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miércoles, 14 de octubre de 2015

CHINA TPP SOPA farsa: INVIABLE sistema británico de 'preferencia imperial' LAS GANANCIAS SON para INGLATERRA : DESCONFIANZA

CHINA TPP SOPA farsa: INVIABLE sistema británico de 'preferencia imperial' LAS GANANCIAS SON para INGLATERRA : DESCONFIANZA

Y SALINAS DE GORTARI-EPN LO SABEN: ESTÁN COMO BUITRES PARA TRAGAR DEL PRIMER CADAVER ECONOMICO QUE CAIGA

TODAVÍA NO SE APRUEBA EL TPP: El secretísimo del tratado con LUZ pública "desaparace" se cae solo. Pero como van las cosas, primero sentirán el aguijón del hambre los imperialistas, tienen mucho dinero y quieren más. Lo que va ocurrir es que bolsa de dinero se les va a reventar con los misiles crucero rusos.

China compara el TPP con el sistema británico de 'preferencia imperial'

13 de octubre de 2015 — Con gran agudeza, un experto del Ministerio de Comercio chino comparó al acuerdo de la Asociación Transpacífica (TPP, por sus siglas en inglés) —que todavía no ha sido aprobado por los Congresos de los países involucrados— al fracasado sistema del imperio británico de "preferencia imperial" de las décadas de 1930 y 1940.

En un artículo que fue publicado por el China Daily del 11 de octubre, Mei Xinyu dice: "Puesto que es posible que el Presidente estadounidense Barack Obama, se convierta en uno de los Presidentes de Estados Unidos con el menor legado político, no es de sorprender que tiene una necesidad urgente de tener logros políticos... Algo que se tiene que tomar en cuenta es si el TPP es una nueva forma de 'preferencia imperial', misma que fue establecida por el Reino Unido, aunque ésta eventualmente fracasó".

La preferencia imperial fue un sistema de tarifas establecidas recíprocamente o de acuerdos de libre comercio entre los dominios y las colonias del imperio británico alrededor de 1900; requería un comercio exclusivo entre ellos, con una balanza comercial a favor del Reino Unido en cada caso. El objetivo de la preferencia imperial era sostener al imperio como la potencia mundial, en contra del Sistema Americano de Estados Unidos y el proteccionismo de Alemania. Lo revivieron y reforzaron en las décadas de 1920 y 1930.

Fue cuando el Presidente Franklin Roosevelt le dijo a Winston Churchill, en Argentia, Terranova, en agosto de 1941, que después de la guerra, la preferencia imperial tendría que desaparecer, y entonces un Churchill con la cara roja de la furia respondió, "Señor Presidente,... me parece que usted está tratando de acabar con el imperio británico. Todas las ideas que usted está contemplando acerca de la estructura del mundo de la posguerra lo demuestra". John Maynard Keynes', economista británico, quien estuvo en breve en Bretton Woods, trató de incorporar el sistema de preferencia imperial al Sistema de Bretton Woods, pero no lo logró.

Luego revivieron la propuesta como la Preferencia de la Mancomunidad.

Mei Xinyu escribe: "Sea que estén impulsando las negociaciones sobre el TPP, o que estén llegando a acuerdos sobre la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (ATCI)con Europa, todo lo que está haciendo Estados Unidos tiene la intención de mantener la hegemonía de las leyes del comercio internacional, en tanto excluye a China.

"Sin embargo, si el TPP no viola las normas actuales de la OMC [como recientemente sugirió el Presidente ruso, Vladimir Putin—ed], solo logrará tener, si acaso, un impacto marginal sobre China, y ciertamente China mantendrá una actitud abierta ante el hecho. Está diseñado con el propósito de arrinconar a China, pero no va a terminar mejor que la 'preferencia imperial' ", concluyó Xinyu.

http://spanish.larouchepac.com/node/24031

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Cuestionan peligroso secreto en negociaciones del TPP

TPP

En entrevista con el Diario Uno, el diplomático Oswaldo de Rivero advierte sobre los peligros de las oscuras negociaciones secretas detrás del TPP (Trans Pacific Partnership), el cual, según diversas filtraciones agravaría la situación de desventaja y sometimiento de diversos países frente a las grandes transnacionales, además de ser otro instrumento más de sometimiento geopolítico en favor de los Estados Unidos. Además, asegró que Chile tiene un "nido de espías" en la Marina.


El siguiente es el texto de la entrevista, publicada este 7 de junio:

Ciudadanos deben pedir en calles transparencia de TPP

Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica se negocia en secreto, hasta tal punto que el Congreso de los Estados Unidos no se había enterado.

Oswaldo de Rivero
Si algo se negocia de manera tan secreta es porque nada bueno oculta. “Tenemos que saber si estamos dando más concesiones que las que dimos en la Organización Mundial del Comercio y en el TLC que tenemos con Estados Unidos”, dice el embajador Oswaldo de Rivero en esta entrevista en la que habla también sobre las mentiras de que debemos apostar solo por la minería, sobre la izquierda en el mundo y sobre nuestras taras que no nos dejan avanzar.

—¿Por qué cree usted que se negocia casi en secreto el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP por sus siglas en inglés)?
—No es una creencia mía, el TPP se negocia en secreto, hasta tal punto que el Congreso de los Estados Unidos no se había enterado y muchos senadores han protestado contra esta manera de negociar. Este secretismo se debe a que dentro de la delegación de los Estados Unidos en el TPP participan ejecutivos de las grandes corporaciones americanas. Su labor es nutrir de propuestas a la delegación estadounidense y no quieren que estas propuestas se conozcan porque revelarían la estrategia de sus corporaciones.

Según los premios Nobel Joseph Stiglitz y Paul Krugman, las grandes corporaciones norteamericanas están buscando obtener en el PTT más derechos de los que ya tenían en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y en los TLC, sobre todo en el campo de las inversiones y de la propiedad intelectual. Una de las propuestas más audaces de estas corporaciones es la creación de “un sistema internacional de solución de disputas entre los Inversionista y los Estados” (ISDS) para extraer así la jurisdicción nacional de las disputas que tengan las corporaciones en los países miembros del PTT.

—¿Estados Unidos busca imponer nuevas reglas en propiedad intelectual, superiores a las que impusieron en el TLC? ¿Ese es el peligro?
—Sí, ese es el peligro que denuncian los premios Nobel.

—¿El TPP es favorable para el Perú?
—Cómo se puede saber con tanto secretismo, pero sin duda sería desfavorable si se refuerza la propiedad intelectual de las transnacionales farmacéuticas a costa de los remedios genéricos y también si se crea un sistema automático para someter todas las disputas con inversionistas extranjero a un tribunal internacional (ISDI).

—¿Por qué en el TPP solo están Estados Unidos, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Malasia, Brunei, Singapur, Vietnam, Canadá, y los latinoamericanos México, Chile y el Perú?
—Porque la negociación se originó entre un grupo de países de la APEC. Sin embargo, China fue marginada porque negociar el TPP sin China respondería a la intención de Washington de “contener” la influencia económica china en la región Asia- Pacífico con un gran espacio económico diseñado favorablemente para las corporaciones transnacionales norteamericanas y también japonesas.

—¿Qué recomienda al país sobre este caso?
—Yo considero que debe organizarse un movimiento ciudadano que pida cuentas a los que están negociando en este ambiente secreto por el Perú. Debe haber una campaña de transparencia. El Congreso debe llamar a los negociadores a informar. Tenemos que saber si estamos dando más concesiones que las que dimos en la OMC y en el TLC que tenemos con Estados Unidos.

TÍA MARÍA

—¿Cómo ve usted desde fuera el conflicto de Tía María?
—El conflicto de Tía María, en una palabra es AGUA. Ese es el epicentro del conflicto y de la negociación porque el agua va a ser el gran problema para la viabilidad nacional del Perú. Nuestro país no puede renunciar a la minería porque es una de sus ventajas comparativas globales. Sin embargo, ahora en los tiempos del cambio climático, la actividad minera debe respetar la intangibilidad del agua para el uso humano y la agricultura. Según los estudios de Naciones Unidas el Perú está entre los 17 países con menos consumo per-cápita de agua en el mundo. En los próximos 20 años la falta de agua para las ciudades y la agricultura debido al derretimiento de los glaciares y el incremento de la las sequías podrán convertir al Perú en un país inviable. Eso es lo que está en juego en Tía María.

—¿Llegará el momento en que los ciudadanos, la empresa y el gobierno se sienten a una mesa para ver los alcances de un proyecto antes de que origine un conflicto?
—Para eso es necesario negociar de buena fe. Es decir, que todas las partes tengan conciencia de que el cambio climático va a ser devastador para la disponibilidad del agua en el Perú.

AGRO Y MINERÍA

—Fuimos desde casi siempre un país agrícola. ¿No tenemos otra salida que apostar por la minería?
—Esto es un falso dilema, no es necesario que el país deje de ser minero, lo que hay que hacer es minería del siglo XXI, es decir, minería en la era del cambio climático porque si se quiere seguir haciendo minería del siglo XX, entonces nos quedamos sin agua y sin país.

—¿Por qué la gente en todas las partes del mundo prefiere vivir en zonas urbanas?
—La migración del campo a las ciudades es en busca de mayores ingresos y también, en busca de una mejor educación. Este proceso se aceleró en el mundo con la revolución industrial y nacieron las primeras megalópolis desarrolladas como Londres, Nueva York., París, Berlín, etc. Hoy esas ciudades casi no crecen y más bien donde se da una imparable expansión urbana es en los países subdesarrollados.

NUEVA IZQUIERDA
El mundo se desproletariza con la revolución tecnológica

—¿En el país tenemos algún partido de izquierda que está acorde a los nuevos tiempos?
—Una nueva izquierda es la que no confunde economía de mercado con las actividades del gran capitalismo transnacional, la que sabe que el proletariado ya no es la vanguardia revolucionaria porque el mundo se desproletariza rápidamente con la revolución tecnológica, y la que cree que solo con libertad y democracia, se puede vencer la gran desigualdad social.

Una nueva izquierda no debe preocuparse si las empresas son privadas o públicas sino que den condiciones dignas de empleo, paguen impuestos y no contaminen. Debe además apoyar la economía de mercado pero no debe creer que el mercado se puede regular por sí solo. Y por eso debe favorece la regulación del sistema financiero, impedir los monopolios, luchar contra las medidas comerciales restrictivas de las transnacionales, contra las subvenciones, el proteccionismo que son medidas contra la libertad económica aceptadas en los TLC por el neoliberalismo, que no es otra cosa que un falso liberalismo y es así como hay que llamarlo.

—¿Una nueva izquierda debe tener presente el cuidado del medio ambiente?
—Una nueva izquierda debe estar consciente que la crisis mundial tiene ahora una dimensión ecológica que no tenía la de 1929. Que esta crisis es la crisis de un estilo de vida insostenible que tiene nuestra civilización urbana global y que el planeta es nuestro aliado porque la Tierra al recalentarse ha declarado insostenible el actual modelo capitalista urbano global de gran consumo y desperdicio que vomita gases efecto invernadero.

QUE PUEDE ACTIVAR EN EL FUTURO
La Marina chilena tiene un nido de espías

—¿Cómo ve ahora la relación Perú-Chile?
—Ollanta Humala “paso la página” sin darnos a conocer la famosa “disculpa chilena” hoy secreto de Estado. ¡Surrealismo total! Dentro de un año y medio, con otro gobierno, este secreto será revelado y si las disculpas no son inequívocas, entonces esto marcará históricamente a Humala y otros responsables. El problema de este arreglo diplomático “secreto” es que tenemos dos espías chilenos identificados por la Marina del Perú. Uno es el capitán de fragata Francisco Calvanese y el otro, el contralmirante Óscar Aranda jefe de la inteligencia naval chilena, que en una conversación telefónica grabada por su par del Perú, confesó el espionaje. Y no solo eso, sino que dijo que no podía dar el nombre de todos los peruanos que espían para Chile.

—¿Esto quiere decir que Chile sigue teniendo espías en el país?
—Claro. La Marina chilena tiene un nido de espías que puede activar en el futuro. Ahora bien, la ley penal peruana pena el espionaje y un arreglo diplomático no puede ir contra la ley. Entonces los dos espías chilenos son, según la ley penal peruana, delincuentes y podríamos pedir su extradición.

—¿Usted cree que Chile dará la extradición?
—Seguro que Chile no dará la extradición pero a pesar de esto no se puede juzgar a los espías peruanos sin juzgar a los espías chilenos que también han violado el Código Penal del Perú. Juzgar solo a los traidores peruanos sería ética y jurídicamente inaceptable. Hay que imputar y juzgar a los espías chilenos, aunque sea en ausencia, el mismo fiscal militar chileno ha dicho que el comandante Cavanese violó la legislación penal peruana y esto se aplica también al contralmirante Aranda que confesó su espionaje telefónicamente.

—¿Qué ha quedado pendiente para que el Perú recupere un poco de dignidad ante el espionaje?
—Ya lo he dicho, hay que imputar también a los dos marinos chilenos identificados por nuestra Marina. Hay que hacer cumplir la ley del Perú, no solo para los espías peruanos sino también para los chilenos.

ADEMÁS
—¿Cuál es el principal problema de la humanidad: el narcotráfico, la escasez de agua, las guerras?
—Sin duda el cambio climático, que producirá una carestía de agua y de alimentos global y con ello grandes turbulencias sociopolíticas, guerras civiles y hasta internacionales. El cambio climático puede también afectar el narcotráfico al incidir este sobre las cosechas de amapola y coca.

PACO MORENO
Diario UNO
http://www.connuestroperu.com/actualidad/entrevistas/46729-cuestionan-peligroso-secreto-en-negociaciones-del-tpp

Gracias a algunas filtraciones, el Acuerdo ha levantado mucha desconfianza. Se habla que protegerá los intereses de grandes empresas transnacionales como las farmacéuticas, cuyas patentes se extenderían por más años, en perjuicio de la venta de medicamentos genéricos.

Quien esté por el libre comercio debe mantener como premisa justo eso: la libertad de intercambiar las mercancías entre los agentes económicos, sin importar si están en México, Estados Unidos, China o España, por ejemplo. La competencia que ello conlleva, por supuesto, tiene como resultado que los beneficiarios sean los consumidores. Eso es lo mejor porque todos, sin excepción, lo somos.
Así, aquellas empresas o personas capaces de satisfacer de mejor manera los gustos, preferencias y necesidades de los clientes, a los precios más competitivos, son las que, por mérito propio, triunfan en el mercado, y qué bueno que así sea.

Es, pues, de la mayor importancia que no haya mano negra de ninguna autoridad para impedir el libre comercio, pues cuando hay preferencias y proteccionismo hacia determinados sectores o empresas, la mayoría sale perjudicada. Lo que se premia con la ausencia de libre comercio es la ineficiencia de aquellos amigos del poder, que son protegidos con el pretexto de mantener empleos nacionales. Un engaño que en realidad esconde las complicidades de ciertos empresarios con los gobernantes, en perjuicio del consumidor, la absoluta mayoría.

Así las cosas, el llamado Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés), cuyas negociaciones concluyeron esta semana –a las que México y 11 países más de la cuenta del Pacífico se han sumado–, se anunció como un acuerdo histórico de libre comercio. Los países firmantes representan alrededor de 40% del PIB y un tercio del comercio mundial, lo que nos habla de su trascendencia.

Sin embargo, indigna que a estas alturas sea más lo que no sabemos del TPP, que lo que sí. Mala señal. Ni siquiera el Senado de la República conoce todavía el texto final del mismo, que es guardado celosamente.

Lo que es cierto es que se negoció a lo largo de 10 años casi en secreto.

Gracias a algunas filtraciones, este Acuerdo ha levantado mucha desconfianza, pues, por ejemplo, se habla de que protegerá los intereses de grandes empresas transnacionales como las farmacéuticas, cuyas patentes se extenderían por más años en perjuicio de la venta de medicamentos genéricos.

No tiene nada de malo que compañías grandes expandan sus mercados, pero sí que busquen usar su influencia para cerrarlos en su beneficio. Eso no es mercado libre –como se dice y a algunos se engaña– sino intervencionismo puro disfrazado de aquél.
Ha trascendido también que las empresas podrían demandar a los gobiernos en tribunales especiales e incluso exigir compensaciones de impuestos por afectaciones a sus “ganancias futuras esperadas”.

De manera que tenemos que estar muy atentos para ver qué trae en el fondo el TPP.

En este espacio estamos por el libre comercio, pero pleno, auténtico. El problema es que el TPP –creado con la intención explícita de dejar fuera a China– parece todo menos querer un mercado internacional más libre.

Comercio es intercambio, pero a juzgar por las primeras declaraciones de los gobiernos al respecto, todos destacan el grado en que esperan que el Acuerdo les permita “expandir sus mercados”, o sea, se enfocan en exportar, vender. Si se ha negociado con el ánimo de “todos vamos a vender más”, sin contemplar la parte de la compra, es decir, de crecer las importaciones, más temprano que tarde las tensiones entre países podrían exaltarse.

El TPP huele a neomercantilismo, y eso es muy negativo.

En un intercambio, ambas partes ganan porque obtienen mayor valor del que entregan; de lo contrario ni siquiera se efectuaría tal intercambio. Libre comercio –sí, vender más, pero sobre todo también comprar más–, pues, es un ganar-ganar.

Por desgracia, por doquier se expande la idea mercantilista de que exportar es “bueno” e importar es “malo”, a grado tal que cuando hay déficits de una parte se sienten “robados”. Pasan por alto lo obvio: que hay un beneficio con las mercancías que han obtenido, gracias a las cuales satisfacen las necesidades, gustos y preferencias de los consumidores que antes no podían.

En todo intercambio las mercancías se pagan, en última instancia, con mercancías, por lo que si nuestra percepción es correcta y el enfoque de todos está en la parte de beneficiar a la minoría exportadora, pero dejando de lado que lo importante es el consumidor –la mayoría que compra–, hay una alerta que se enciende con el TPP.

Si sus intervinientes piensan en él como una oportunidad de “ganar quitándole al otro”, está condenado al fracaso. En este momento, con lo que se conoce, esa probabilidad parece bastante alta.

Consultamos a nuestro amigo Mike (Mish) Shedlock, del afamado blog Global Economic Analysis, y respecto del TPP nos hizo llegar una verdadera propuesta de acuerdo de libre comercio: “Todos los aranceles y todos los subsidios gubernamentales en todos los bienes y servicios serán eliminados con efecto inmediato.” Nada cercano a eso hay en el Acuerdo de Asociación Transpacífico, también opina Mish.

Lo peor es que si, al final, el resultado es negativo, podría implicar echar las culpas al “libre comercio”. Si eso significa avanzar en la tendencia al proteccionismo habremos cometido un error histórico. Mantengámonos atentos.

http://www.forbes.com.mx/la-farsa-del-acuerdo-de-asociacion-transpacifico-tpp/
.
kikka-roja.blogspot.com

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