- - . KIKKA: 04/30/10

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viernes, 30 de abril de 2010

CHABELO EN LA CAMARA DE DIPUTADOS

  • Lo invitó la Comisión de Cultura
  • Chabelo causó ayer alboroto en la Cámara de Diputados
  • "Qué buena onda que vino este güey", dijo el priísta Sebastián Lerdo de Tejada

  • CHABELO DE ULTRADERECHA Y MACHISTA RECIBE PREMIO
  • MÁS MIERDA A LA MIERDA

Los legisladores lo siguieron por los salones para tomarse la foto y pedir autógrafos para sus hijosFoto José Antonio López
Enrique Méndez y Roberto Garduño

Periódico La Jornada
Viernes 30 de abril de 2010, p. 9

Llevado a la Cámara de Diputados por la Comisión de Cultura a iniciativa de su presidenta, la panista Kenia López, Chabelo alborotó ayer por más de una hora a legisladores de todos los grupos parlamentarios que lo calificaron de héroe nacional, referente histórico y generador de la cohesión familiar de los mexicanos.

Los diputados lo siguieron por los salones de plenos y de protocolo para tomarse fotos con él y pedirle autógrafos para sus hijos. Su emoción fue más grande que la de los niños invitados a la jornada Todos a leer. Fueron sacados y acarreados por la diputada López para llevarlos al "homenaje" que le organizó a Javier López por su trayectoria en Televisa.

A tal grado llegó la excitación mostrada por el panista Ignacio Téllez González, que en el encuentro con Chabelo gritó como lo hacia el ratón Speedy González: "¡Yepa, yepa, ándale, ándale!"

Sin consultar al pleno

El lunes, comentaron diputados del PRD, la panista Kenia López amaneció con la idea de convocar a Chabelo a un homenaje, sin consultar al pleno de la comisión, y empezó los trámites con la oficina del cómico, quien aceptó.

Para recibirlo, la panista pidió el salón de protocolo, destinado por la Cámara para la recepción del informe presidencial, diplomáticos, secretarios de Estado y el trabajo en comisiones. Entre los que se sumaron al "homenaje", el líder de los músicos del Distrito Federal, Armando Báez Pinal (PRI), le dijo a Chabelo al entrar al recinto: "¿Ya ves cómo ya no hay diputados con pistola y sombrero?"

De los mil niños de escuelas públicas y privadas que asistieron a la jornada de lectura, la presidenta de la Comisión de Cultura llevó 100 al salón y los otros 900 los envió a las escalinatas del frontispicio de San Lázaro, a esperar, bajo el sol, una foto colectiva con el personaje.

Kenia López no perdió la oportunidad de promover el proyecto de reforma laboral del PAN que, dijo a los menores, se discute en la Cámara "para que sus papás tengan trabajo".

Después de ella, otros diputados se desbocaron. Reyes Tamez Guerra (Panal), ex secretario de Educación Pública, con un doctorado en inmunología y presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología, pidió a los niños "seguir el ejemplo de este hombre, (porque) si alguien merece un reconocimiento, es el señor Javier López".

Mary Telma Guajardo (PRD) pretendió animar a los niños, que habían seguido las instrucciones de sus maestros de permanecer callados: "¿A poco no están contentos? ¿Por qué están tan serios? ¡Estamos con Chabelo!"

Ante un héroe

La panista Paz Gutiérrez Cortina, técnica en historia del arte, se sinceró: "De veras que para mí, Chabelo, eres parte de mi familia, ya que has entrado a la intimidad de mi hogar durante muchísimos años, los domingos a las siete de la mañana, dándonos la oportunidad de unas horas más de sueño, ¡que cómo te agradecíamos! Dios bendiga tu trabajo. Gracias por dejarnos dormir un poco más y con la tranquilidad de que los niños estaban bien cuidados, bien entretenidos y que estaban formándose en un espíritu cívico y de valores".

El panista Jaime Oliva, quien nació en 1958, dijo que Chabelo tiene casi el mismo tiempo de cómico que él de vida y, sin ruborizarse, sostuvo que estaba ante un héroe.

La coordinadora del PAN, Josefina Vázquez Mota, salió a saludarlo, y enseguida un ayudante de la vocera del PRD, Leticia Quezada, se acercó a pedirle una foto con un niño peinado con el cabello en punta, al que de inmediato el cómico le impuso un mote.

–¡Ese Chaquiras! –exclamó.

–Es mi hijo.

–Es lo que tú crees –se mofó Chabelo.

Luego de la foto, el personaje fue introducido al salón de sesiones por Kenia López. Entre las curules, saludó a priístas, perredistas, panistas.

–¡Qué onda, cabrón, qué bueno que viniste! –le dijo Baltazar Hinojosa (PRI).

–A mí me da gusto ver que por fin estás trabajando, cabrón –devolvió Chabelo, mientras se acercaba a ambos Sebastián Lerdo de Tejada (PRI).

–Mira, cabrón, éste es uno de los que me han echado a perder –los presentó Hinojosa.

Y una vez que Javier López, mejor conocido como Chabelo, salió del salón, Lerdo de Tejada soltó: "Qué buena onda que vino este güey".

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Oaxaca: perspectiva catastrófica

Oaxaca: perspectiva catastrófica
lajornada
Los sucesos ocurridos el pasado 27 de abril en las inmediaciones de la comunidad de La Sabana, en Oaxaca, donde un grupo armado emboscó una caravana que transportaba ayuda humanitaria al municipio autónomo de San Juan Copala, con un saldo preliminar de dos muertos, colocan a las autoridades de los distintos niveles de gobierno ante un cúmulo de cuestionamientos y responsabilidades ineludibles que atender.

A la luz de los elementos de juicio disponibles, los sucesos comentados son consecuencia insoslayable de la actitud cuando menos omisa con que se ha desempeñado el gobierno estatal encabezado por Ulises Ruiz. Y esto no sólo se refiere a la inacción gubernamental ante las advertencias lanzadas en una radiodifusora local por la Unión de Bienestar Social para la Región Triqui (Ubisort) –organización de corte paramilitar a la que se atribuye la autoría del atentado y que mantiene, según han denunciado diversos organismos humanitarios, un férreo aislamiento sobre la comunidad de Copala– de que no dejaría pasar la caravana agredida, sino también a la incapacidad o falta de voluntad del Ejecutivo estatal para desalojar a los paramilitares que aún se encuentran en la zona y que dificultan, según informes procedentes del sitio, el rescate de los sobrevivientes de la agresión.

Las consideraciones referidas, así como la renuencia inicial del mandatario oaxaqueño por actuar ante estos hechos –a los que se refirió en una primera reacción como "un enfrentamiento" entre activistas y agresores, y cuestionó la presencia de ciudadanos extranjeros en la región– plantean una perspectiva paradójica y preocupante: si hasta ahora el gobierno oaxaqueño se había venido caracterizando, al estilo de los regímenes priístas tradicionales, por un férreo control político y social sobre su territorio y por perseguir y criminalizar expresiones de disidencia –como quedó de manifiesto con la represión ejercida hace más de tres años sobre la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca–, la impunidad con la que operan los poderes fácticos y la incapacidad de las autoridades estatales para implantar el estado de derecho en la región triqui siembran una inevitable percepción de vacío de poder en esa entidad.

Si es verdad, en cambio, que el gobierno oaxaqueño mantiene vínculos con la Ubisort, como han sostenido los integrantes de la comunidad de Copala y distintos activistas sociales, entonces su titular pudiera estar incurriendo en responsabilidades mucho más graves que la manifiesta omisión con que se ha desempeñado hasta ahora.

Desde una perspectiva más general, los sucesos del pasado martes constituyen un indicador de la catástrofe que recorre al país en materia de seguridad pública y legalidad, y ensombrecen el de por sí complicado panorama de la violencia en México: según puede verse, éste no sólo está marcado por la operación de grupos vinculados al narcotráfico en distintos puntos del territorio nacional –grupos cuyo poder no parece haber disminuido en el curso de la "guerra" emprendida por el gobierno federal–, sino también por la acción cada vez más desembozada de grupos paramilitares en el sur del país.

En tal escenario, se debe exigir a las autoridades estatales y federales que emprendan una investigación exhaustiva e imparcial de los hechos, sancionen a los responsables y eviten, en esa medida, un descrédito mayor al que actualmente padecen las instituciones federales, estatales y municipales del país.
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La duplicidad : Luis Javier Garrido

La duplicidad
Luis Javier Garrido
La crisis de México tiene un rasgo fundamental que muy pocos han querido abordar y es el de un gobierno que siendo, de facto, o acaso por esto mismo, no le importa actuar en la más absoluta ilegalidad.

1. El rasgo fundamental que ha tenido la supuesta política "de seguridad nacional" del gobierno de facto de Felipe Calderón en estos tres años ha sido que sus acciones se han llevado a cabo al margen –y en contra– de lo prescrito por la Constitución General de la República, como está aconteciendo en materia laboral y petrolera –dos casos de singular trascendencia–, y acaso en todos los ámbitos de la vida nacional, lo que ha conducido a que país se halle hundido en plena ilegalidad.

2. El problema central ante esta circunstancia no lo constituye el hecho de que un gobierno, que no fue electo por los mexicanos, actúe al margen del marco constitucional y violando principios fundamentales del país, sino que al haber extremado la política de gobernar por acuerdos y decretos y parchar con disposiciones aberrantes las leyes secundarias, como ahora se trata de hacer en materia de seguridad nacional ante las exigencias de Washington, el clamor de organismos defensores de derechos humanos o el creciente enojo de las cúpulas militares, lo que se ha logrado es destruir el entramado legal del país, el principio de la seguridad jurídica y el consenso nacional en torno a lo fundamental.

3. En México existen hoy dos marcos de referencia para las acciones del gobierno panista: la Ley Suprema del país, que no respeta, y las prácticas y normas neoliberales, de corte despótico y antinacional, que nos están imponiendo desde el exterior, y ante las que se doblega, pero que no son leyes en México. El desmantelamiento de la Constitución mexicana, calificada por los centros de poder neoliberal de "intervencionista" y "estatista", ha sido uno de sus objetivos en estos años, pero lo que han logrado los fanáticos panistas no sólo es hundir al país en la pobreza y la degradación, sino instaurar un escenario social al margen e la legalidad.

4. El marco constitucional mexicano establece que el Ejército no puede investigar ni perseguir los delitos, pero el gobierno panista se empeña en que así sea; en materia petrolera y de energía está claramente prohibido otorgar concesiones y contratos a los particulares y ya Calderón ha cuadriculado las aguas territoriales del Golfo de México y les está entregando contratos inadmisibles a las corporaciones trasnacionales con las que él y sus amigos se encuentran amafiados; los trabajadores tienen derechos constitucionales fundamentales y la Secretaría del Trabajo se los desconoce de manera escandalosa a electricistas y a mineros; el juego está constitucionalmente prohibido, pero los casinos se multiplican por el país.

5. El diseño que se está haciendo en Estados Unidos de las "nuevas instituciones" de facto mexicanas, muy distintas de las previstas en la Constitución de 1917, no se oculta ya, y se va filtrando a los medios para recoger el aval de la derecha mexicana. El ex presidente Bill Clinton demandó en una conferencia en la Universidad del Valle de México, el sábado 24, que se implante aquí lo que en los hechos se ha venido instaurando: un Plan México, que, a semejanza del Plan Colombia, con el pretexto de combatir al narcotráfico, cree en México, como en el país sudamericano, un escenario de terror en el que se "legitimen" las actividades de las agencias de seguridad de Estados Unidos y su control estratégico del país. Y si al día siguiente de estas declaraciones Fernando Gómez Mont, titular de Gobernación, negó que esto fuera a acontecer, decenas de columnistas y de voceros de grupos privados externaron su respaldo a dicho plan.

6. La firma del Plan México no sería más que la formalización de medidas de facto que ya se le han impuesto a México durante el gobierno entreguista de Calderón: la militarización de amplias regiones del país, el escenario de violencia generalizada, la intervención en territorio mexicano de un número creciente de oficiales estadunidenses, la creación de grupos paramilitares, la expedición de un nuevo marco legal violatorio de la Constitución y la subordinación de las acciones de las fuerzas armadas mexicanas a las decisiones de Washington. El proyecto, que según Clinton fue expuesto ya a los funcionarios mexicanos por su esposa Hillary (secretaria de Estado), ya está siendo analizado en el Congreso, según informó, lo que a nadie pareció sorprender.

7. La nueva Ley de Seguridad Nacional, al igual que las reformas al Código de Justicia Militar, que está aprobando el Congreso de la Unión, constituye, por lo mismo, un nuevo bodrio legal contrario a la Constitución General de la República, que se inscribe en el marco de los cambios exigidos desde Washington, pues lo que se busca con esta serie de textos vagos e imprecisos es asegurar a las fuerzas armadas que existe un marco jurídico para que desempeñen tareas policiacas (lo que les prohíbe la Constitución General de la República) y al mismo tiempo hacer creer a las instancias internacionales que los militares ya podrán ser procesados en México por sus delitos contra el pueblo (cuando esto seguirá siendo una decisión discrecional del Ejecutivo), así como el hecho de que éste no tiene ya tantas facultades (cuando lo que se está haciendo es precisamente fortalecer su discrecionalidad o, mejor dicho, su autoritarismo).

8. La expedición en el estado de Arizona de la Ley SB 1070 el 23 de abril, que criminaliza a los migrantes ilegales y conduce a un mayor acoso y discriminación de todos los trabajadores latinoamericanos, debe entenderse en el contexto del doble lenguaje del neoliberalismo, que caracteriza ahora las relaciones entre México y Estados Unidos. No como la iniciativa de un grupo extremista, sino como un elemento más de las políticas antilatinoamericanas del gobierno estadunidense, las que está coadyuvando de manera clara a imponer la administración ilegítima de Calderón, para servir a intereses del otro lado de la frontera. La gobernadora Jan Brewer, de Arizona, ha visto subir ya su popularidad mientras el sheriff Joe Arpaio, del condado de Maricopa, organiza las primeras redadas al amparo de la nueva ley.

9. El gobierno de Calderón se ha caracterizado en estos tres años por mentir como pocos gobiernos lo han hecho en el pasado al pueblo mexicano, tratando infructuosamente de engañarlo en materia económica y de empleo, y muy particularmente en lo tocante a la violencia que ha desatado en el país y de la cual es el responsable, pero también, y sobre todo, en cuanto a la legalidad de sus actos.

10. Un gobierno como el panista, que se mueve por atavismos y un odio secular a las leyes fundamentales de México, no podría generar otro escenario como el actual: un escenario de desastre en el que urge restablecer un marco de legalidad para que el país pueda retomar otro camino.

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Claustrópolis : Juan Villoro

Claustrópolis
Juan Villoro
30 Abr. 10

Los cataclismos ya no son como antes. La crisis de la influenza en 2009; los terremotos de Haití, Chile y China, y la erupción del volcán de Islandia en 2010 han mostrado que el planeta duerme sin tomar en cuenta las aventuras de la naturaleza.

Paul Virilio, "filósofo de la velocidad", ha propuesto la creación de un Museo del Accidente. No se trata de una atracción para morbosos, sino de un sitio para estudiar la repercusión del desastre en las nuevas condiciones de vida.

"Cada tecnología inventa su accidente", ha dicho el autor de El crepúsculo de los lugares. La prevención automática en los artefactos, ajena a los designios del usuario, industrializa los accidentes.

Además, la era postindustrial está sujeta a una menospreciada influencia externa: el aire se calienta, las mareas suben, el hielo se derrite. El clima, que determinó las pinturas rupestres y el arte de la conversación en Inglaterra, tiene consecuencias específicas para una sociedad obsesionada por el desplazamiento y los aparatos.

Los virus, los terremotos y las cenizas volcánicas no son desgracias locales. Su dimensión trágica también tiene que ver con la fractura de un orden global: el vuelo se cancela, la pantalla se apaga, un país se aísla, el celular no tiene cobertura.

Los edificios de 200 pisos crearon riesgos novedosos. Después del atentado a las Torres Gemelas de Nueva York se replanteó la conveniencia de la verticalidad arquitectónica. ¿Hemos aquilatado los desafíos de cambiar de escala? Para Virilio, la tecnociencia es un dopaje: acelera el rendimiento sin calcular los efectos secundarios.

La globalización ha traído una sensación de finitud. ¡Bienvenidos a Claustrópolis, el gueto colectivo! Todo está articulado o parece estarlo. Lo que antes era una catástrofe limitada se trasforma en una desgracia incalculable. ¿Cuál es la verdadera magnitud de lo que ocurre? En la era de la información carecemos de medida. Un desastre natural es el prólogo de otra historia. Resulta imposible saber cuántas cosas dejarán de funcionar.

Las prótesis tecnológicas pertenecen a nuestra segunda naturaleza. ¿Es esto tranquilizador? De nuevo Virilio: "Los aparatos dejan de ser inteligibles cuando su uso se vuelve necesario", es decir, cuando los damos por sentados. No podemos prescindir de ellos, pero ellos ya prescindieron de nosotros.

La tecnología borra las alternativas anteriores para hacer lo mismo. Quienes estuvimos en Chile durante el terremoto salimos de ahí en vuelos "inexistentes". No había computadoras y no hubo forma de crear un registro alterno. Quienes se quedaron varados en Europa por las cenizas del volcán no pudieron salir por mar porque esas rutas se han cancelado. El cataclismo ocurre en un escenario inédito; afecta una tecnología sin vocación de error, ajena a la idea de accidente. ¿Necesitamos un temor preventivo ante los inventos similar al que provocan las placas tectónicas?

Los protagonistas de Viaje al centro de la Tierra, de Julio Verne, van a Islandia a sumirse en un volcán. El profesor Lindenbrock y su sobrino Axel toman "lecciones de abismo" para soportar el descenso por las cavidades del impronunciable monte Snaefellsjökull.

Bajo el indiferente cielo de abril, otro volcán islandés puso a prueba la calma y la dicción. El Eyjafjallajökull recordó que el vulcanismo está en plena forma.

No hay nada raro en ello; lo raro es que no anticipemos su impacto en la excesiva urgencia de desplazarnos ni en la "vida en red" que construimos como una fuga hacia delante. ¿Es necesario que cada año 20 millones de personas visiten un país? ¿Es un consuelo saber que tu maleta se perdió con otras 10 mil?

De acuerdo con el antropólogo Robin Durban, los primates se relacionan con un número de congéneres proporcional al tamaño de su cerebro. Sus investigaciones, hechas en los lentos años noventa, informan que el homo sapiens puede mantener relaciones emocionales con unas 150 personas. Más allá de ese límite (ya excesivo para los tímidos, los misántropos o los muy ocupados), el trato tiende de disolverse. Y sin embargo, las redes sociales de Facebook permiten tener 3 mil "amigos" o más. Los SMS, los twits y los chats articulan una tribu desbordada, superior a cualquier cálculo antropológico. ¿El cerebro ha cambiado lo suficiente para vincularse con esa galaxia de direcciones electrónicas que tal vez sean personas?

Aunque los cataclismos del presente son globales, la respuesta no ha consistido en revisar la evolución histórica de los accidentes ni su impacto en las costumbres contemporáneas. Las autoridades de la aviación europea han solicitado más rutas aéreas para enfrentar otra crisis como la de abril. Es obvio que así multiplican los efectos potenciales de un colapso futuro, pero la época se ha sometido a un automatismo de la innovación y juzga terrible volver a la carreta.

La lección del volcán islandés y la del terremoto en Chile: el vértigo ha dejado de estar en las profundidades. Hay que tomar lecciones de abismo para habitar la superficie de la Tierra.

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