaron en julio y agosto de este año en ductos petroleros. Según las fuentes consultadas, los peritajes han dado cuenta de que los artefactos que se colocaron en instalaciones de Pemex contienen las mismas sustancias, sólo que en mayores cantidades, que los empleados en los ataques a sucursales bancarias en Morelos en mayo de 2006, atribuidos al comando jaramillista. Hasta el momento, la PGR ha empleado no sólo a personal de la SIEDO para dar continuidad a sus indagatorias, sino que también se ha utilizado al Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate de la Delincuencia, en tanto que la Sedena ha desplegado efectivos que participan en la Sección Segunda (inteligencia), con el propósito de obtener datos que lleven a la ubicación y desarticulación de las células que han realizado los ataques contra instalaciones petroleras.
Que el gobierno panista PRESENTE CON VIDA a los desaparecidos, LIBERTAD a 700 presos políticos
Kikka Roja

Bolivia : Sin impuestazo ni gasolinazo : Evo Morales


  • En nombre de la madre tierra hay que erradicar el capitalismo, pide en la ONU el presidente
  • Sin impuestazo ni gasolinazo, Bolivia tuvo superávit fiscal: Evo Morales
  • Gracias a la recuperación de los hidrocarburos el ingreso en 2006 se multiplicó por siete, asegura
  • Rechaza en la Asamblea General utilizar alimentos en la producción de biocombustibles para autos
David Brooks (Corresponsal)

Evo Morales dialoga con el presentador Jon Stewart (derecha) en el programa Daily Show Foto: Ap

Nueva York, 26 de septiembre. Evo Morales, presidente de Bolivia, no sólo apareció hoy ante la Asamblea General sino que también fue la estrella de uno de los programas de televisión más famosos e influyentes del país, e inyectó nuevo aire a la ya cansada retórica de la Organización de Naciones Unidas (ONU) al diagnosticar el “exceso de lujo” como una de las razones de los graves problemas sociales y ambientales que enfrenta el planeta, y recetó “erradicar” el capitalismo en nombre de la madre tierra. Morales ofreció discursos en el histórico Cooper Union, apareció en la televisión nacional y en los periódicos locales antes de presentarse esta tarde en la Asamblea General de la ONU. Después del iraní Mahmud Ahmadinejad, y con la ausencia de Fidel Castro y Hugo Chávez, Evo Morales está ahora entre la estrellas más reconocidas en esta obra política anual en la ONU y en las calles de este país. Seguro que provoca envidia. Y es que delegaciones, con sus líderes en medio, pasean con gran importancia por los pasillos de la ONU y calles a su alrededor, bajan y suben a limosinas rodeados de sus servicios secretos (poco secretos), pero en la mayoría de los casos se quedan asombrados de que casi nadie los reconozca. Pero este no es el caso del presidente boliviano, que hoy celebró la visión indígena del mundo, propuso ante la Asamblea General hacer de éste “el milenio de la vida”, criticó al presidente de Estados Unidos y envió un saludo a Fidel Castro, mientras denunciaba el modelo económico neoliberal que convierte a la “sagrada madre tierra” en mercancía.

Resaltó tanto ante la ONU como en otros foros que uno de los logros básicos de su gobierno fue retomar el control de los hidrocarburos en Bolivia. Morales describió que los gobiernos “neoliberales” habían privatizado los recursos nacionales como receta para mejorar la economía, incluso promoviendo un incremento de impuestos sobre los ingresos de los trabajadores, supuestamente para sanear las finanzas de la nación altiplánica. Todo esto, afirmó, sólo resultó en la descapitalización de la nación y un aumento del desempleo y la corrupción. Al llegar su gobierno, dijo, se impusieron nuevos controles a la operación de las empresas que explotan los hidrocarburos, con el resultado de que antes el Estado percibía sólo 300 millones de dólares al año por este rubro y ahora ese ingreso es de 2 mil millones, el que se pone a beneficio de las mayorías. “Quiero decirles que el año pasado, sin impuestazo, sin gasolinazo, Bolivia tuvo superávit fiscal gracias a la recuperación de un recurso natural como son (los) hidrocarburos, que es tan importante para mi país”, resumió. Y añadió: “quiero decirles a los presidentes de las naciones donde están privatizados los recursos naturales que es importante, con la fuerza del pueblo, recuperar ese recurso natural para que beneficie a los pueblos y la nación”. El gobierno boliviano, dijo el mandatario, reconoce el derecho de las empresas a las ganancias, “pero no como antes”. Agregó que “empezamos a descolonizar a Bolivia, tanto dentro como fuera (…) estamos construyendo el poder del pueblo y es el pueblo, y no algunos grupos de familias, (los) que deben tener el poder”. Dijo que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional imponían antes las políticas económicas, “pero eso ya se acabó”. Afirmó que “los mismos que padecen los problemas tienen la sabiduría para resolverlos (…) las fuerzas sociales”, y sentenció que “el modelo de concentrar el capital en manos de pocos no resuelve los problemas del mundo”.

Al abordar el tema prioritario de esta Asamblea General de la ONU, Morales dijo que se habla mucho del calentamiento global del planeta, pero poco sobre sus causas. “Proviene de una globalización que no respeta la diversidad (…) primero tenemos que globalizar a los seres humanos”. Denunció el hecho de que cuando los movimientos sociales defienden sus intereses ante un capitalismo desenfrenado, son sujetos a invasiones y llamados terroristas, y criticó directa e indirectamente al gobierno de George W. Bush en este contexto. Tras responder a la crítica de Bush contra Castro, le envió un saludo y dijo que el líder cubano “envía tropas a otros países para salvar vidas, no como otros que envían tropas para quitar vidas”. También criticó la privatización del agua y la calificó de violación de un derecho humano, al igual que la propuesta de los biocombustibles: “¿Cómo vamos a utilizar alimentos para carros; la tierra es para la vida”. El alimento y el agua no son mercancías, subrayó, y dijo que “este modelo económico ha llevado a provocar genocidios. Si estamos hablando de la vida, hay que abandonar el lujo (…) tenemos que hablar de la humanidad y no sólo de algunas familias”. Celebró la ratificación de la Declaración de los Derechos Indígenas de la ONU, que “hemos esperado 500 años”, e indicó que la visión indígena no es vengativa sino “una cultura de diálogo, una cultura de vida (…) Vivir bien en comunidad y armonía con la madre tierra, eso es sagrado”. Y concluyó insistiendo en que “tenemos que cambiar el modelo económico y erradicar el capitalismo” del planeta Tierra.

“Viaje impresionante”

Pero para un sector joven e influyente del público estadunidense que posiblemente nunca ha visto ni escuchará este discurso ante la ONU (el acto casi no se cubre en lo medios más allá de las actividades de Bush y Ahmadinejad, en ausencia de Chávez y Castro), Morales sorprendió anoche con su participación en el exitoso Daily Show, de Jon Stewart. Es un noticiero ficticio-satírico en un canal de cable que ha cobrado enorme influencia en Estados Unidos. Con un traductor, Morales sostuvo un intercambio con Stewart, que empezó señalando la extraordinaria llegada al poder de un líder campesino sin gran educación, “un viaje impresionante”. Morales le respondió: “todos tenemos derechos y no sólo los profesionales pueden llegar a ser presidente” de un país. Stewart le dijo que “tal vez en Bolivia, pero aquí en Estados Unidos el juego está un poco chueco”. Evo respondió: “pues entonces se necesita hacer algo para cambiar eso”, y así se ganó la primera de varias ovaciones del público. El presentador le preguntó sobre el respaldo del boliviano a Castro y Chávez, pues eso “aquí espanta”, le advirtió. Morales respondió que es necesario abrir el diálogo, “respetar las diferencias” y pensar sobre “el apoyo a la vida y a la humanidad”.

Al final, bromeando, le pidió a Stewart: “por favor, no me consideren parte del eje del mal”.

En su entrevista con Juan González, del New York Daily News, publicada hoy, Morales afirmó que “los pueblos indígenas son la reserva moral de la humanidad” y celebró como triunfo la adopción de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas; sólo Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda no han firmado esa declaración. El único jefe de Estado indígena del hemisferio llegó para entregar su mensaje ante el mundo: es hora de rescatar al planeta y a la humanidad. Cuando camina por pasillos y calles aquí, cada vez es más reconocido, mientras representantes de muchos de los otros 180 países de la ONU continúan diciendo más de lo mismo.

Kikka Roja

La Lupita Ja,Ja,Ja : Que risa me da panistas

gasolinazo carestia alza en basicos ¡¡¡pinches panistas!!!
PARA FECAL Y TODOS LOS FECALES QUE LE ACOMPAÑAN

http://www.youtube.com/watch?v=F0iVa-b1KN0

Me quieres castigar, y no me voy a dejar
tu quieres que me calle, y no me voy a callar
hiciste lo imposible por hacerme infeliz, pero yo gozo bien sabroso como una lombriz
yo soy la que yo creo que tu quieres que sea
estoy dispuesta a todo por hacer tu albacea (quien chingados sabe que dice aqui)
puedo ser una santa puedo ser una fiera
y lo unico que quiero es bajarte la feria
lero lero lero lero lero lero lero lero
ja ja que risa me da
ja ja ja que risa me da
primero frente al padre despues frente al juez
firmaste tu sentencia de la muerte
primero va la casa despues el colchon
y luego van las joyas que tu abuela te dio
la risa filminante te quiere alcanzar
no importa a donde vallas te va a encontrar
hacer venganza te hizo pagar
pero la sangre de mi abuela no te va perdonar
lero lero lero lero lero lero lero lero
ja ja que risa me da
ja ja ja que risa me da
tuviste mucho tiempo para pedir perdon
pero quisiste hacerle caso a tu vil ambicion
aora ya no soy el mismo ya conosco tu sinismo
me quisiste ver la cara y te salio de la chingada
"lero lero lero lero lero lero lero lero
ja ja que risa me da"(se repite 4 veces)


Kikka Roja

Gasolinazo Carestia Alza en básicos : opinion : noticias

  • Gasolinazo: doble revés a la economía popular
Editorial
El titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa, anunció ayer que el aumento de dos centavos mensuales al precio de la gasolina y el diesel, previsto en el marco de la llamada reforma fiscal, no entrará en vigor en lo que resta del presente año. La pertinencia de esta medida, afirmó el gobernante, radica en impedir que el aumento a los combustibles, en añadidura con el actual “entorno de ajuste de precios internacionales de diferentes productos”, tenga un “impacto aún mayor en los bolsillos de los mexicanos, especialmente de las familias con menores ingresos”. La decisión de suspender momentáneamente la entrada en vigor del gasolinazo sería, en sí misma, correcta y hasta plausible, de no ser porque la carestía –una verdadera ofensiva contra la economía popular– ya se desató desde principios de la presente administración con el incremento al precio de la tortilla, e incluso desde antes, con la andanada de aumentos decretados en las postrimerías del foxismo. Es decir, el escenario que Felipe Calderón pretende postergar con el anuncio de ayer –una alza de los precios en cascada– ya ocurrió. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, el repunte de la inflación general de diciembre de 2006 a la fecha es de 4.2 por ciento. Sin embargo, la percepción generalizada es que el incremento a los precios en lo que va de la presente administración es mucho mayor de lo que oficialmente se reconoce. Ciertamente, no puede saberse con precisión en qué medida el anuncio de la subida a los precios de los combustibles influyó en esta escalada de aumentos, pero es evidente que a raíz del anuncio de esa alza, la carestía se ha incrementado, lo cual no resulta sorprendente si se toma en cuenta que, por lo general, las medidas económicas tienen efecto cuando se dan a conocer y no cuando entran en vigor. A tono con esta lógica, diversos sectores de la iniciativa privada reconocieron que el anuncio del gasolinazo traería consigo un aumento anticipado de precios en alimentos y servicios, “porque ha habido incrementos en los costos de producción”. Por su parte, el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, había advertido, incluso antes de que el gravamen fuera aprobado, que la medida tendría un impacto inflacionario y que sus efectos directos e indirectos serían nocivos, “en la medida en que permeen y afecten negativamente expectativas”.

A la vista de tales advertencias, es dable suponer que con el anuncio de ayer el gobierno no estaría ahorrando un golpe a la economía popular, como afirmó Calderón, sino que le estaría propinando dos: uno con la actual espiral inflacionaria y otra para cuando sea que entre en vigor el aumento previsto. Sería particularmente desastroso que ese momento empatara con la llamada cuesta de enero, uno de los periodos de mayor vulnerabilidad para la economía de la población en general. Por lo demás, es preocupante que la administración pública presente una medida orientada a controlar los precios, cuando es claro que carece de capacidad para lograr tal efecto, como ocurrió con el alza al precio de la tortilla. Tal incapacidad se explica por la visión fundamentalista del libre mercado, propia de los gobiernos neoliberales –que ha derivado en el desmantelamiento de los aparatos de regulación de los precios–, así como por la debilidad que caracteriza a la actual administración ante el conjunto de sus interlocutores y que encuentra su factor fundamental en el déficit de legitimidad que padece de origen.

En suma, y a la luz de todos estos elementos de juicio, el anuncio de ayer no parece una medida para “proteger la economía de las familias más pobres”, como afirmó Calderón, sino un mero ejercicio discursivo de contención del creciente descontento popular ante la falta de rumbo económico preciso y las nefastas consecuencias de esta deriva en los bolsillos de la mayoría de la población.
Tras el enredo, Calderón decide aplazar para 2008 el gasolinazo
Claudia Herrera Beltrán
Tras la inconformidad y los enredos que suscitó el gasolinazo aprobado por priístas y panistas, el gobierno federal aplazó para enero de 2008 el aumento a los precios de gasolina y diesel. También garantizó que este año no habrá incrementos al gas ni a tarifas eléctricas.
La postergación, prerrogativa del titular del Ejecutivo
(Roberto Garduño y Enrique Méndez)
Alerta de la Profeco
Nada resuelve Calderón para frenar precios: AMLO
Con aplazar hasta enero de 2008 el aumento del precio a la gasolina y el diesel, Felipe Calderón no resuelve el problema del alza de precios, consideró ayer Andrés Manuel López Obrador. Entrevistado por la periodista Carmen Aristegui para W Radio, el ex candidato presidencial dijo que la decisión respondió a cuestiones políticas y a la presión y protestas de la gente que se verá afectada por el incremento.
Economía y Profeco callan ante el impacto inflacionario
Miriam Posada García
Apoyo a familias: Pemex y CFE
Antonio Castellanos
Inútil aplazar alza a gasolina; ya hay carestía, dice el PRD
(Alma E. Muñoz, Georgina Saldierna, Claudia Herrera, Enrique Méndez, Roberto Garduño, reporteros; Hugo Martoccia, corresponsal)
El anuncio de Felipe Calderón de posponer el alza en el precio de gasolina y diesel para los primeros días del próximo año dividió opiniones entre las diversas fuerzas políticas del país, pues mientras el Partido de la Revolución Democrática (PRD) calificó la medida de “insuficiente” y de “poca utilidad”, porque no detendrá la especulación de precios en productos de la canasta básica, panistas y priístas mostraron su apoyo al titular del Ejecutivo federal al considerar esa acción como una forma de “proteger la economía de los sectores populares”.
Alzas en básicos, al triple de la inflación general
Juan Antonio Zúñiga
La indefinición de la fecha de inicio del alza en las gasolinas provocó una especulación que elevó los precios de los productos de consumo básico en proporciones que triplicaron la inflación general de la economía en los primeros 15 días de septiembre, que fue de 0.62 por ciento.
Seguirá la baja captación de impuestos, sostiene Moody’s
Roberto González Amador
Canacintra alerta sobre doble efecto en los precios
Eduardo Martínez C. y Laura Gómez
Se beneficia a empresas de EU, dice la Amcham
Miriam Posada García
GRACIAS A TODOS LOS QUE VOTARON POR EL PAN. YA TENEMOS TEMA PARA SEGUIR ECHANDO RELAJO... ¿Y TÚ CUANDO EMPIEZAS A PROTESTAR? PANISTA JODIDO, PANISTA ENGAÑADO, FECAL TRAIDOR A LA PATRIA, JA JA JA QUE RISA ME DÁ, me quisiste ver la cara y te salió de la chingada, lero, lero, lero....

Kikka Roja

Lorenzo Meyer : Conversaciones con Ramón

Conversaciones con Ramón
Lorenzo Meyer
AGENDA CIUDADANA
Articulos recientes del Dr. Lorenzo Meyer Cossio

“Desde Estados Unidos y a contracorriente, Ramón Eduardo Ruiz elaboró una visión de la historia del país de sus padres, más congruente que la de muchos de sus colegas mexicanos”.

Congruencia. Mientras buscaba material para una investigación, me topé con una carta a The New York Times que apareció el 4 de octubre de 1968, pero fechada tres días antes, justo en vísperas de la masacre de Tlatelolco. Su tesis era tan clara como a contracorriente de la opinión dominante de su tiempo y lugar: el movimiento estudiantil de protesta, sostenía su autor, demostraba que tanto el sistema político como el económico de México estaban lejos de ser el modelo a seguir en América Latina que pretendía Estados Unidos. En realidad, el caso mexicano mostraba que: “el progreso industrial sin justicia social sólo agrava los problemas políticos”. Cuatro decenios más tarde y en otro artículo de opinión, el mismo autor sostendría, ya en su calidad de profesor emérito de historia, que las elecciones mexicanas de 2006 habían sido las más cruciales y reveladoras desde los 1860. Y es que la jornada electoral de seis años atrás, la de 2000, no había sido realmente tan determinante como se pretendía, pues finalmente el ascenso de Vicente Fox sólo había servido para que “un PRI conservador fuera reemplazado por un PAN conservador”. En contraste, si bien en 2006 la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador había fracasado por apenas “un margen microscópico”, su desafío al status quo había servido para hacer evidente el fracaso de la oligarquía gobernante al imponer la ortodoxia económica neoliberal elaborada por “el vecino imperial del norte”, (Chronicles, Newsletter of the UCSD Emeriti Association, Noviembre, 2006, Vol. VI, N° 2).

El Personaje. Como consecuencia de la destrucción y disolución del Ejército federal en 1914, Ramón Eduardo Ruiz Urueta -él es el autor de la carta y del artículo que acaban de ser citados-, nació en Estados Unidos en 1921. Su padre, había sido oficial de la pequeña armada federal y por ello se había tenido que exiliar en el país del norte. Ramón Eduardo y su hermano sirvieron como oficiales en la Fuerza Aérea norteamericana durante la Segunda Guerra Mundial –pocos jóvenes de origen mexicano tuvieron esa condición- y más tarde obtuvo su doctorado en la Universidad de California, en Berckeley, algo igualmente raro entre los mexicoamericanos de la época. A partir de 1955 y ya como académico, fue profesor en varias universidades y centró su trabajo en el análisis histórico de las dinámicas que explican los procesos políticos tanto de México como de Cuba. El libro del profesor Ruiz, The Great Rebellion. México, 1910-1924, apareció en 1980 y la tesis principal de la obra chocó con la ortodoxia que sostenía en torno al fenómeno tanto el mundo académico como el régimen priista. En efecto, lo que había ocurrido en nuestro país entre el levantamiento maderista y el inicio de la consolidación del nuevo régimen no había sido realmente una revolución sino una de las últimas grandes rebeliones populares. La lucha que azotó a México al inicio del siglo XX no correspondía a la definición de revolución, pues finalmente la violencia y las demandas generadas por el levantamiento campesino no llegaron a poner en entredicho la naturaleza capitalista del sistema económico que se estaba consolidando en México. Carranza y los sonorenses derrotaron a la contrarrevolución, pero también aplastaron a las alternativas radicales y terminaron por hacer compatible su muy limitada reforma agraria y la organización del incipiente movimiento obrero, con la profundización del capitalismo mexicano, un capitalismo que como lo quedaría muy claro en otro trabajo –The People of Sonora and Yankee Capitalists, (Tucson: University of Arizona Press, 1988)-, desde sus inicios y hasta el día de hoy resultó dependiente del norteamericano.

Finalmente, sólo durante la Presidencia del general Lázaro Cárdenas la acción gubernamental sirvió para intentar una transformación a fondo de la sociedad mexicana –la primera desde la Independencia y la única hasta la fecha-, pero lo acontecido en los 1930, aunque importante en sí mismo, ya no fue una Revolución, sino una gran reforma social desde arriba y que por lo mismo en el decenio siguiente pudo ser revertida. De entre todos sus trabajos publicados –15 libros- el profesor Ruiz le tiene particular gusto a su interpretación de México: Triunfos y tragedia; una historia del pueblo mexicano, (Triumphs and tragedy. A history of the Mexican people, Norton, 1993), una visión general del proceso histórico desde los Olmecas, pasando por la Colonia y la Independencia hasta llegar a la época contemporánea. Una obra densa, pero de la que no está ausente la ironía que acompaña a la prolongada tragedia de los últimos cinco siglos, donde los triunfos han sido unos cuantos y esporádicos. La tragedia está subrayada por la dureza hacia la población indígena de la dominación colonial, la dependencia e inestabilidad económicas y por la corrupción e ineptitud de las élites que han conducido a México en los últimos doscientos años, que además resultaron particularmente serviles frente a los poderosos vecinos del norte.

La Conversación. El paso del tiempo, el propio, el del país y el del mundo, no han hecho variar el juicio del profesor Ruiz, al contrario, lo han reafirmado. En la actualidad está concluyendo un nuevo libro cuyo título tentativo es una pregunta que ya se había hecho Alexander von Humbolt hace un par de siglos, pero que sigue tan vigente hoy como entonces: “México: por qué los pocos son ricos y su pueblo pobre” (Mexico: why the few are rich and the people poor) que ojalá fuese traducido y publicado en español. Y es aquí donde entra el asunto de mis conversaciones con el mexicanista por voluntad y por raíz familiar. Para el profesor Ruiz, las causas del atraso económico mexicano, sus repetidos fracasos para superar su lastimosa condición actual, están fundamentalmente en las estructuras que se crearon en la época colonial y que en más de un sentido perviven hasta hoy, aunque transformadas para adecuarse a nuevas circunstancias. Se trata de un círculo vicioso –maldito- del que una Nueva España organizada en función del mercado externo –la explotación y exportación de metales preciosos- no ha podido salir a pesar de haberse convertido en nación políticamente independiente. El porfiriato reprodujo la relación subordinada frente al mercado externo y el Tratado de Libre Comercio de la América del Norte (TLCAN) la ha vuelto a reafirmar. Para el profesor emérito de la Universidad de California en San Diego, que finalmente sería de los primeros en ostentar la doble nacionalidad norteamericana y mexicana y a quien el presidente Bill Clinton entregaría la Medalla Nacional en Humanidades, la historia mexicana se puede resumir en la reproducción secular y sistemática de pequeños grupos económicos muy poderosos ligados al mercado externo o a la protección que les ha dado el Estado en ciertos nichos del mercado interno.

Desde la perspectiva anterior, el juarismo y el porfirismo serían meras variantes de un mismo tema. En todos los tiempos el mercado local ha sido explotado, pero rara vez se ha buscado desarrollarlo –la excepción sería el cardenismo. Desde esta perspectiva, resulta que el conservador Lucas Alamán aparece como un elemento más revolucionario que José María Luis Mora, por citar a su contraparte liberal. Para Ramón Eduardo Ruiz no hay duda que los modelos económicos a lo largo de cinco siglos siempre han sido acompañados de racismo, oficial e institucional en la colonia y soterrado, pero igualmente real y efectivo en el México del siglo XIX o en el de nuestros días. La visión que tiene de los intelectuales mexicano, desde Melchor Ocampo y Guillermo Prieto hasta muchos de los actuales, es que sólo una minoría jugó el papel que Gramci consideraba su misión central: tener su raíz en el pueblo, darle voz a sus demandas y expectativas para terminar siendo un acicate del cambio. En realidad y como bien lo hubiera aceptado Guillermo Bonfil, la clase intelectual mexicana sucumbió a la tentación de alejarse del “México profundo” para ser simplemente la contraparte local –copycats- de las visiones y los enfoques dominantes en Europa o Estados Unidos. Y el mismo fenómeno se volvió a dar en el siglo XX, con notables excepciones, entre los que destacan con especial fuerza y grandeza los muralistas.

No sin tristeza y con una buena dosis de enojo, don Ramón concluye que México pudo haber sido un gran país, pero que finalmente no lo fue. Y es que el cambio real, efectivo, le ha resultado particularmente difícil: la historia ha acumulado innumerables obstáculos a su paso y ha dificultado su remoción. Ése es, hasta ahora, el corazón de nuestros triunfos esporádicos y nuestra tragedia persistente.

Kikka Roja

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