- - . KIKKA: 01/02/08

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miércoles, 2 de enero de 2008

monero Magu En Retraso : que todavia no le baja la regla

SINDROME PRE MENSTRUAL del monero lagrimita en-ojo, se le retrasó la regla, ... que no es problema, porque sus grandes caricaturas de letras son sangronas, sangronas.

Que conste que no tiene Retraso Mental, así demuestra su respeto por la ciudadania que se las verá muy dificiles para sobrevivir, él no tiene nada de que preocuparse, ni siquiera de su propia materia gris.

El día que le paguen menos en la chamba y le quiten el IETU ¡seguro, le baja!


Retraso · Magú

  • Clero y políticos, preocupados por el capítulo agropecuario del TLCAN
    A unas horas de haber entrado en vigor la liberalización total en el capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), políticos y clérigos manifestaron su preocupación. El aspirante a la dirigencia nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Alejandro Encinas, consideró que con la apertura a las importaciones de maíz, frijol, leche en polvo y azúcar se evidenciará la “enorme asimetría entre las economías de los países” asociados en este acuerdo, y la discrecionalidad con la que Estados Unidos, México y Canadá subsidian a sus productores agrícolas. En tanto que diputados perredistas y de…
HIPOCRITAS CLERO Y POLITICOS SENTADOS, DE NALGAS PUESN
Kikka Roja

Sergio Aguayo Quezada : Las bocinas

Las bocinas

Algunas anécdotas trascienden lo inmediato y se convierten en metáforas de la existencia. Unas bocinas de Guadalajara me llevaron a empezar el año 2008 pensando en la cultura cívica. Regresé a mi natal Jalisco y constaté la capacidad que tienen los usos y costumbres del pasado para sobrevivir. Un entrañable amigo organizó una comida en su casa; está metida en la mancha urbana, pero preserva el ambiente semi-rural. Antes de llegar a la sombra del árbol donde departiríamos ya sentía el impacto de la música a todo volumen que salía de unas bocinas colgadas en la casa del vecino. Era un recorrido interminable, sin interrupciones, por todos los estilos del folklore nacional.

Para los anfitriones era parte de la normalidad; para mí una agresión que impedía enhebrar recuerdos. Las bocinas se convirtieron en el tema y así supe que tenían años conviviendo con el ruido, que los vecinos prendían su aparato a las 6 o 7 de la mañana y lo apagaban a medianoche y que la única excepción se daba en los días festivos cuando empezaban antes y terminaban después. Me resultaba incomprensible que alguien con educación universitaria no defendiera sus derechos y exigiera reducir el volumen para, en caso contrario, llamar a la Policía. Tras la resignación estaba la idea de que la defensa de un derecho es una agresión al otro; preferían acumular la rabia que podía explotar en cualquier momento. Ya en una ocasión, contaron, uno de sus hijos estuvo a punto de sacar el arma para tumbar a balazos los altavoces.

Abusé de la amistad y de los privilegios del huésped para insistir en lo inaceptable de la situación. Me ofrecí de voluntario para hablar a la Policía o ir como embajador a solicitar silencio mencionando, de ser necesario, alguna justificación creíble; por ejemplo, que vivir en la capital me había alterado los nervios y que regresaba al terruño en busca de paz y tranquilidad. Después de varias evasivas, el anfitrión se fue con el vecino a quien contó no sé qué historia porque inmediatamente se redujo la contaminación auditiva. Sin la intromisión del ruido se inició una convivencia inolvidable por el festín de recuerdos y por la birria de chivo preparada en Poncitlán y acompañada de tortillas de maíz blanco. Un incidente como éstos hubiera servido para ilustrar la paupérrima cultura cívica del México autoritario. En junio-julio de 1959 dos académicos estadounidenses, Gabriel Almond y Sindey Verba, levantaron en México la primera encuesta sobre cultura cívica. Encontraron una sociedad mal informada y contradictoria: estaba orgullosa de la Revolución Mexicana y respetaba al presidente, pero ponía distancia de la política y la autoridad por considerarlos arbitrarios y corruptos. Tampoco había disposición a participar en organismos sociales o confiar en los vecinos; el refugio estaba en la familia. Ambiente propicio para la pasividad y el cinismo.

El régimen fue cambiando gracias a las minorías organizadas que desencadenaron ciclos de intensa movilización social. En este 2008 se cumplen 20 años del fraude electoral de 1988 y son evidentes las transformaciones. Se resquebrajó el presidencialismo y el federalismo es una realidad y el país se abrió al mundo y por doquier observamos la alternancia. Jalisco ha asumido su identidad conservadora y es territorio panista y sus avenidas antes limpias ahora rebosan de plásticos mugrosos. Pese a los cambios, el pasado se resiste a dejar el escenario. Ahora discutimos si hubo fraude en 2006 y las cifras confirman la resistencia al cambio de los valores cívicos. La participación ciudadana se retroalimenta con la confianza en instituciones dispuestas a tomar en cuenta las necesidades y demandas sociales. En México seguimos más cerca de 1959 que de la modernidad. Aquel año sólo el 30 por ciento estaba orgulloso del Gobierno y las instituciones públicas; la Encuesta Mundial de Valores en 2005 muestra un promedio idéntico. En el 59 sólo el 10 por ciento participaba en organismos ciudadanos y en 2005, según una encuesta de Gobernación, sólo llegó a un modesto 15 por ciento. Con otras encuestas podría urdirse el tapiz de la desconfianza hacia la Policía, el Gobierno y los partidos y el mínimo interés hacia la política (El Almanaque Mexicano 2008).

Resulta increíble la anorexia de la cultura cívica. Entre las explicaciones más evidentes estaría lo magro de la lectura, la mala educación en las aulas y el trabajo de unos medios de comunicación interesados en crear ejércitos de consumidores conformistas en lugar de ciudadanos involucrados. Las minorías dispuestas a participar enfrentan obstáculos monumentales. Para empezar, los partidos y los gobernantes tienen poco interés en la participación ciudadana independiente. Para demostrarlo estarían esas reformas electorales que ignoraron las candidaturas independientes, la iniciativa, el referéndum y el plebiscito. Estarían luego los riesgos asociados a la defensa de un derecho. Entre los muchísimos ejemplos que podría citar está el del Centro de Derechos Humanos de la Diócesis de Saltillo que encabeza el obispo Raúl Vera. El Centro se ha distinguido por su defensa de los familiares de los mineros muertos en Pasta de Conchos y de las trabajadoras sexuales violadas por miembros del Ejército. El 22 de diciembre recibieron como regalo navideño el asalto a sus instalaciones.

Que 2007 fue el año de la impunidad se confirma con la inoperancia de los organismos públicos de derechos humanos y la indiferencia del Gobierno de Felipe Calderón frente los abusos a los derechos humanos. Ahí está como ejemplo la incapacidad de la Secretaría de Gobernación para presentar un borrador aceptable del Programa Nacional de Derechos Humanos. Antes y ahora las mayorías pasivas y las minorías activas estamos a merced de esa trinidad creada por los monopolios, de los delincuentes y los gobernantes. Si entre ellos compiten para ver cuál nos maltrata más, cualquier hijo de vecino hará retumbar sus bocinas. Constatarlo y reiterarlo debe servir para armar la agenda de la investigación, la divulgación y la acción de 2008. Los abusivos viven de los dejados.

La miscelánea

Cuanto terminaba 2007 murió un ciudadano ejemplar. Rafael Ruiz Harrell era como un oso bondadoso. Su alegría de vivir y su calidez de amigo no le impedían escribir libros y columnas donde descarnaba las ineptitudes e iniquidades de los gobernantes. Se fue dejándonos una herencia de afecto y compromiso.

Comentarios: e-mail:
saguayo@colmex.mx

Kikka Roja

Gana Fidel Herrera premio mayor de Lotería Nacional

El gobernador de Veracruz, junto con varios empresarios locales, le pegaron al gordo en el sorteo del 31 de diciembre por un monto de 25 millones de pesos. Gana Fidel Herrera premio mayor de Lotería NacionalGana Fidel Herrera premio mayor de Lotería Nacional

Édgar Ávila Pérez / Corresponsal
El Universal Xalapa, Ver. Miércoles 02 de enero de 2008

17:11 El gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, junto con varios empresarios locales, se sacó el premio mayor de la Lotería Nacional correspondiente al sorteo del 31 de diciembre por un monto de 25 millones de pesos. El propio mandatario estatal dio a conocer que se sacó la Lotería Nacional con el número de serie 05676, la cual compró el 31 de diciembre en la zona conocida como Los Portales del puerto de Veracruz.

El Ejecutivo regaló unos cachitos a los empresarios los hermanos Valentín y Felipe Ruiz Ortiz y a varios vendedores ambulantes del centro histórico del puerto.

"Sobre todo suerte de ser veracruzano con este premio. Les voy a enseñar un cachito, son muchos más. Hablé con la señora que nos lo vendió y le voy a pedir a quienes les regalé varios le puedan dar algo a ella", reveló. Herrera Beltrán aseguró que cuando adquirió la serie y regaló unos cachitos a los empresarios de la construcción y del ramo cervecero prometió que de ganarse el premio mayor lo donaría a una casa de asistencia.
¡aay pinchurriento renegrido suertudo!

SI NO CUMPLE CON LO QUE DIJO, TODO EL AÑO VOY A PATEARLES LAS CANICAS
O
LES CAE LA MENTADA MALDICION...
PUES AHORA FALTA QUE SE SEPA QUE NO FUE SUERTE, EL DINERO SIMPRE SERÁ UNA MALDICIÓN PARA LOS IMBÉCILES
  • Allegados a Fidel Herrera despojaron de su “cachito” ganador a la vendedora
regina martínez

JALAPA, Ver., 4 de enero (apro).- El pasado miércoles 2, el gobernador de Veracruz presumió su buena suerte al hacer público que le había “pegado al gordo” –ganó 25 millones de pesos --de la Lotería Nacional en el sorteo del 31 de diciembre de 2007. Es más, hasta se dio el lujo de ventilar abiertamente su presunta “gratitud” al difundir la información de que había regalados varios “cachitos”, entre ellos a la persona que le vendió la serie premiada, a un bolero, a un vendedor ambulante y a dos empresarios que lo acompañaban. Sin embargo, la billetera, Cristina González Cruz, reveló que el “cachito”, con valor de un millón de pesos, que le obsequió el mandatario en el puerto de Veracruz se lo quitaron las personas que acompañaban al gobernador.

En entrevista, la vendedora de 49 años de edad cuenta que esas personas no le dijeron nada, que únicamente le pidieron el billete y se fueron. “Eso me parece injusto, creo que me toca algo”, dice.

Y redondea: Se ha mencionado que recibimos un millón de pesos, pero eso es falso ya que no nos han dado nada, pues se están haciendo rosca". El pasado 31 de diciembre, el gobernador Fidel Herrera compró una serie completa --20 billetes— para el sorteo de fin de año de la Lotería Nacional a la señora Cristina González Cruz. Regaló algunos “cachitos” (10) a quienes lo acompañaban por Los Portales, en el puerto de Veracruz, entre ellos la propia vendedora, a vendedores ambulantes y a un líder barrio de la Huaca, así como a los hermanos Valentín y Felipe Ruiz Ortiz, millonarios empresarios de la construcción y principales distribuidores de cerveza en la zona. Cuando Herrera dio a conocer que había ganado el premio mayor anunció que las personas a quienes regaló un “cachito” donarían 50 mil pesos cada una a la vendedora como “recompensa”. Sin embargo, González Cruz, insiste en que no ha recibido tal ayuda. “Ni siquiera me han buscado”, se queja.

No obstante, la vendedora de billetes que desde hace 20 años se dedica a esta actividad, sigue en espera de que los ganadores le entreguen la cifra comprometida por el mandatario estatal. Con el dinero que espera recibir de parte de los ganadores, la mujer pretende pagar sus deudas, terminar de construir su casa y apoyar a sus hijos y nietos. Como lo ha hecho desde que se sacó el premio, el jueves 3 de enero, Herrera Beltrán dijo que el miércoles conversó con algunas de las personas a las que les regaló un “cachito”. “Yo los saludé ayer, me fueron a visitar y quedamos en hacer una cooperación todos para la señora que nos vendió el billete", reiteró. “A los que les regalé uno de los billetes, a la vendedora de pepitas, al lustrador de zapatos y a un líder de colonia, les recomendé guardar bien su dinero e invertirlo para el futuro, porque una señora me decía que nunca ha visto tanto dinero en toda su vida, yo le dije guárdelo y manéjelo adecuadamente", reveló.

Además, reiteró que parte del dinero que ganó lo destinará a la construcción del Centro de Rehabilitación y Educación Especial de Veracruz (Creever), el cual atenderá a menores con discapacidad.

Kikka Roja

Riqueza del VATICANO : verdadera sanguijuela

  • El Vaticano y sus riquezas
miércoles, 02 enero 2008
Escrutinio

Juan José Morales

A propósito de nuestro comentario del pasado 7 de diciembre sobre las riquezas de la Iglesia católica, un lector nos remitió a una interesante historia de Santiago Camacho que relata el origen del actual poderío económico del Vaticano. No de la fortuna que posee en templos, catedrales, monasterios, palacios, obras de arte, altares recubiertos de oro, cálices del mismo material, ropajes opulentos y otras minucias por el estilo, sino riqueza financiera, en forma de empresas, acciones, bonos, títulos bancarios y demás.

El Vaticano --relata Camacho-- comenzó a amasar esa fortuna gracias a la ayuda de dos célebres personajes: el dictador fascista de Italia Benito Mussolini, y el genocida dictador nazi Adolfo Hitler. En 1929, el Vaticano se hallaba en una severa crisis económica, pues a consecuencia de la unificación de Italia, había perdido los llamados Estados Pontificios --naciones de la Italia central de las que el Papa era monarca-- y vastas propiedades en Francia y otros lugares de Europa. Además, ya antes la reforma protestante le había privado de cuantiosos ingresos provenientes del norte de Europa. Pero Mussolini entró al rescate. Le concedió una serie de canonjías y prerrogativas económicas y finalmente firmó los Tratados de Letrán, que, entre otras cosas, otorgaban al Vaticano 90 millones de dólares, lo cual en aquella época era una fortuna tan grande que para no desestabilizar las finanzas del gobierno italiano, se decidió entregarla en varios pagos a lo largo de un año.

El Papa puso ese dinero en manos de un habilísimo banquero, Bernardino Nogara, quien hasta su muerte en 1958 manejó o dirigió las inversiones vaticanas en toda clase de negocios, inclusive fábricas de condones y el comercio de armas y municiones. Tan eficiente fue Nogara para acrecentar las finanzas papales, que cuando murió, el cardenal norteamericano Spellman casi lo deificó al decir que “después de Jesucristo, lo mejor que le ha sucedido a la Iglesia ha sido Bernardino Nogara.”

Nogara, por cierto, fue precursor del Fobaproa. En los años 30, cuando la Gran Depresión hizo quebrar muchas empresas italianas en las cuales el Vaticano tenía fuertes inversiones, logró que el gobierno de Mussolini comprara las acciones de esas compañías, pero no a su valor real --que estaba por los suelos-- sino a su valor nominal, el que tenían antes de la crisis. Así, el gobierno italiano desembolsó 630 millones de dólares (que en la actualidad equivaldrían a muchos miles de millones) para comprar esos papeles sin valor y las arcas del Vaticano se hincharon más aún.

Hitler, por su parte, firmó con el Vaticano un concordato mediante el cual se estableció un impuesto que debían pagar todos los católicos alemanes y que se enviaba directamente al papa. A cambio de ello, el Vaticano ordenó al Partido Católico alemán --entonces de oposición-- que apoyara el decreto que concedió a Hitler poderes dictatoriales. El concordato, dicho sea de paso, fue negociado y firmado por el cardenal Pacelli, nuncio papal en Alemania, quien de ahí se convertiría en el papa Pío XII. El dinero del impuesto fluyó sin cesar a Roma casi hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial.

La enormes inversiones vaticanas --que se han visto envueltas en varios y muy sonados escándalos financieros y hasta en muertes misteriosas-- las maneja el Istituto per le Opere di Religione (Instituto para las Obras de Religión) que pese a su nombre es, en realidad --dice Camacho--, una institución financiera muy peculiar porque toda su documentación se destruye al cabo de diez años, su balance general y estados de cuenta son secretos que conocen solamente el Papa y tres cardenales, no está sujeta a más autoridad que la papal, y aunque funciona como un banco ordinario, tiene carácter de institución financiera oficial de un estado soberano, el Vaticano, lo cual le garantiza un alto grado de inmunidad e impunidad en cuestiones legales.

Ciertamente, vale la pena leer esa biografía no autorizada del Vaticano, de Santiago Camacho. En la Internet se le encuentra en el sitio http://www.bibliotecapleyades.net/vatican/esp_vatican26.htm#indice

NOTA VIA SENDERODELPEJE

Que hago ¿me rio? o ¿me cago?, cuántos monaguillos van a escuchar el llamado de la iglesia para hacer una guerra cristera para defender sus raterías.. ¡Ya.. chale! qué vergüenza... se exponen a más ridiculo y repudio.

Recuerdo: dias antes que muriera Juan Pablo segundo, lo pusieron en la ventana de su cuarto, su cara tenía la boca abierta, las manos se las llevaba a la frente, en un gesto de dolor o desesperación, dejaba un iglesia en decadencia.. Saben muy bien que estan perdiendo todo: feligreses, dinero, los trinquetes ya nadie se los traga, lo grave es que su cinismo no tiene límite, porque la caida será en picada. Lo que nadie había podido lograr, comprobar que son un fraude, ellos mismos le dieron el tiro de gracia a la iglesia.

Pero, me interesa saber la verdadera historia, nos la deben, por impostores, inquisidores. Las mujeres que hicieron posible que la bola de ensotanados maricones, tuvieran tanto poder, merecen restitución. NOMBRES, HECHOS Y DOCUMENTOS HISTORICOS.

Oh oh! alguien podría reclamar y demandar POR ROBO.

Kikka Roja

Mexico: Elevado indice de pobreza

México SA
Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx
  • Infausta condición
  • América Latina, la región más desigual del planeta
  • Elevado índice de pobreza
En este 2008 que inicia, América Latina ratifica una de sus más infaustas condiciones: es la región más desigual del planeta, y sus manifestaciones más dolorosas son el elevado índice de pobreza que se reporta y la creciente expulsión de sus habitantes hacia zonas con mayores oportunidades de bienestar.

Quién lo dijera, porque al iniciar el siglo XX el PIB latinoamericano por habitante resultaba apenas 30 por ciento inferior al del promedio europeo, y en la década de los 50 del siglo pasado uno y otro eran equiparables. Sin embargo, al cierre de 2005 dicho indicador a duras penas representó el 38 por ciento del registrado por las naciones del viejo continente, de acuerdo con cifras de la Cepal.

De igual manera, cincuenta años atrás América Latina se mantenía como “la mejor opción” para que los europeos emigraran en busca de mejores condiciones de vida, frecuentemente obtenidas, pero a estas alturas del siglo XXI los “incentivos económicos” para emigrar de Europa a Latinoamérica prácticamente desaparecieron. Por el contrario, España e Italia se han convertido en importantes países de destino de emigrantes de la región más desigual del planeta, especialmente para argentinos, ecuatorianos y colombianos.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe lo resume así: la región es una exportadora de personas al resto del mundo, principalmente debido al menor desempeño económico latinoamericano relativo a otros países/zonas del planeta referente a tasas de crecimiento alto y sostenido, empleos de buena calidad y salarios atractivos. Algunos factores económicos y de economía política, coyunturales y de mediano plazo, que contribuyen a explicar las migraciones en Latinoamérica son las brechas de ingreso per capita entre países, las crisis financieras y de crecimiento, el desempleo e informalidad, la inestabilidad económica y las crisis políticas, los ciclos de democracia y autoritarismo, los conflictos internos que crean incentivos para emigrar.

Durante la “primera ola de la globalización” –que los historiadores económicos sitúan entre 1870 y 1913– el PIB per cápita promedio de los países del sur y norte de Europa, la “periferia” de esa región (Italia, España, Portugal, Noruega y Suecia) era levemente superior al promedio de las principales economías de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Uruguay y Venezuela). Sin embargo, Argentina, Chile y Uruguay registraban los ingresos por habitante más altos y éstos superaban, en 1913, a los de Italia, España y Portugal, principales países-fuente de inmigrantes a estos países del sur.

En contraste, los países más ricos del “nuevo mundo” como Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Estados Unidos tenían en 1913 un ingreso por habitante que era más del doble de los de la periferia Europea. Esta primera ola de la globalización se caracterizó no sólo por los flujos de comercio y capital, sino por movimientos masivos de personas entre el Viejo Mundo (Europa) y el Nuevo Mundo (Norte América, Sudamérica, Australia y Oceanía).

A mediados del siglo XX, aun las brechas de PIB per capita seguían siendo favorables a países como Argentina, Chile, Uruguay y Venezuela que tenían un ingreso por habitante que excedía al de Italia y España; además, Venezuela, en 1950, superaba a Suecia en este renglón. Esta situación cambia en la segunda mitad del siglo XX y, en especial, en las décadas posteriores a los 70 en que el producto por habitante de España, Italia y los países del norte de Europa supera al de América Latina. Como consecuencia de lo anterior, los incentivos económicos para emigrar desde Europa a la región latinoamericana prácticamente desaparecieron. Por el contrario, España e Italia se transforman en importantes países de destino de emigrantes de América Latina, en especial para inmigrantes argentinos, ecuatorianos, colombianos y de otros países.

Desde mediados del siglo XIX y hasta las primeras décadas del siglo XX, América Latina era considerada como una “tierra de oportunidades” principalmente para la población emigrante europea. En dicho periodo, países como Argentina, Chile, Brasil, Uruguay y otros recibieron significativos contingentes de inmigrantes, siendo Argentina el principal país de destino para alrededor de 6 millones de personas provenientes, principalmente, de Italia y España. Además de la inmigración de personas, estos países recibían capitales e inversión directa principalmente de Inglaterra y Alemania, los dos principales centros financieros mundiales hasta la década de los 20 del siglo pasado.

Trabajo y capital fluían a países latinoamericanos a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX en busca de buenas oportunidades de empleo e inversión que ofrecía la región en dicho período. Varias décadas después, en las últimas de esa centuria, por el contrario, América Latina se convirtió en un continente de emigración neta, es decir, un “exportador neto de personas” producto, principalmente, de su limitada capacidad de desarrollo económico respecto a países y regiones más prósperas del mundo que ofrecían oportunidades más atractivas; incluso países como Argentina, que en el pasado absorbían grandes contingentes de inmigrantes europeos y de otras nacionalidades, se transformaron desde los años 60 y 70, y también a inicios de los 2000, en países de emigración producto de crisis económicas y turbulencias políticas.

Esa es la triste historia, con el agravante de que América Latina siempre recibió con los brazos abiertos (México de forma destacada) a los emigrantes del resto del mundo, pero hoy que los expulsados son latinoamericanos el rechazo y la violación de sus derechos humanos es la constante en los países receptores.
  • Las rebanadas del pastel
Sirva de ejemplo que en 1950 el PIB mexicano por habitante resultó 8 por ciento mayor que el español; en 2005, éste fue 126 por ciento mayor al nuestro. Pero no se arredren, que 2008 apenas comienza.

Chingada madre! la gente panista está bien jodida... les vale madre, que la pobreza la produzca un puñado de oligarcas. Pinchurrientos comodinos, borregos del gobierno espurio..

EL PEJE SIGUE TENIENDO RAZÓN. PRIMERO LOS POBRES

Kikka Roja

Clérigos sin sensibilidad : Carlos Martínez García

Carlos Martínez García
Aquí y allá, clérigos sin sensibilidad

Sus implacables dichos llenan las primeras planas de los diarios, pero contribuyen al creciente vaciamiento de sus templos. Los jerarcas católicos descalifican a su propia feligresía, y al hacerlo la hieren más. No hay ejercicio de comprensión, de acompañamiento, hacia quienes las difíciles condiciones de la vida cotidiana de por sí mantienen lacerados y en permanente estado de marginación.

Con pocos días de diferencia, en España y en México conspicuos clérigos hicieron aseveraciones que culpabilizan a quienes en realidad son víctimas. En la misa dominical, dirigida por el obispo auxiliar de la ciudad de México, Carlos Briseño Archl, en ausencia del titular, Norberto Rivera Carrera, el sustituto dejó plena constancia de que está aprendiendo bien de su maestro y superior. Al respecto vale recordar que Rivera Carrera, en el contexto de un oficio religioso, llamó “prostitutos y prostitutas de la comunicación” a quienes, según él, destruyen el buen nombre y honor de las personas. El cardenal se refería a medios y personajes que dieron cabida a los señalamientos que sobre él se recrudecieron el recién terminado año, en el sentido de que era encubridor de pederastas. En su ya conocido y fulminante estilo hizo descender fuego contra sus críticos, pero nada de diálogo y explicaciones porque él es uno de los llamados “príncipes de la Iglesia”.

En la línea descalificatoria bien marcada por Norberto Rivera, el obispo auxiliar de la arquidiócesis de la ciudad de México, Carlos Briseño, según nota de Alma E. Muñoz, en su homilía “arremetió contra las madres de familia que trabajan. Las acusó de despreciar y ‘minusvalorar’ su papel de amas de casa, así como de abandonar el cuidado de una familia ‘en aras de una vida con más confort y de una realización personal al margen del esposo y los hijos’” (La Jornada, 31/12/07). Fue más allá, “el prelado utilizó la figura del emperador romano Herodes para criticar a este grupo de mujeres y a los jóvenes, por considerar que influyen en la desintegración familiar”.

Un hecho complejo, las mujeres que por distintas circunstancias trabajan, es presentado por el obispo de una manera simplista y grosera. El símil utilizado, el de Herodes, no sólo es exagerado, sino que raya en la injuria hacia las mujeres que laboran fuera de sus casas y que son obligadas a hacerlo por las difíciles circunstancias que cotidianamente confrontan. Circunstancias muy lejanas a las ideales que el clérigo imagina.

Por su parte, en España, el obispo de Tenerife Bernardo Álvarez señaló que en los numerosos casos de pederastia que afectan a miembros de la Iglesia católica “puede haber menores que sí lo consientan y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso, si te descuidas, te provocan” (nota del corresponsal Armando G. Tejeda, La Jornada, 28/12/07). Consentidas, o no, las relaciones sexuales entre sacerdotes católicos, o ministros de cualquier otro culto religioso, y menores de edad son delitos que de ninguna manera pueden justificarse, y menos con explicaciones endebles como la del obispo español.

El abuso sexual de los clérigos católicos es de tal magnitud que ha afectado gravemente las finanzas de la institución eclesiástica, debido a las millonarias indemnizaciones en dólares pagadas a las víctimas. Pero sus mayores estragos no son financieros, sino que están en el terreno de la merma en la credibilidad de la Iglesia católica, debido a los malabares de todo tipo a que ha recurrido para evitar que cientos, ¿o miles?, de sacerdotes sean encarcelados. En el proceso de evasión de responsabilidades por parte de la burocracia clerical que dirige desde Roma los destinos de la institución, la más lastimada ha sido una amplia parte de la feligresía que comprueba cómo en lugar de hacer salir la verdad de las redes de complicidad que prohíjan la pederastia, se han tendido mantos de tinieblas para solapar a los predadores sexuales de infantes.

En el contexto bosquejado, el de la impune red encubridora, lo manifestado por el obispo de Tenerife –quien presenta a inermes sacerdotes provocados por la lascivia de precoces cazadores de placeres prohibidos– es un acabado ejemplo de barbarie clerical. Estamos ante la cerrazón, que se niega a comprender que debido a sus propios excesos, fallas y estructura vertical, la Iglesia católica se encuentra en franco declive. Pero no hay sensibilidad para avizorar y evaluar los signos internos de la paulatina declinación. En su hermenéutica son siempre los de afuera los responsables, los que asedian a la inmaculada organización eclesiástica. Todo, desde su hermenéutica excluyente, es una asonada de sus adversarios.

Dice el libro veterotestamentario de Eclesiastés, capítulo 3, “que todo tiene su tiempo”. Y el tiempo de lanzar invectivas en todo lugar y contra todos por parte de una jerarquía eclesial insensible ya debe llegar a su fin. Si no por convicción, que los clérigos aquejados de insensibilidad lo hagan por conveniencia, para permanecer y no ser arrasados por el vendaval que merma la cantidad de quienes todavía les escuchan.

y ...simplemente vulgar asociación de enfermos sexuales, ladrones y asesinos,
cada vez hay más noticias de sacerdotes que han matado a las madres de sus propios hijos
noticias de sacerdotes que asesinan a sus hijos (niños chiquitos) por no querer mantenerlos
.. vaya runfla psicópatas

Confiesa párroco de Nezahualcóyotl que ahorcó y luego destazó a su amante por exigirle dinero
abril 2006
La Procuraduría de Justicia del Estado de México (PGJEM) aseguró ayer que el sacerdote César Torres Martínez, de 42 años, confesó el asesinato de Verónica Andrade Salinas en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús ubicada en avenida Rancho Grande, colonia Benito Juárez, Ciudad Nezahualcóyotl.

Kikka Roja