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lunes, 12 de mayo de 2008

INVITEN A JOAQUIN GONZALEZ "LA QUINA" AL DEBATE REFORMA PEMEX

LA VERDAD EL SINDICATO DE PEMEX
AUDIO DE LA ENTREVISTA TELEFÓNICA EN RADIO 13 NOTICIAS
  • EL SINDICATO DE PEMEX: 25 000, 25 MIL GÜEVONES
  • VIO NACER A PEMEX Y AHORA LO VE MORIR
  • PEMEX ESTÁ PODRIDO DE RATEROS: ROMERO DESCHAMP, DE LA MADRID, SALINAS ES UN CÍNICO, Y FOX
  • LAS PENDEJADAS DE LOS PRESIDENTES, LOS TRAIDORES A LA PATRIA
  • INVITEN A LA GENTE QUE SI SABE DEL PETRÓLEO MEXICANO
  • A "LA QUINA" QUE LO INVITEN, NO, "A MI NO ME INVITAN porque yo sé más..."
  • QUE NO QUIERE MUCHO A AMLO, PORQUE NO SE TOMÓ EL TIEMPO PARA VISITARLO
  • AMLO TIENE RAZÓN, Y EL PUEBLO SABE QUE EL SINDICATO ESTA PODRIDO
  • LA REFORMA NO ES VIABLE CON UN SINDICATO RETEPODRIDO DE RATEROS, TRAIDORES
  • EL PRD, LLENO DE PELEONEROS
juar! juar! juar! "repasón" por la historia política y a toditos los políticos...
los chuchos de nueva izquierda son traidores, obedecen al espurio traidor de Felipe Calderón

Kikka Roja

PROCESO : CINE: IRON MAN: La hombría de Iron Man: Entrevista a Robert Downey Jr.

La hombría de Iron Man
fausto ponce

México, D.F., 12 de mayo (apro).- Sin ser una gran película, Iron Man (EU, 2008) cumple con su cometido: es entretenida y divertida para quienes van con la intención de ver el típico blockbuster hollywoodense. Parte de su éxito radica, por supuesto, en sus efectos especiales y en sus escenas de acción, en el carisma de sus actores, en especial el de Robert Downey Jr. (excelente interpretación), y en el arquetipo de un hombre que lo puede y tiene todo: dinero, inteligencia, mujeres, un alto sentido de la justicia y un traje de hierro que lo hace prácticamente invencible. Iron Man nos cuenta el inició del súper héroe homónimo, el alter ego de Tony Stark, un playboy cínico, niño genio y enfant terrible, a quien sólo su secretaria Mrs. Potts (Gwyneth Paltrow) y el amigo de su difunto padre, Obadiah (Jeff Bridges) parecen aguantar.

La empresa de Stark se dedica a fabricar armas para el ejército de Estados Unidos, las cuales se utilizan para la guerra en Medio Oriente. Pero las cosas cambian cuando un grupo guerrillero lo secuestra y lo obliga a armar una de sus propias armas para atacar a los marines estadunidenses. Luego de un escape milagroso, Stark está decidido a cambiar el giro de su compañía, pero desgraciadamente, se encontrará con fuerzas oscuras que intentarán evitar que se convierta en un chico “bueno”. Para aderezar las escenas de acción en las cuales Iron Man combate por los aires, tenemos la excelente química entre Stark y Mrs. Potts, quienes despiden una tensión sexual y romántica interesante. Pero también existe algo en el personaje de Iron Man/Tony Stark que resulta sumamente atractivo: ambos fungen como un rol model casi perfecto, ambos parecen gritar, en casi todos los facetas del ser humano, “yo puedo”.

Stark tiene dinero, carisma, galanura y chicas; además es inteligente y posee un gran sentido de justicia; por su parte, Iron Man es la fuerza masculina ordenadora, que pone a los malos en su lugar. En tiempos donde la energía masculina se feminiza y en donde los valores parecen diluirse, llega un hombre que sabe exactamente qué quiere y tiene los medios para conseguirlo: en lugar de comer una ensalada e irse a un bar sólo para dedicarse a ser cool, se come una grasosa hamburguesa, crea un traje de acero de alta tecnología y se lanza a la batalla.

Que viva Iron Man, o bien, que viva este Iron Man, al menos hasta el próximo blockbuster.

MORALEJA: "NO SIGAN EL GUIÓN SI NO LO ESCRIBIERON USTEDES"
MUY DIVERTIDA PELICULA.

IRON MAN Interview! Robert Downey Jr.

http://www.youtube.com/watch?v=4LJdAqeI7OY


Kikka Roja

Monseñor Robles Ortega, símbolo del conservadurismo

Monseñor Robles Ortega, símbolo del conservadurismo
arturo rodríguez garcía

Monterrey, N.L., 12 de mayo (apro).- A menos de seis meses de haber obtenido el birrete cardenalicio, Francisco Robles Ortega se ha convertido en uno de los símbolos del conservadurismo católico en el norte del país. Afincado en Monterrey desde 2004, el sucesor del cardenal recientemente fallecido, Adolfo Suárez Rivera, en la Arquidiócesis regiomontana, ha sido el principal impulsor de cambios dentro y fuera de la curia y en la propia legislación estatal, en áreas como la educación y la familia. Investido como Cardenal por Benedicto XVI el 24 de noviembre de 2007, Robles Ortega fue, por ejemplo, un defensor de la llamada Ley de la Familia que el Partido Acción Nacional (PAN) adoptó como suya y, valiéndose de su mayoría en el Congreso estatal, logró que fuera aprobada por el Congreso del estado. Sin embargo, la polémica legislación, que reproducía párrafos íntegros de una encíclica de Juan Pablo Segundo, fue vetada por el gobernador Natividad González Parás. Ese fue el comienzo. En abril pasado, se pronunció en contra de la educación laica al fragor de la discusión sobre la reforma educativa; elogió el despliegue del Ejército para combatir el narcotráfico, horas después de una balacera que protagonizaron dos militares ebrios, con saldo de seis muertos, y censuró la toma de las tribunas del Congreso de la Unión que encabezó el PRD, en demanda del debate energético. Robles Ortega egresó del seminario de Guadalajara (bastión de grupos de ultraderecha); fue alumno del cardenal Juan Sandoval Íñiguez, y férreo opositor de la teología de la liberación, a cuyos simpatizantes ha perseguido. Más: A Robles Ortega le bastaron menos de seis meses para desarticular el trabajo del Secretariado Arquidiocesano de Pastoral Social de Monterrey (con presencia en 10 obispados del noreste), que no pudo ser sometido en cuatro décadas por el empresariado aglutinado en la Organización Nacional de El Yunque, los Legionarios de Cristo y el Opus Dei. Conformada por sacerdotes y religiosas progresistas, la Pastoral Social en la región sobrevivió a las presiones de esos grupos que llegaron a pedir al Vaticano la remoción del anterior arzobispo, el fallecido cardenal Adolfo Suárez Rivera, por la protección que brindaba a los clérigos de la liberación. Esa es la conclusión a la que llegan sacerdotes consultados por el reportero que prefieren guardar el anonimato, para evitar ser objeto de represiones. Y es que algunos de ellos, por manifestar abiertamente su inconformidad, han sido relegados a parroquias ubicadas en comunidades pequeñas y alejadas o, bien, marginados o relevados de sus cargos dentro de la Arquidiócesis. Es el caso de Pedro Pantoja, excoordinador del Secretariado de Pastoral Social del Noreste, quien resume así su salida: “Fui relevado por alguien que tiene su propio esquema de trabajo que no coincide con la nuestra y por eso quedamos fuera. El esquema del cardenal Robles Ortega no tiene la misma metodología ni el mismo proceso de acercamiento ni compromiso con el pueblo.” La exclusión En entrevista, el actual encargado de una Casa del Migrante en Saltillo, Coahuila, el sacerdote Pantoja tiene claro que el cardenal Francisco Robles sigue una línea en la cual no tienen cabida los pobres. Cuenta que antes de su llegada la Pastoral Social operaba sobre cuatro ejes temáticos: derechos humanos; lucha contra el empobrecimiento mediante el fortalecimiento de la economía solidaria popular; construcción de ciudadanía, y fundación de comunidades eclesiales de base. “Estos ejes ya no entraron y se me pidió que dejara la coordinación del noreste a nivel institucional”, explica. El del padre Pantoja no es el único caso de exclusión dentro de la Arquidiócesis regiomontana. Los sacerdotes, Luis Eduardo Villarreal y Francisco Gómez, fueron obligados a renunciar a todos los cargos que tenían en la Arquidiócesis y fueron enviaron a distintas parroquias. Además, a la religiosa Marianela Madrigal recibió la orden de regresar al convento y, en el caso de Beatriz de la Vega, una laica que colaboró con ellos, fue despedida de la curia. El sacerdote Pedro Pantoja afirma que el cardenal Suárez Rivera mantuvo una línea abierta y respetuosa con esos ejes temáticos, ya que “tenía un magisterio social admirable y una capacidad de escucha tremenda”. --¿Y con el arzobispo Robles Ortega? --se le pregunta. --Han cambiado las cosas, estamos muy lejos de comprender una lucha social integral contra el empobrecimiento. Ya no se tiene esa óptica y tampoco la opción por los pobres. Pantoja considera que la acción pastoral de Robles Ortega, es una propuesta más institucional, que trata de evitar conflictos para que no se llegue a supuestos enfrentamientos. Agrega: “Nunca hemos buscado conflictos, pero creo que la lucha social contra la pobreza, siempre tiene espacios sucios y conflictivos, en los que se tiene que discernir en qué forma se deben explicar los procesos educativos para que el pueblo tenga la capacidad de enfrentar la injusticia.” No obstante, el sacerdote asegura que la pérdida de esquemas institucionales no limita el trabajo por los pobres, no los detiene ni les provoca ningún resentimiento, ya que en la actualidad hay espacios de participación como la sociedad civil, en los que no hace falta la jerarquía. “Ya no podríamos tener como tribuna solamente el templo, tenemos que caminar por las calles y en esto nadie nos puede detener. La presencia de la Iglesia se da ahora fuera de todo esquema que nos puedan presentar... así hemos encaminado nuestro trabajo, fuera del esquema institucional; pero sin detener nuestro camino”, explica. --¿Aunque los quieran detener las jerarquías conservadoras? --Yo creo que hay otros procesos eclesiales que están surgiendo y no nos preocupa tanto si hay este esquema de jerarquías. Nos preocupa la lucha por la justicia, nos convence tanto la presencia del Evangelio en la lucha contra la pobreza, formar parte de procesos educativos con la gente, que no tenemos por qué entrar en enfrentamiento con las jerarquías. “Tenemos una fidelidad con el evangelio y con el pueblo, y eso nos preocupa más. Ya cambió el esquema. De otra manera, sería seguir atados a algo de lo que estamos desatados porque ya no tenemos esas cadenas. Estamos en un destino eclesial, pero las dimensiones son otras.” Según él, el autoritarismo institucional quedó desbordado y el que no lo entienda está fuera de la historia: “Si no trabajamos esa propuesta (de la jerarquía conservadora y del cardenal Francisco Robles) es porque hemos encontrado una riqueza muy grande, porque tenemos cerca de 40 años de trabajo con la gente. El hecho de ejercer un autoritarismo eclesial sería inútil, ni siquiera nos desgastaría, estamos muy fuera ya de los años sesenta o setenta”. Como en la Colonia Durante el cardenalato de Adolfo Suárez Rivera, quien fue arzobispo de Monterrey hasta 2004, la cátedra de Teología de la Liberación fue censurada por empresarios miembros del Opus Dei. Estos últimos fueron quienes exigieron la expulsión de los curas, Francisco Gómez y Luis Eduardo Villlarreal, por impartir esa cátedra. Luego, los Legionarios de Cristo, pidieron la remoción del cardenal Suárez Rivera por proteger a los sacerdotes y, durante el gobierno del panista Fernando Canales Clariond, se desató una persecución legal en contra de la religiosa Consuelo Morales Elizondo, quien encabezaba la comisión de religiosas en la Arquidiócesis y el organismo “Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos A.C.”. Suárez Rivera tuvo a su lado siempre al sacerdote Miguel Narváez, un cura liberal fallecido a finales de 2005, con quien murió también el último aliento institucional de la Pastoral Social, aseguran los sacerdotes consultados por el reportero. En entrevista, Luis Eduardo Villarreal, confirma que su salida de la curia obedeció a presiones externas. Cuenta: “Esa gente que se dedica a asesorar a empresarios nos vio como un peligro, porque no entendían nuestra labor. Fuimos durante mucho tiempo la oveja negra de la Iglesia de Monterrey. El método de ver, juzgar y actuar, siempre se vio como sospechoso, por lo que el secretariado siempre navegó contra corriente.” Con influencia en las 10 diócesis asentadas en Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, en los años 60, la Pastoral Social se solidarizó con los grupos maoístas “Línea de Masas” en movimientos populares, con “Línea Proletaria” en los movimientos del sindicato minero en Fundidora Monterrey. Además, en Altos Hornos de México, en Monclava. Dichos movimientos tuvieron una activa participación de los curas Pedro Pantoja y Alejandro Castillo. En la Laguna, los sacerdotes José Batarse Charur, Armando Sánchez (quienes ya renunciaron al sacerdocio), Benigno Martínez y Jesús de la Torre de la Torre, apoyaron la creación del ejido Batopilas; los movimientos campesinos cardenistas la región; los llamados “movimientos de la basura” en Torreón y el movimiento de huelga Cinsa-Cifunsa en Saltillo, en 1971. Cercanos a luchas universitarias de autonomía en los tres estados, también acudían a la zona carbonífera y a las maquiladoras de la frontera desde Matamoros, Tamaulipas, hasta Ciudad Acuña, Coahuila, donde propiciaban estudios de derechos laborales en las comunidades eclesiales de base o mantenían refugios para migrantes en tránsito. El sacerdote Luis Eduardo Villarreal, quien fuera removido en enero de 2006 como titular del Secretariado Social Arquidiócesano de Monterrey (un mes después de la muerte de Miguel Narváez), recuerda que el obispo Sergio Méndez Arceo, titular de la Diócesis de Cuernavaca, visitó Monterrey en 1987, al cumplirse 25 años de la Pastoral Social y les dijo a manera de reconocimiento: “Este Secretariado Social fue el único que quedó como institución reconocida por la Iglesia católica”. Según Villarreal, los demás secretariados del país dejaron de trabajar, haciendo prevalecer el secretariado social mexicano que concentró las actividades de Pastoral Social. El Cardenal y la liberación El 18 de octubre de 2007, apro entrevistó al cardenal Francisco Robles, quien negó ser un conservador. Añadió en aquel tiempo: “Yo vivo muy consciente de mi identidad: soy un pastor, un servidor fiel, que tiene la misión de anunciar el evangelio, como seguro medio de liberación personal y de muchos aspectos que nos dividen y conflictúan como sociedad.” En la entrevista, Robles opinó sobre la llamada Teología de la Liberación. “La liberación hay que entenderla como un concepto integral. Al hombre hay que liberarlo de estas manifestaciones de opresión como es la injusticia, pero desde adentro, donde tienen origen esas manifestaciones de injusticia, de egoísmo, de ambición o de instrumentalizar al otro. “Si el hombre no penetra en su corazón y se da cuenta de que ahí está esa decisión de servirse del otro, de instrumentalizar al otro, muy difícilmente viene el cambio sino sólo el conflicto, se genera el conflicto pero no se produce el cambio”, dijo. --¿Cuál será su relación con el poder secular? --De respeto, de apertura y de diálogo, porque al fin y al cabo, el poder de la perspectiva del Evangelio, que tiene la Iglesia, y el poder que da la relación de un cargo público, va destinado al bien de la sociedad. Para Robles Ortega, el reto de su posición como cardenal, implica encontrar la forma de hablarle al hombre, en un momento histórico de marcado secularismo. --¿Criticar el secularismo implica un cambio en la laicidad del Estado? –se le preguntó. --No. La laicidad es un derecho inalienable e irrenunciable. Yo personalmente soy de la opinión de que al mismo tiempo que abogamos por el pleno reconocimiento de la libertad religiosa, debemos ser pacientes y que los tiempos nos vayan indicando el mejor momento, porque, a lo mejor, presionando de más, puede ser que perdamos más que consigamos. “El problema está en la coherencia, pues no se puede profesar una fe y actuar en sentido contrario a ésta, para convertirse en agente promotor de esperanza.” Paradójicamente, el pasado 27 de abril, el purpurado se pronunció en contra de la reforma educativa que prevé imponer la educación laica en escuelas privadas. El argumento de Robles Ortega tiene que ver con una supuesta necesidad de estimular los valores. En esa cruzada, el trabajo del cardenal se ha orientado a la conformación de asociaciones civiles, así como en incrementar su presencia en escuelas privadas. Dos sacerdotes consultados respondieron a Apro que desde el inicio de su acción pastoral, los grupos cercanos a los Legionarios de Cristo han proliferado en la zona metropolitana de Monterrey. Éstos se han agrupado en al menos 55 asociaciones civiles, que empiezan a filtrarse en consejos ciudadanos, organismos públicos y partidos políticos. Uno de ellos fue el Grupo Interdisciplinario de Apoyo a la Mujer (GIAM), cuya dirigente, Norme Treviño de Villarreal, elaboró la iniciativa y el estudio justificativo de la iniciativa de Ley de la Familia. Treviño de Villarreal fue expositora en la Conferencia del Episcopado Latinoamericano, en Aparecida Brasil, donde expuso: “Con todo respeto, hago un llamado a todos ustedes y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad para no dejar este campo (la familia) en manos de los lobbies de género y homosexualismo que se originan desde los organismos internacionales y llegan hasta nuestros pueblos para someterlos.” La iniciativa fue respaldada por otros grupos como el Colectivo Nuevo León Incluyente, Familia Mundial A.C. --presidido por el empresario Juan Daubdoub Giacomán--, que realizó una campaña homofóbica. En medio de la polémica, Robles Ortega expresó, a pregunta de los reporteros: “No la conozco; pero la respaldo”. El pasado 20 de abril, más de 10 mil Legionarios de Cristo se reunieron en Monterrey. Robles Ortega dirigió una homilía a la muchedumbre, en la que se encontraban representantes de exclusivos colegios católicos de la zona y algunas asociaciones civiles. El mensaje versó sobre la búsqueda de un camino y el prelado dijo que “Cristo es el camino, la verdad y la vida”. Luego, pontificó sobre la filosofía política: “Pero tristemente, cuántos hermanos andan buscando el camino, la verdad y la vida en ideologías de los hombres. Y por más que queramos encontrar la verdad, la vida, la felicidad, el camino en las ideologías humanas no lo vamos a encontrar.”


Kikka Roja

Relación: Esclerosis múltiple con el virus de la varicela

Néstor Martínez Cristo México no es sólo circo

Hace unos días pasó prácticamente inadvertido, en medio del ya tradicional escándalo y el linchamiento mediáticos, un hecho que en cualquier país avanzado hubiera acaparado seguramente la atención de gobierno, medios y sociedad. En muy contados espacios se difundió tímidamente la noticia de que dos científicos mexicanos, los médicos Julio Sotelo y Adolfo Martínez Palomo, descubrieron la relación de la esclerosis múltiple con el virus de la varicela. Ciertamente así, en frío, el hecho pudiera no decir demasiado, por lo que habría que explicar que el hallazgo de los mexicanos, publicado ampliamente en el número más reciente de la revista Annals of Neurology –la más importante del mundo en la materia– revolucionará a partir de ahora las investigaciones, vacunas y medicamentos para combatir la esclerosis múltiple, una enfermedad discapacitante, crónica y hasta ahora incurable. Este padecimiento, cuya causa había sido buscada sin éxito durante décadas por grupos médicos de diversas nacionalidades, afecta la médula espinal de adultos jóvenes de entre 20 y 50 años de edad, provoca problemas de coordinación y equilibrio, daños en la memoria y el pensamiento, debilidad muscular y alteraciones en la vista. El impacto del descubrimiento es tal que puede significar la cura de una enfermedad que hoy afecta a cientos de miles de personas en el mundo, a cerca de medio millón de estadunidenses y a varios miles de mexicanos. Pero esta falta de atención a tan importante hallazgo no es un simple descuido de los medios de comunicación. Por desgracia, esta situación forma parte de la triste realidad nacional en la que gobiernos, sector privado, medios y sociedad, ignoran o de plano menosprecian a la ciencia. A muy pocos mexicanos les importa la ciencia, particularmente la que se hace en el país, su trascendencia y su aportación al conocimiento global. En su discurso de toma de posesión como presidenta de la Academia Mexicana de Ciencias, apenas el pasado 8 de mayo, Rosaura Ruiz Gutiérrez admitía que el aparato científico mexicano es reducido, pero señalaba categórica que “es también capaz y brillante. “En México –subrayaba quien es ahora la primera mujer que preside la representación científica nacional– se hace ciencia y se hace bien.” El problema, según se desprende de la intervención de Rosaura Ruiz, es precisamente ese desdén de los diversos sectores hacia la actividad científica, encabezada por presupuestos gubernamentales que no sólo distan mucho de satisfacer los requerimientos mínimos para hacer crecer el sistema y la producción científica, sino que ni siquiera cumple con los montos establecidos en la propia Ley de Ciencia y Tecnología. Agregaba la presidenta de la Academia: los científicos mexicanos seguiremos reiterando que una de las causas principales de la caída de México en los índices globales de competitividad “es la baja inversión en ciencia y tecnología. Baste observar que de 2003 a 2007 el porcentaje del PIB para ese ramo pasó de 0.43 a 0.35 por ciento, alejándose cada vez más del uno por ciento que marca la ley y que recomiendan como mínimo los organismos internacionales”. Y es que mientras el país no defina con claridad las prioridades nacionales y se establezcan auténticas políticas de Estado que impulsen el desarrollo, hechos tan relevantes como el hallazgo de los médicos mexicanos lastimosamente seguirán condenados a ocupar espacios marginales en los medios y en el interés colectivo. Lo verdaderamente importante para un país que desea despegar no es la nota roja ni el penoso espectáculo del PRD y su elección interna. Mucho menos el linchamiento mediático que le ha seguido. Tampoco lo es el ilegal desvío de recursos públicos a la iglesia de un inmoral gobernador. Sin duda, México no es sólo circo. En su territorio ocurren cosas importantes. Personajes como Sotelo y Martínez Palomo provocan que sucedan. Pero hoy nos ocupamos de lo irrelevante, de lo intrascendente. Urge, pues, que redefinamos nuestras prioridades.


Kikka Roja

ASTILLERO: Horacio Duarte Saltó como la liebre...

Astillero
Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
  • Duarte y el sospechosismo
  • Defensa descuidada

Andrés Manuel López Obrador durante el mitin efectuado ayer en la plaza de la Patria, en Aguascalientes

Harto se dispararía el sospechosismo si resultara que el abogado Horacio Duarte Olivares (HDO) contribuyó en 2006 a la defensa jurídica de la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador con la misma precisión, profundidad y sesgo con que el pasado 8 contestó a la columna del día (“Otra historia chucha de colaboracionismo”) en la que aquí se habló de la manera en que Higinio Martínez Miranda, jefe del oportunista y clientelar Grupo de Acción Política del Estado de México, ha impulsado que un personaje de raíz panista como Francisco Javier Santos Arreola sea diputado federal “perredista” (y en esa condición haya asistido y haya sido orador en un acto encabezado por Felipe Calderón, al que llamó “presidente de todos los mexicanos”) y que el citado Duarte Olivares vaya como compañero de fórmula de Jesús Ortega en la contienda por la dirección nacional del PRD.

Ante los señalamientos de Astillero, el jurista que fue representante de la Coalición para el Bien de Todos ante el IFE comete la impropiedad procesal de enviar su contestación a la columna “Astillero Político” (dato menor, ciertamente, pero indicativo de descuidos que en un litigio trascendente podrían ser decisorios) y, en busca de dar clases de periodismo a este tecleador, le acusa de afirmar algo que nunca se escribió aquí: “Si hubieras investigado mínimamente o preguntado con algún perredista informado, sabrías que dicho diputado federal Francisco Santos, no milita en el Grupo de Acción Política, tal como tú lo afirmas. El diputado federal de Tultitlán Estado de México, que sí milita en el GAP se llama Francisco Martínez” (acomodo discrecional de comas, en ésta y las subsecuentes citas, por cortesía del propio HDO). ¿Se “afirmó” en Astillero que el diputado Santos “milita” en el GAP? No: sólo se escribió, como puede verificarlo cualquiera que lea la columna del pasado 8, que el citado Santos “es ahijado político de Higinio Martínez, jefe del Grupo de Acción Política (GAP) que desde Texcoco ha crecido hasta convertirse en…” ¡Ahijado político, no militante; asunto de registro civil político, no de base partidaria de datos; tema de pila bautismal grillesca, no de padrón grupal con fotografía! Pero lo que importa no son los enredos lavanderos entre el compañero de viaje de Jesús Ortega y una columneja astillada, sino la presunción fundada de que si así elabora Horacio sus escritos de defensa jurídica es posible que se le escapen pifias que den pie a que juzgadores predispuestos a cerrarle el paso en asuntos de primer orden (la defensa de López Obrador ante el tribunal electoral abyecto de 2006, por ejemplo) aprovechen técnicamente sus traspiés para asestarle derrotas sospechosas.

Y ése es el punto al que dedica más espacio Duarte en su misiva (no a refutar las críticas a su promotor, Higinio Martínez, ni a la mención de que éste lo hizo candidato de cambalache a secretario general, con Jesús Ortega): “Lamento tu desafortunado calificativo hacia mi persona, montado en el lenguaje del ex secretario de gobernación Santiago Creel, cuando afirmas que fui el ‘sospechosamente fallido coordinador de la defensa jurídica de López Obrador en 2006’”. Insidioso, el tecleador intenta “crear la impresión de que la defensa jurídica fue fallida por una acción u omisión dolosa de mi parte; parece que ya se te olvidó que lo fallido de los medios de impugnación que presentamos en el 2006, se debió a la actuación del tribunal electoral y a una decisión política de la derecha de imponer a como diera lugar a Felipe Calderón”. Duarte pide que se explique “en qué consiste mi actitud sospechosa” y se declara “abierto a revisar y discutir con todo profesionalismo” su actuación en el proceso electoral de 2006.

Además, en todo caso, y a partir de los señalamientos hechos aquí, esparce la condición de sospechosos a “valiosos compañeros”, pues “yo firmé como representante de la Coalición por el Bien de Todos ante el IFE, el llamado recurso madre, que elaboramos entre los senadores Arturo Núñez Jiménez, Ricardo Monreal y tu servidor (…) con el aval de Andrés Manuel, al que se sumó la colaboración profesional de Julio Scherer Ibarra y del equipo de la estructura electoral de la campaña que encabezaba Alberto Pérez Mendoza”. Sin embargo, “el documento lleva mi firma y asumo plenamente el contenido del mismo, no me arrepiento, y creo que hicimos jurídica y políticamente lo correcto en ese momento, no tengo nada de qué avergonzarme”. El texto completo de la carta de Duarte, y la del equipo de prensa de Antonio Ortega, de la que se hablará enseguida, están en el blog de www.astillero.tv Para esta columna sospechosista basta con haber confirmado, como se lee líneas arriba, el descuido con que argumenta y “defiende” Duarte una causa que le es importante, y dos hechos concretos: su presencia en dos ocasiones en las oficinas de Carlos Ahumada (una de ellas sólo para recoger a su jefe, Higinio Martínez), lo que provocó antes de las elecciones de 2006 la amenaza chantajista de dar a conocer en video esas reuniones, y el demostrativo acomodo actual de Horacio con el grupo colaboracionista de Jesús Ortega. ¿Ahijado, militante? ¿Pifias involuntarias o intencionales? ¿Sospechosismo o dudas fundadas?

El diputado Antonio Ortega Martínez (hermano de Jesús) solicita a su vez que se difunda la precisión que hizo la semana pasada respecto a que él no envió “por conducto del diputado Santos Arreola, ningún saludo o manifestación alguna al C. Felipe Calderón Hinojosa. Por lo tanto, esas afirmaciones son responsabilidad absoluta de quién las pronunció”. Tá Güeno.

Y, mientras al final de una nota del diario sinaloense Noroeste se leía ayer este simple dato musical: “Una persona, identificada como Jesús Sillas Zepeda, de 35 años, fue asesinada en Gato de Lara, Angostura. Los sicarios pidieron a una banda, que amenizaba el Día de las Madres, que como último deseo le tocara a su víctima la canción que más le gustaba y después lo ejecutaron”, ¡hasta mañana!

Kikka Roja

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