BUSCA, BUSCADOR

viernes, 7 de noviembre de 2008

AXA ING: Anulan el seguro si hallan sabotaje en el avion

Anulan seguro si hallan sabotaje
Prevé contrato pago del avión sólo si se trató de un accidente
OJALÁ QUE LA GENTE DEMANDE AL GOBIERNO, EL PAGO POR LOS DAÑOS
A FECAL SOLO LE PREOCUPA SU MUERTITO HEROE.
Víctor Fuentes reforma.com

Ciudad de México (7 de noviembre de 2008).- El desastre que costó la vida a Juan Camilo Mouriño y otras doce personas, también será un desastre para la aseguradora francesa AXA, heredera de las operaciones de ING en México a partir de febrero de 2008, así como para sus reaseguradores. ING ganó en diciembre de 2007 un contrato de 10.9 millones de pesos para el seguro de los bienes patrimoniales de la Secretaría de Gobernación. El único avión incluido era el Learjet 45 que se estrelló el martes en Las Lomas. De acuerdo con la póliza, el valor de reposición del avión es de 6.5 millones de dólares, unos 83.2 millones de pesos al tipo de cambio actual. El deducible máximo que pagaría Gobernación es de 50 mil dólares, unos 640 mil pesos.

AXA solo quedará excluida de pagar si se comprueba que no fue un accidente sino un acto terrorista o de sabotaje.

El avión fue adquirido en diciembre de 2003 por el Cisen, cuando su director era Eduardo Medina Mora, actual titular de la PGR. Fabricado en el año 2000, costó 68.7 millones de pesos y fue vendido por la empresa Servicios Aéreos Estrella. Pero ese no es el único pago que deberá hacer la aseguradora. La póliza también incluye un seguro de responsabilidad civil que cubre hasta un millón de dólares por evento, es decir, unos 12.8 millones de pesos para cubrir daños a todos los afectados, salvo los pasajeros del avión. El gobierno del DF informó que hubo al menos cuatro muertos en tierra, más de 40 heridos, 30 vehículos incendiados y otros tantos dañados, afectaciones a infraestructura urbana y de Luz y Fuerza y Telmex. Además, la delegación Miguel Hidalgo tuvo que cerrar el edificio de Monte Pelvoux 111, donde se estrelló el avión y se ubican la Embajada de Finlandia y empresas como la agencia de publicidad Becton Dickinson y Trinity Industries.

AXA también está obligada a responder por los gastos funerarios de las nueve personas que iban en el avión. El monto máximo es de 750 mil dólares por pasajero y 150 mil por tripulante.



Kikka Roja

SE VOLARON LA BARDA: Priistas homenaje a Mouriño excesivo: ABURRIDOS DE TANTO HOMENAJE HIPOCRITA

Consideran priistas homenaje excesivo
Pide Beltrones dejar atrás exequias y retomar agenda; sugiere Madero esperar resultados de investigación

Claudia Guerrero y Érika Hernández reforma.com
JAJAJAJAA!! QUE VAN A DECIR LOS MOCHOS DEL PRI Y EL PAN? SU FALSA DECENCIA ACABÓ EN AMENAZAS E INSULTOS.
Ciudad de México (7 de noviembre de 2008).- El grupo parlamentario del PRI en el Senado manifestó ayer su molestia por las formas y "excesos" que rodearon los funerales oficiales del fallecido Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño. Durante una reunión plenaria, diversos legisladores aseguraron que el PAN lucra políticamente con la muerte del funcionario, al colocarlo casi como un héroe. "Lo dijimos claramente: no es héroe. Estamos en contra del exceso político, pues porque ya lo están capitalizando electoralmente para 2009, porque quieren convertirlo en una víctima. "Quizá el Presidente está muy metido en su dolor, pero el PAN está abusando. Ni a un ex Presidente se le ha hecho tremendo honor, nomás faltaron los 21 cañonazos", argumentó uno de los legisladores. Tras sus deliberaciones, los priistas acordaron esperar al homenaje que rendirá el PAN el domingo, para pedir a senadores del blanquiazul retomar los trabajos de la agenda.

De lo contrario, advirtieron, los exhibirán públicamente.

"Planteamos que a partir del lunes comenzaremos a alzar la voz para que no continúen con estos excesos", confirmó otro senador. Luego de la encerrona, el coordinador de los priistas, Manlio Fabio Beltrones, pidió ver hacia delante y avanzar en las reformas. "Terminadas las exequias, es la hora de seguir trabajando. Es la hora de pasar a lo que sigue, las reformas que hacen falta", demandó. Beltrones se refirió a las expresiones del Presidente Felipe Calderón, quien condenó a quienes difamaron y calumniaron a Mouriño. "Aquel que anda cerca del fuego no debe temer que algún día le llegue un poquito de lumbre", dijo. Por otro lado, sin mencionar nombres, Beltrones también criticó a quienes han aprovechado la tragedia para "expiar sus culpas", luego del mal trato que dieron en vida al político fallecido.

"Estas últimas horas le han permitido a muchos de quienes opinaban en contra del ex Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, expiar culpas con declaraciones a veces hasta inverosímiles, pero todo eso se vale cuando existe una tragedia de esta naturaleza", dijo.

Kikka Roja

POLICIAS VERDES: el señor de los helados, los pasteles verdes, los pasteleros

Van de 'tamarindos' a 'pasteles verdes'

Los policías de tránsito admiten que se sienten raros con sus nuevos uniformes.
Foto: Alberto Neri
Los agentes viales afirman que los insultos de automovilistas continúan aunque les cambien el uniforme

Juan Corona reforma.com

Ciudad de México (07 de noviembre de 2008).- En la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP) ya no existen los famosos "tamarindos", porque fueron sustituidos por los "pasteles verdes".

El color fosforescente de los kepís de los policías de tránsito y algunos tonos en su uniforme, provocan que los automovilistas no sólo los insulten, sino también que les griten que son vendedores de helados o dulces en los cruceros. Policías de la Subsecretaría de Control de Tránsito reconocieron que no cuentan con buena fama ante la mayoría de los habitantes del DF, y que con su nuevo color llaman más la atención. "Tenemos todo, nuestro bastoncito, brazaletes y kepí de color verde fosforescente, y la verdad nos sentimos raros porque toda la gente se te queda viendo, y espero que con el tiempo nos acostumbremos, pero eso sí, de las mentadas de madre no te salvas aunque te cambien el color del uniforme. "Los insultos contra nosotros siguen, pero ahora nos dicen 'los pasteles verdes' o 'los pasteleros', pero hay gente que me dice 'el señor de los helados' y yo hago como que no oigo", comentó un policía de tránsito que se ubica sobre el Eje 5 Sur, cuando es reversible.

El 30 de octubre fue presentada oficialmente la Subsecretaría de Control de Tránsito, que pertenece a la SSP del DF. "En esta semana la gente como que le ha medido un poco, porque ya no comete tantas infracciones, aunque lo que nunca se le va a quitar es que es muy grosera", comentó Arturo, un policía de tránsito que se ubica sobre Avenida Insurgentes.
PUES ESTÁ BIEN QUE SEAN DE COLOR VERDE, LA GENTE QUE LOS INSULTA, CUANDO MENOS YA LOS VIERON.

LOS QUE USAN EL COCHE PARA TODO, CREEN QUE VALEN MAS, SE SIENTEN LOS DUEÑOS DE LA CALLE.

Y QUE CHINGUEN SU MADRE LOS INFRACTORES AUTOMOVILISTAS ASESINOS

Kikka Roja

Los huérfanos políticos de Mouriño: Una bola de inutiles pero fascistas

Los huérfanos políticos de Mouriño

Viernes, 7 Noviembre, 2008

• Guanajuato, Espino y la IDC
• Un nuevo capítulo minero…

El deber es ser útil, mi estimado, no como se desee sino como se pueda. Finaliza la semana con el clímax de un tsunami rojo aderezado con el polémico ¿accidente? en que perdieran la vida el ex titular de Gobernación y el ex director de la SIEDO, y que ha reconfigurado dramáticamente el tablero político de Felipe Calderón, quien ya ha recibido entretenidas señales de varios panistas, representados por un simpático gobernador, que están dispuestos a entrarle al toro de su gobierno por los cuernos en momentos donde la baraja presidencial está disminuida.

Y será en breve cuando el inquilino de Los Pinos, my friend, demuestre si las lamentables circunstancias de evidente adversidad serán suficientes como detonador para un divertido cierre de filas azules y evitar que los vacíos se llenen de… tepocatas.

A los diversos pésames internacionales, se sumó ayer el del presidente electo de los Estados Unidos, Barack Obama, quien vía telefónica externó su apoyo al (des)gobierno de Calderón por el fallecimiento del ex encargado del despacho de Covián y de varios funcionarios acaecidos hace unos días en la capital y que ha desencadenado una serie de reacciones de luto por parte de distintas cúpulas.

El impacto ha sido tal, que la próxima Cumbre de la Internacional Demócrata del Centro (IDC), cuyos líderes llevarán a cabo una amena encerrona este fin de semana en la tierra del ex presidente Vicente Fox y donde la ODCA, presidida por Manuel Espino lleva una interesante batuta, ha modificado la agenda de tal manera que sólo asistirá el Comité Directivo de la Organización Demócrata Cristiana para así solidarizarse (enviando atractivos mensajes) con el panismo nacional y con Felipe ante la pérdida irreparable de su colaborador más cercano… quien, by the way, tejió en estos meses una serie de redes al interior del blanquiazul que hoy parecen buscar, digamos, reciclarse en la orfandad política y no necesariamente bajo el manto del desdibujado Germán Martínez.

Va de más decirle, mi estimado, que en el PAN las aguas están convulsas y el río de especulaciones sobre el próximo titular de Gobernación las agita aún más. Sobre todo cuando algunos de los cuadros para ser candidatos en las elecciones del 2009 y ocupar escaños en el Congreso venían empujados y bendecidos por Bucareli… haciendo el tan encantador bypass a su actual dirigencia.

Hoy que el volátil tablero es otro, desencadenando los vacíos en el inner circle presidencial y que inexorablemente terminarán llenándose, la figura de Manuel Espino se vuelve aún más relevante entre un grupo importante de panistas que ven con preocupación, no sólo el complejo contexto nacional que se deteriora con velocidad alarmante, sino el evidente declive en la preferencia del color azul para entrarle a las aguas electorales.

Y con eso de que se quiere guanajuatizar el país, ayer Manuel envió una carta a Vicente Fox para explicarle las razones de su ausencia en tan relevante evento de la IDC para después confirmar su presencia como ex presidente del PAN en la ceremonia que la dirigencia de Acción Nacional llevará a cabo este domingo en homenaje al ex titular de Bucareli.

Lo que originará ciertas lecturas, varios intercambios de señales y uno que otro coqueteo espinoso… que en estos últimos aciagos días, my friend, han incluido a la gama… tricolor.

Por la Mirilla

Y con el histórico triunfo de Barack Obama para ocupar la Casa Blanca, los United Steel Workers (USW) cerraron filas con el presidente electo demócrata en una interesante misiva en la cual se consolida la alianza para trabajar en pos de los intereses laborales domésticos e internacionales en donde, porfa no lo olvide, está la delicada agenda de los mineros mexicanos y su líder Napoleón Gómez Urrutia que aunque no lo parezca abrieron, desde este pasado martes, un nuevo (frente) capítulo en su lucha contra los atropellos y arbitrariedades…

¡Adiós!
gomezalce@aol.com

Kikka Roja

Obama, el estadunidense: Pablo Gómez

Obama, el estadunidense

Cuando Barack Obama votó en contra de la autorización de fondos para la guerra de Irak, nadie en el Capitolio ni fuera de éste pudo adivinar que el senador por Illinois iba a llegar a ser presidente de los Estados Unidos.

Obama no será un presidente negro, como insisten en afirmar los medios de comunicación. El político de Chicago es esto, un político estadunidense, pues nunca fue un activista del movimiento afroamericano ni está vinculado a esa cultura. Obama es un hombre sagaz y seguro de sí mismo que se opuso desde un principio a una aventura bélica. Cuando la mayoría de los estadunidenses se dio cuenta de lo absurdo de la guerra de Irak, el senador opositor se convirtió en una figura política de primera línea. Quienes apoyaron la aventura tuvieron que pagar el costo, incluyendo los Clinton.

Mas Obama es también el líder de los que no se enredan todo el tiempo en Washington. Como él lo dijo, su candidatura no surgió de los pasillos del Capitolio. Él es otra clase de persona. Es de las que tienen hoy la palabra más fuerte en la política estadunidense. Otros, Hillary Clinton incluida, no merecen mucha confianza.

Este es el cambio, aunque las elites van a tratar de meter a Obama a su carril y sujetarlo a los intereses políticos tradicionales. De seguro que lo lograrán, pues un presidente nada puede hacer sin el Congreso y éste seguirá siendo más o menos como siempre.

La guerra sucia que encabezó la derecha estadunidense contra Obama fracasó pero sólo gracias al enorme poder económico del candidato del Partido Demócrata, quien rehusó el financiamiento público para poder gastar mucho más. Así lo hizo y venció, gracias, en buena medida, al apoyo de millones de aportantes. También le ayudó mucho a ese propósito la escandalosa crisis financiera que rubricó el más completo fracaso de George W. Bush.

El ser negro le benefició a Obama en tanto que el electorado afroamericano se volcó en su favor, pero también le restó votos de quienes no pueden votar más que por un blanco o blanca. Los candidatos demócratas blancos vencedores en la elección de Congreso obtuvieron más votos que Obama.

La diferencia entre uno y otro candidato no fue tan grande como algunos suponen al hacer sólo la cuenta de los grandes electores. El voto popular se encuentra dividido casi por mitades, tal como ha sido casi siempre, pero ahora hubo muchos más sufragantes y la mayoría de los nuevos inscritos favoreció a Obama, quien contó con un ejército de promotores en todo el país.

Detrás de Obama existe un movimiento ciudadano de gran magnitud y calado político. Eso es lo que el candidato victorioso representa, antes que cualquier otra cosa. No habrá un keniano en la Casa Blanca sino un nuevo líder político de los Estados Unidos. Su tarea tendría que centrarse en promover una nueva lista de asuntos principales, tal como lo exige ese movimiento entusiasta que le ha apoyado. Ojalá cumpla al menos con no tratar de engañar a la gente y también con la promesa de cambiar el papel de Estados Unidos en la política mundial.
pgomez@milenio.com

Kikka Roja

El contexto: Carmen Aristegui F.

El contexto
Carmen Aristegui F.
7 Nov. 08

¿Atentado o accidente? ¿Qué fue lo que realmente ocurrió la infausta tarde del 4 de noviembre en la Ciudad de México? ¿Qué explica que el Learjet 45 en el que iban Juan Camilo Mouriño, José Luis Santiago Vasconcelos y las demás personas que murieron -dentro y fuera de la aeronave- haya perdido la comunicación minuto y medio antes de estrellarse, después de una caída en picada en la calle Ferrocarril de Cuernavaca, en Las Lomas de Chapultepec? ¿Había o no llamas en el avión, como dicen algunos testigos, antes de impactarse? ¿Hubo impericia, falla técnica o acción deliberada? La sociedad tiene derecho a saber qué fue exactamente lo que ocurrió y qué hizo que perdiera la vida la persona que ocupaba el segundo cargo más relevante en la política nacional y el funcionario que durante años fue considerado el hombre de confianza del Ejército mexicano y del gobierno de Estados Unidos en el combate al narcotráfico.

¿Qué hay detrás del trágico evento que estremece, por sí mismo, pero sobre todo por la perspectiva que se abre de confirmarse la hipótesis del atentado? ¿Qué pensar de esto, después de lo ocurrido en Morelia contra la población inerme en las fiestas patrias; en el marco de una violencia inusitada que confronta a todos contra todos; rodeados como estamos de mensajes perturbadores; cuerpos decapitados o narcomantas que imputan con nombre y apellido a enemigos y autoridades?

Lo ocurrido representa para la población un terreno de mayor incertidumbre a la que, de por sí, ha sido sometida. Para el gobierno mexicano un golpe de suma gravedad que da directamente en su línea de flotación. El esclarecimiento es, por supuesto, un imperativo.

¿Atentado o accidente? es la pregunta obligada. En esos términos, se le formuló a Samuel González Ruiz, consultor internacional y ex titular de la Unidad Especializada contra la Delincuencia Organizada de la PGR (antecedente de lo que hoy conocemos como SIEDO), en entrevista con CNN en Español un día después de la tragedia. "No importa tanto si fue accidente o atentado", respondió. ¿Cómo? Se le repreguntó. "No importa tanto, porque el contexto para que un atentado sea posible en México sigue ahí... Si esto fue atentado o no, da exactamente lo mismo... Las condiciones para que ocurra un atentado siguen ahí. No ha cambiado nada. Si el gobierno mexicano no logra revertir las actuales condiciones, tendríamos que pensar que: si éste no fue un atentado, habrá un atentado".

El especialista recordó lo que algunos meses atrás había anticipado, en ese mismo programa, el experto Edgardo Buscaglia como posibilidad para México: atentados contra funcionarios de alto nivel como respuesta del crimen organizado a un Estado que los confronta, los extradita y en algunas de sus estructuras comparte a sus elementos a través de la infiltración. Hay todo un mapa internacional de comportamiento de la delincuencia organizada al que México debe estar atento. Los atentados, la violencia y la descomposición se han dado y se dan en países que tienen un panorama como el nuestro.

Si lo que pasó con Mouriño y Vasconcelos fue un atentado o no, ya lo sabremos. (Y vaya que sí lo vamos a saber. Seis expertos de Estados Unidos, dos británicos y las cajas negras directo a Washington dan cuenta de que la investigación va en serio).

Es un hecho que "la ruta de colisión que traen los cárteles mexicanos va hacia más violencia". Éste es el contexto en que nos movemos, insiste Samuel González. Las autoridades están obligadas a desarrollar una estrategia coherente y firme que vaya desmontando las condiciones que hoy imperan. De persistir y agravarse las actuales condiciones es imaginable que pase cualquier cosa. Nadie puede hacerle al avestruz. Los estudios comparativos de la experiencia internacional nos hablan de patrones de conducta que se están registrando ya en México y que imprimen un sentido de verdadera urgencia para enfrentar el fenómeno, que no sólo involucre a más soldados y policías sino, como dicen los expertos aquí citados, se sustituya el actual gran pacto de impunidad que rige hoy la vida nacional por uno que restituya el Estado de derecho.

Dentro de todo, vale la pena destacar el esfuerzo por comunicar los avances de la investigación de lo ocurrido el martes 4.

La larga historia en México de ocultamientos, simulación y censura respecto a los asuntos públicos ha desarrollado, entre los mexicanos, tal desconfianza y escepticismo en las versiones oficiales, que es de aquilatarse que se estén mostrando públicamente los elementos que van surgiendo en las investigaciones. Dar a conocer, íntegra, la comunicación entre el piloto del Learjet 45 y el controlador aéreo; mostrar la cajas negras que contienen la documentación de datos técnicos y la grabadora de voz con todas las conversaciones entre el piloto y el copiloto y la caja de grabación de voz y datos encontradas de la aeronave, con la promesa de que conoceremos, no transcripciones, sino la versión directa y completa de lo que se dijo en la cabina del piloto, ha sido una buena decisión. La gravedad de los hechos y el imperativo social de claridad y transparencia obligan a las autoridades a no regatear nada que deba ser conocido por la opinión pública.

Kikka Roja

José Luis Santiago Vasconcelos: Miguel Ángel Granados Chapa

PLAZA PÚBLICA
José Luis Santiago Vasconcelos
Miguel Ángel Granados Chapa
7 Nov. 08

La omisión presidencial al ex subprocurador muerto en el accidente del martes junto al secretario de Gobernación pudo haber sido involuntaria o deberse al temor de que se piense que la tragedia fue provocada, en un atentado como los que amagaron a Santiago Vasconcelos

Aunque desde una perspectiva estrictamente humana no hay rangos en las vidas segadas por la tragedia del martes pasado, las ocupaciones actuales y pasadas de Juan Camilo Mouriño y José Luis Santiago Vasconcelos hacen que su muerte sea destacable por sobre las demás. En su mensaje luctuoso del propio martes el presidente Calderón se refirió únicamente a su amigo y colaborador y omitió más referencia al ex subprocurador a quien sólo mencionó por su nombre en la lista de quienes viajaban en el avión caído en Las Lomas. Si la omisión fue involuntaria, producida por el pesar personalísimo de quien padece una pérdida que lo toca en el centro de sus emociones e intereses, pudo haber sido remediada incluyendo a Santiago Vasconcelos también como destinatario sobresaliente en el homenaje rendido ayer al secretario de Gobernación, merecedor de algo más que la referencia circunstancial que lo igualó con el resto de los caídos.

Ya que no fue así, queda pensar que se trató de un olvido deliberado, de una suerte de exorcismo primitivo, pueril se diría, para evitar que la valoración de las tareas del perseguidor de la delincuencia organizada convocara la imagen de ese poderoso enemigo y suscitara de inmediato la de un atentado que el gobierno está tratando de alejar con información más insistente que abundante. (Por cierto que el informador escogido, el secretario Luis Téllez no sólo carece de autoridad técnica y jurídica sino que su condición de comunicador también es deficiente: ¡mire usted que decir que en medio de la tragedia es una buena noticia el hallazgo de la caja negra que permitirá investigar el grave suceso! Por supuesto que localizar ese aditamento es útil, pero no requiere ser calificado de buena noticia en el sentido de que en algo alivie el dolor de los deudos de las personas fallecidas).

El funeral de los funcionarios muertos ahondó la diferencia establecida por Calderón en su discurso. Las familias de quienes trabajaban en Gobernación recibieron la visita presidencial, pues el velorio se efectuó en un solo lugar. El Presidente, en cambio, se abstuvo de llegar al Velatorio Militar donde reposaron los restos del funcionario que desde el Ministerio Público federal fue un enlace confiable con las Fuerzas Armadas. De eso se ufanaba Santiago Vasconcelos y así lo confirmó, por si hiciera falta, el alto mando castrense al alojar el velorio en un espacio reservado a miembros del Ejército y sus familiares.

Santiago Vasconcelos trabajó en la Procuraduría General de la República durante década y media, por lo que fue testigo y protagonista de los esfuerzos iniciales por configurar institucionalmente la noción de delincuencia organizada. Fue el segundo de Samuel González, pionero en la gestación de herramientas legales y administrativas en ese terreno, y luego con diversos grados de responsabilidad quedó a la cabeza de esa parcela de trabajo en la PGR, hasta llegar a ser subprocurador de la materia en la administración del presidente Fox. En el relevo de 2006 conservó el rango pero se le responsabilizó de los asuntos jurídicos e internacionales. El hecho central de su desempeño en esa subprocuraduría fueron las extradiciones de delincuentes de variada importancia a Estados Unidos. En esa tarea, por cierto, se confirmó otro de los timbres de orgullo que ostentaba el subprocurador, ser el canal idóneo para la comunicación con el gobierno de Estados Unidos. Un mensaje del embajador Antonio Garza y la presencia de personal de la DEA en el velorio ratificaron esa condición.

Como cabeza de la SIEDO Santiago Vasconcelos logró los aciertos que son de esperar en quien realiza con atingencia sus funciones. Pero también incurrió en errores cuya difusión pública se magnificó en la misma medida en que él notificaba con gran aparato y las presentaba como victorias definitivas contra la delincuencia, acciones que a la postre no eran validadas por la autoridad judicial. Más de una vez entró por ello en pugna con jueces y magistrados que no procesaban a detenidos por la SIEDO por deficiencias graves en la configuración de los expedientes de acusación.

Como quiera que sea, el subprocurador quedó en la mira de bandas delincuenciales que lo amenazaron de muerte y al menos una vez intentaron consumar sus amagos. Debido a ello, en su entorno se reprochó al gobierno haberlo hecho dimitir, dejándolo desguarnecido frente al riesgo de la inquina criminal. En tímido intento de remediar ese desliz se le atribuyó una función de carácter pasajero y sustancia indefinida, la Secretaría Técnica para la implementación de la reforma de justicia penal. Desde esa incómoda posición se sintió maltratado hace dos semanas cuando se anunció la detención de personal de alto nivel de la subprocuraduría que estuvo a su cargo y se asoció con la delincuencia organizada. Deseaba que se subrayara que los hechos denunciados no ocurrieron durante su periodo como subprocurador.

Recordar que Santiago Vasconcelos fue amenazado por la delincuencia organizada no significa sugerir siquiera que sus amenazas se consumaron atentando contra el avión en que viajó con el secretario de Gobernación. Pretender ignorarlo es cerrar los ojos a la realidad y anuncia la realización de una pesquisa incompleta, que no puede limitarse a comprobar que se trató de un accidente. Una indagación sobre la muerte de funcionarios con altos niveles de responsabilidad no puede dejar de incluir la posibilidad de un accidente provocado.

Cajón de Sastre

En los próximos días la Cámara de Diputados se enfrentará a dos tareas de casi imposible realización: por un lado, tendrá que atender pedidos que los legisladores han canalizado a través de las comisiones dictaminadoras y que importan alrededor de 350 mil millones de pesos; pero la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública sólo dispone de unos 70 mil millones para satisfacer las necesidades expresadas y que a su importancia intrínseca añaden la de que se trata de partidas a ejercer en año electoral. Y eso que los legisladores parten del supuesto de que será válido el cálculo de la Ley de Ingresos para el precio del petróleo, establecido en 70 dólares cuando ayer quedó por debajo de 45. Si ese nivel prevaleciera habrá que hacer inevitables recortes.


Correo electrónico: miguelangel@granadoschapa.com
Kikka Roja

La luna y el fuego: Juan Villoro

La luna y el fuego
Juan Villoro
7 Nov. 08 reforma.com

Una de las fotos más conmovedoras que acompañaron el día de Barack Obama fue la votación simbólica que se hizo en su favor en la aldea de Kenia de la que provienen sus ancestros. Sin lograr una puesta en escena tan especial, millones de habitantes del planeta votaban simbólicamente por Obama ese martes 4 de noviembre.

Buena parte de la exitosa campaña del candidato demócrata se debió al uso de internet. Con una base de 3 millones de voluntarios y donantes, movilizó a un país que se suele interesar más por el trabajo comunitario que por los desafíos políticos.

Lo interesante en la nueva construcción de mayorías en Estados Unidos es que dependen de la adecuada suma de minorías. Quien consigue el voto de los negros, los hispanos y los jóvenes es más poderoso que quien convence al sector, todavía mayoritario, de los anglosajones blancos. El resto del mundo, que no puede participar pero se sabe influido por la contienda, es la nueva mayoría silenciosa.

Desde la llegada del hombre a la luna o la caída del Muro de Berlín el planeta no se sintonizaba de tal modo para presenciar un hecho histórico.

En sus vibrantes discursos, Obama se había referido a John F. Kennedy como el Presidente que se atrevió a proponer que la nueva frontera fuera la luna. Maestro de la retórica, Obama acompañó este viaje sideral con un estribillo realista, "sí se puede", que le otorgó a sus discursos la insistente musicalidad del gospel.

El martes 4 era el día en que estaríamos lejos de nosotros, atentos a un decisivo hecho global. Sin embargo, cuando buscas situarte en la distancia, algo te remite a tu inescapable cercanía. A las 8 de la noche busqué en internet noticias de la elección norteamericana y encontré una sobre México. Era extraño que nuestro país, tantas veces soslayado, figurara en la página del New York Times. Juan Camilo Mouriño, secretario de Gobernación, había muerto al caer su avión en la Ciudad de México.

Numerosos conductores de la radio y la televisión del país se habían desplazado a Chicago, Washington, Los Ángeles y Nueva York para cubrir la jornada electoral de Estados Unidos. Desde ahí tuvieron que cubrir el fuego en la Ciudad de México. En el momento en que deseábamos compartir una esperanza ajena pero decisiva, volvimos a nuestra realidad de lumbre. Desde entonces predomina el desconcierto, la sensación de enfrentar un desastre sin escapatoria. No sabemos qué decir, pero no podemos pensar en otra cosa. "Cierro los ojos y veo un jet en llamas", me dijo un amigo.

La muerte de 14 personas en Paseo de la Reforma obliga a suspender las diferencias políticas y la valoración de los políticos fallecidos. Se trata de un drama mayúsculo.

En su poema La caja negra Eduardo Lizalde dice que todo se puede destruir en un cataclismo menos la memoria que de él se tiene. Los daños son irreparables, pero la investigación del suceso será tan importante como la forma en que se comunique.

El Presidente actuó con entereza ante la pérdida del más cercano y cuestionado de sus colaboradores. La información que se ha dado a partir del percance, recuperando paso a paso el trabajo de la torre de aproximación del aeropuerto, revela que predomina la encomiable voluntad de transparentar la caja negra de los datos.

Por los testigos presenciales y por los restos del avión, ubicados en una zona restringida, parece que no hubo estallido antes de la colisión. Queda por determinarse si no hubo una falla mecánica inducida.

Sin embargo, las informaciones que apuntan a un posible error del piloto tampoco pueden ser tranquilizadoras. Aunque la tesis del atentado se descarte, alarma que el secretario de Gobernación no disponga de un vuelo seguro.

Si la catástrofe no fue planeada, aun así tiene el contundente peso de un atentado accidental. El gobierno pierde a dos funcionarios decisivos en el combate a la inseguridad, justo en el momento en que se comenzaban a lograr detenciones importantes en el sector oficial y en que Estados Unidos, que ha pedido que México "ponga orden en casa", inicia una nueva agenda política.

La muerte es siempre un agravio y un enigma. Sus causas pueden hacerla más amarga. Pensar que se podría haber dado más seguridad al responsable de la seguridad es una inquietante paradoja y en cierta forma una alegoría nacional.

Norman Mailer narró la conquista de la luna en Un fuego en la luna. Obama prometió una luna simbólica. El martes pasado quisimos participar como testigos de esa nueva conquista. Las llamas nos devolvieron a nuestro propio territorio.

Los pilotos y los astronautas se suelen espiritualizar en sus despegues de la Tierra. Lejos de los conflictos cotidianos, conciben sueños de unidad y entendimiento. Armstrong partió en el Apollo XI como un piloto austero y regresó como un elocuente predicador.

El piloto escritor Antoine de Saint-Exupéry sobrevoló el Sahara, la Guerra Civil española y Tierra del Fuego, repartió correo en medio de las tempestades y murió en su avión en la Segunda Guerra Mundial. Sus tensas jornadas en el aire reforzaron su confianza en la fraternidad: "Qué bien se portan y qué tranquilos están estos hombres agrupados", escribe en Carta al general X. Los pescadores, los aviadores, los marinos tienen la ética de los que están juntos. ¿Por qué no existe eso en el resto de la Tierra? "Estoy tan cansado de polémicas, de los exclusivismos, de los fanatismos... Si difiero de ti, te enriquezco", agrega en Carta a un rehén.

Sus opiniones de hombre fueron plegarias dirigidas al mundo que se empequeñecía bajo su avión.

"No se muere contra algo, sino por algo", le respondió en una carta al cáustico André Breton.

La catástrofe obliga a pensar como el piloto Saint-Exupéry, a recuperar la fe en los hombres agrupados.

Las llamas nos vuelven solidarios. ¿Volveremos a dividirnos ante las cenizas?


Kikka Roja

Astillero: El Mesías del Campo Marte: Bienaventurados los amigos: Téllez, la conexión CSG y Carlyle

Astillero

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

El Mesías del Campo Marte

Bienaventurados los amigos

Téllez, la conexión CSG y Carlyle

Ampliar la imagen El presidente Felipe Calderón y el secretario de la Defensa, Guillermo Galván, a su llegada al Campo Marte para la ceremonia fúnebre de los funcionarios de Gobernación que murieron en el avión que se desplomó en Las Lomas Foto: José Antonio López

Felipe Calderón transformó un afecto personal en supuesto funeral de Estado y, en un giro que depositó lo político en el plano de lo religioso (que llevó la razón de lo público al plano de lo privado, de la silla del poder al púlpito, de lo centrado a lo desquiciado), pronunció párrafos de insólitas bienaventuranzas, no como Mesías tropical sino del Campo Marte. El amiguismo iluminado utilizó figuras bíblicas para expedir un sacro certificado oficial de inocencias y, en ese magno foro de premiadas concurrencias pluripartidistas, designó a Juan Camilo Mouriño como máximo depositario de virtudes cívicas, políticas y morales. La devoción personal del ocupante de Los Pinos llevó inclusive a establecer diferencias gráficas y protocolarias en la ceremonia en que la muerte debió haber igualado a todos: adelante, único, preferido, el ataúd correspondiente al ex secretario de gobernación, con su fotografía al frente y Calderón a un lado; atrás, en grupo, sin distinción, los demás cajones mortuorios.

De haber sido 2012, buena parte del discurso del afligido michoacano podría haber sido tomada como propuesta de candidatura presidencial; hoy, ante las circunstancias fúnebres, la relación de óptimas características y comportamientos de San Camilo parecería autoelogio indirecto: patriota, republicano, estratega, visionario, reformador, conciliador, federalista, honesto, comprometido, leal, eficaz, negociador, disciplinado, callado y un etcétera que consumió en tiempo, pasión y sentido, más de la mitad de las palabras felipenses que pretendieron corregir el enfoque virtualmente unipersonal, discriminatoriamente mouriñista, del discurso del hangar, el pasado martes en la noche, pues ahora se mencionó al resto de los viajeros caídos, con referencias elogiosas a algunos de ellos, pero manteniendo silencio respecto de los muertos en tierra que no formaban parte de burocracias ni amiguismos de elite, en un persistente privilegio de lo aéreo sobre lo peatonal, de lo político sobre lo social, de lo palaciego sobre lo popular (el desfile de personalidades políticas en las pompas fúnebres sólo subrayó la gran distancia de ese segmento del poder respecto al pueblo en general, con esas ceremonias de intereses que no calan entre quienes diariamente ven muertes sangrientas por doquier, desesperación y abatimiento sociales y un futuro cada vez más oscuro, justamente a causa de las maniobras de las cúpulas y del saqueo que por medio de la política hacen muchos personajes provisionalmente dolientes).

Calderón usó el acontecimiento fúnebre para hacer política, insistiendo en el tema que busca acomodar en toda crisis posible, el del diálogo y la unidad, y aprovechando el momento, sin interpelación posible, para dibujar a su propio gobierno, con trazos que adjudicó al difunto, como una obra de sacrificio y entrega absolutas. Los aprovechamientos políticos fueron completados con la presencia de la plana mayor de Los Chuchos y el segundo acercamiento de Marcelo Ebrard al entorno del gobernante formal del país. La virtual convocatoria a cerrar filas en torno a Los Pinos a partir de un incidente bajo sospechas trata también de aislar al otro presidente, Vicente Fox, que fue dejado solo en su hacienda guanajuatense, pues a última hora ni Manuel Espino aceptó ir a recibir el Beso de San Cristóbal. Hay quienes comenzaron a hablar ayer de que Calderón está tratando de crearse su verdadera toma de posesión, a partir de una especie de Quinazo al revés.

Dado que el propio orador del Campo Marte habló de que es necesario que surja la verdad ha de entenderse que lo sabido hasta ahora no deja de ser material provisional y posiblemente mendaz. Mucho más que simples dudas y especulaciones es lo que, por ejemplo, planteó el miércoles por la noche el especialista en seguridad Samuel González, de larga trayectoria en asuntos policiacos y colaborador cercano que fue de José Luis Santiago Vasconcelos, el hombre que encarnó la lucha oficial contra el narcotráfico y que fue relegado del discurso y el homenaje oficial a causa del amigo Mouriño. Entrevistado por Carmen Aristegui en CNN en español, González habló de las diferencias graves entre la PGR a cargo de Eduardo Medina Mora y la secretaría de seguridad pública que tiene a Genaro García Luna al frente, criticó las desviaciones discursivas de Calderón, bordeó el tema de las inconformidades de militares y policías de carrera con los políticos en el poder, y planteó que es necesario un cambio en la conducción política del país.

Como es natural, González señaló que deben analizarse todas las hipótesis sobre lo sucedido el pasado martes, sin dar por oficialmente sentada una sola explicación, sobre todo si el presunto encargado de las indagaciones, Luis Téllez, es un economista sin experiencia en investigaciones policiacas o aeronáuticas. La sobresaliente aparición de Téllez, con su Nintendo II, como aquel con el que Carpizo pretendió explicar la mecánica del asesinato de un cardenal en Guadalajara, ha hecho que florezcan las especulaciones. Las orejas que asoman, desde luego, son las de su verdadero jefe, Carlos Salinas de Gortari, y de los intereses intervencionistas de consorcios gringos como el Carlyle Group. Al respecto, el lector David García recuerda que Téllez “fue durante algunos años presidente de The Carlyle Group en México, el holding ligado a familias como la Bush, relacionado con la CIA y el FBI y que tiene intereses en armamento, energía, finanzas y tecnología y que sería uno de los principales beneficiados con una reforma petrolera a modo en México. Después del 11-S surgió la teoría sobre un supuesto sistema (Home run), desarrollado por Carlyle y probado en México, mediante el cual se podía manejar remotamente cualquier aeronave, supuestamente para ser usado en situaciones de secuestro.Y ahora resulta que el ex representante en México de Carlyle está relacionado directamente con la caída inexplicable de una aeronave con implicaciones políticas, prácticamente después de una reforma petrolera”. Y, mientras sigue oliendo a gas, ¡feliz fin de semana (en lo que sea posible)!


Kikka Roja

Sara Sefchovich: Benjamín Laureano Luna: SI HABIA BALAS REGADAS Y UNA PISTOLA EN EL AVIONAZO MOURIÑO

Petición al GDF
Licenciado Marcelo Ebrard, jefe del Gobierno del Distrito Federal:

Respetuosamente solicitamos se dé un estímulo y reconocimiento a los integrantes del Cuerpo de Bomberos y de la policía preventiva del Distrito Federal, que este martes intervinieron en el incendio y explosión de un avión que cayó en la calle de Pedregal, cerca del Paseo de la Reforma, en las Lomas de Chapultepec. Los vecinos y empleados de las empresas ubicadas en la zona observaron que una nave incendiada volaba a más de 100 metros de altura y antes de caer explotó. Pero a la explosión de la nave siguieron otras explosiones en serie de los tanques con gasolina de los vehículos y de los tanques de gas utilizados por los comerciantes, así como de las armas de los tripulantes de la incendiada nave aérea, y en medio de este peligro actuaron los bomberos y controlaron los incendios.

Mucho hemos de agradecer tome en consideración lo anterior.

Benjamín Laureano Luna, presidente Frente Mexicano Pro Derechos Humanos

Cuestiona afirmaciones de carta

El día de ayer se publicó en El Correo Ilustrado una carta en la que el señor Benjamín Laureano Luna hace afirmaciones verdaderamente temerarias sobre la caída del avión en que viajaban el secretario de Gobernación y otros funcionarios, como si hubiera hecho una investigación que le permitiera saber lo que con tanta seguridad expresa: que el avión se incendió en el aire, que antes de caer explotó, que luego hubo otras explosiones en serie, incluidas las de las armas de los tripulantes. ¿Cómo sabe todo eso? Cuando dice que “los vecinos y empleados de la zona observaron que...”, ¿a cuántos entrevistó? ¿Estaban todos sus informantes mirando al cielo para saber lo que afirman? Y en todo caso, ¿cómo sabían esas personas si los tripulantes llevaban armas? Se trata de la misma actitud que tienen nuestros funcionarios a los que por eso nunca les creemos nada. ¿Por qué aquí todos sabemos todo antes de que los especialistas hagan su trabajo y nos informen los resultados?

Sara Sefchovich
http://www.jornada.unam.mx/2008/11/07/

Kikka Roja

Sedena ignora quién fue Rubén Jaramillo

Sedena ignora quién fue Rubén Jaramillo
Pinches militares, no son más pendejos, porque la derecha panista es la más ignorante e imbécil.
EL CIUDADANO DE A PIE NO VALE, NO EXISTE.
Elizabeth Velasco C.

“¿Quién es Rubén Jaramillo? ¿En qué forma participó en el Ejército y Fuerza Aérea mexicanos?” De esta manera respondió la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) a una solicitud de información en la que se pidieron documentos sobre el operativo Xochicalco, en el que el líder campesino y defensor de los derechos humanos perdió la vida a manos de efectivos militares y de la policía judicial de Morelos, en 1962.

De acuerdo con la solicitud 0000700082108, que este miércoles sería evaluada en la sesión del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) que se suspendió para sumarse al duelo por la muerte de Juan Camilo Mouriño y José Santiago Vasconcelos, el peticionario, que había requerido copia de todos los documentos relacionados con los hechos en los que perdió la vida Rubén Jaramillo el 26 de mayo de 1962 en Xochicalco, Morelos, la Sedena respondió también: “¿qué grado ostentaba (Jaramillo) si era militar?”


Kikka Roja

La caja negra: Luis Javier Garrido

Luis Javier Garrido
La caja negra

La derecha mexicana tiene miedo tras el avionazo en el que murió Mouriño, y el país se halla frente al riesgo de una mayor derechización del régimen ante sus fracasos en todos los órdenes.

1. La trágica muerte del empresario español Juan Camilo Mouriño, quien ocupaba ilegalmente el cargo de secretario de Gobernación desde el 15 de enero, al desplomarse el avión Learjet en el que venía acompañado de José Luis Santiago Vasconcelos, supuesto zar antidrogas y hombre de confianza de Washington, la tarde del martes 4, ha sumido al gobierno de facto, y en particular a Felipe Calderón, en una situación crítica, y ha generado un sentimiento de apanicamiento en amplios sectores de la derecha que, ante la posibilidad de un atentado ven con estupor la torpeza y debilidad del gobierno ilegítimo.

2. La desaparición de Mouriño tiene graves consecuencias para Calderón, pues él era quien detentaba las claves para el proyecto transexenal del que la prensa ha llamado “el gobierno de los amigos”: era su pieza clave para someter a Fox a través de su padre (prestanombres del ex presidente), su principal vínculo con el PP y los empresarios españoles, su hombre de confianza en los negocio del grupo, el negociador de los acuerdos con los priístas y el grupo de los chuchos y, como si fuera poco, el responsable de las principales funciones del gobierno.

3. La importancia de Mouriño era tal que para muchos era él, y no Calderón, “el número uno del gobierno”, lo que explica las reacciones. Un columnista se preguntaba por eso horrorizado: “¿Quién tiene el control del Estado? ¿Está en manos de alguien más que no sea el gobierno…?” Porque si fue atentado –agregaba, reflejando el sentir empresarial– “este país está en una de las peores crisis de su historia reciente” (Milenio, 5 de noviembre).

4. Los funerales “de Estado” del “español que se ganó la confianza de Calderón” –como lo llamó el diario madrileño El Mundo el día 5–, organizados ayer en el Campo Marte, no fueron por tanto un acto civil de duelo, sino un intento más por acallar con huecos ditirambos los señalamientos que se han multiplicado contra el gobierno por corrupción y complicidad con el crimen organizado, y que en las últimas semanas se habían dirigido particularmente a Mouriño por sus actos de enriquecimiento ilícito aprovechando sus cargos y por su interés personal en privatizar Pemex, y a quien ya muerto ha buscado una vez más exonerar.

5. Las dos versiones que se manejan sobre lo acontecido muestran en todo caso las dificultades que se presentan en lo inmediato al gobierno de facto sin Mouriño para tomar decisiones, y en este caso para indicar cuál va a ser el resultado de “la investigación”, al margen de la que sea la verdad. Si se presenta como “un atentado” de algún cártel, como pretenden hacerlo las agencias estadunidenses que se han adueñado de la investigación con la tolerancia del salinista Luis Téllez (titular de la SCT), se convalidaría lo correcto de la estrategia de violencia impuesta por Bush a Calderón, pero se haría ver al gobierno como fracasado. Si se dictamina que fue “un accidente”, como insiste desde ahora en hacerlo el propio Calderón, se les evidenciaría a él y a sus colaboradores como ineptos, al margen de que se hallarían en otro brete, pues nadie les creería.

6. La muerte de Mouriño es también un golpe duro para el grupo de los chuchos, que gracias a un plan auspiciado desde Gobernación se venían apoderando del PRD y de “la izquierda” institucional. En el desfile como plañideras de Jesús Ortega y de sus subalternos Navarrete, Graco y Lupillo Acosta en la Gayosso o el Campo Marte, no ocultaron hallarse en la orfandad, como los cuauhtemistas uncidos a ellos, esperando a quién poder cobrarle la factura por su respaldo a la contrarreforma petrolera de octubre, que entrega áreas significativas de la industria a las trasnacionales en traición al legado de Lázaro Cárdenas. Mouriño, dijo Calderón en el aeropuerto, logró “que México avanzara en muchas de las muy importantes reformas”, pues logró establecer “un clima de negociación”: “una relación de respeto con las diversas fuerzas” y “la generación de acuerdos que se tradujeron en importantes reformas legislativas”, reiteró ayer en las exequias.

7. El gran peligro del escenario actual es por consiguiente que ante la gravedad de la crisis económica y social que se ahonda y la debacle política que la acompaña, el gobierno de facto se vuelque abiertamente a un mayor endurecimiento e incluso a una fascistización. La oración fúnebre pronunciada ayer en el Campo Marte por un Calderón que no podía ocultar su desamparo, y en la que dijo que por “muy larga” que sea “la noche” de su propia adversidad “un día vendrá la luz”, e insistió en que él y Mouriño pactaron juntos romper “las sombras” de México, tiene resonancias mussolinianas que nada bueno auguran.

8. La disputa por el despacho de Bucareli y por el control del Estado en el futuro inmediato se estará dando en los próximos días entre quienes integran “el gobierno de los amigos” y los que representan a la compleja coalición de fuerzas nacionales y extranjeras de la reacción que asaltaron el poder en 2006, y los primeros no tienen ya las de ganar: antes de cumplir dos años el sexenio, parecen haber perdido por completo la posibilidad de seguir disponiendo del aparato estatal.

9. El proyecto de la derecha ha avanzado en los últimos cinco sexenios, reconvirtiéndose brutalmente el Estado posrevolucionario para dejarlo en una serie de aparatos destinados a servir a intereses facciosos, y esto ha proseguido durante los dos años de la administración de Mouriño-Calderón (2006-2008), en la que si bien no se logró mucho a juicio de los economistas neoliberales, sí por el contrario se han obtenido logros significativos en el proyecto de la derecha de apoderarse del aparato estatal, y ese proceso es el que las trasnacionales y los grandes capitales privados temen se detenga en la etapa post Mouriño; de ahí su desasosiego.

10. La derecha mexicana tiene miedo tras el cúmulo de acontecimientos económicos y sociales que se han sucedido vertiginosamente en pocas semanas, y el gran riesgo para el pueblo es que la disputa de las elites, crispadas por la crisis y por todo lo que el avionazo significa, reaccionen con nuevas políticas antinacionales y antipopulares y con golpes de autoritarismo, por lo que el compromiso del pueblo de defender a México debe ser cada vez mayor.


Kikka Roja

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