- - . KIKKA: Fábrica: Rafael Loret de Mola (PAN)

Páginas

viernes, 13 de enero de 2012

Fábrica: Rafael Loret de Mola (PAN)

Fábrica de uno de tres
RAFAEL LORET DE MOLA




No crecen los precandidatos del PAN. Da la impresión de que aún Josefina Vázquez Mota -un apellido inadecuado para estos tiempos-, ya tocó techo y de ella no brotará nada más de lo ya visto; igualmente, el abogado Santiago Creel Miranda, quien incursionó en la política por haberle facilitado a Fox su andar a la Presidencia con la iniciativa de reforma al artículo 82, dio un importante estirón, ideológico sobre todo, durante su lapso como legislador y luego retornó a la timidez de quien provoca, burlón, pero prudentemente, pero ni siquiera incita a ser respondido; y Ernesto Cordero Arroyo es un caso, uno más, derivado del presidencialismo autoritario al que el PAN dijo tanto oponerse durante la larga hegemonía priista.


De los tres, entonces, ¿los panistas habrán de elegir al "menos malo" como indica la tradición? Porque, si los vemos con cuidado, ninguno tiene la fortaleza del líder visionario -o lidereza-, capaz de delinear el futuro en una nación agobiada por las tormentas que los meteorólogos financieros y sociales vislumbran para 2012: nada menos la peor crisis de todos los tiempos a decir del gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, quien ya no habló precisamente de resfriados pasajeros. Se nos viene el mundo encima mientras sopesamos quién será el adecuado para indicar la salida. Ninguno de los panistas, desde luego, aun cuando figure en la nómina de postulantes un ex secretario de Hacienda -lo fue por eliminación, diríamos, al fallar Carstens el enciclopedista- y otro ex secretario de Gobernación -tan anodino que sólo sumaba los días para asegurarse de haber durado más que "Don Fernando"-, y una ex titular de Educación Pública cuyo mérito mayor fue no caer en las redes de la poderosa novia de Chucky, Elba Esther. Por lo menos, no durante su gestión en el gabinete calderonista.

Hace unos días, Cordero le recordó a Josefina que únicamente los militantes y adherentes de Acción Nacional tienen posibilidad de elegir al candidato presidencial y no la ciudadanía en general que brilla al reflejarse en las encuestas que tan feliz hacen a la señora Vázquez Mota. El campo de acción se reduce, por tanto, a un millón setecientos mil convocados de los cuales, la mitad justamente, surgió por determinación de Felipe Calderón y a él le deben su lealtad primaria. Un esquema muy parecido, si bien más amplio, que el del Cónclave destinado a señalar, por inspiración divina, a los Papas. (Por cierto, la visita de Benedicto XVI, un Pontífice sin el carisma ni el calor humano de su antecesor, en marzo próximo, será un factor para demostrar la fuerza de la derecha mexicana o bien señalar hacia cierta decadencia si las convocatorias multitudinarias no llegan a parecerse a las del inolvidable Wojtyla. Un riesgo latente).

Ya hemos dicho que la apuesta, en el PAN, está muy clara: Creel, no tiene posibilidades en ausencia de apoyos determinantes aunque quizá sea, de los tres, el mejor preparado para una postulación; por lo demás, la disputa final será entre Josefina, si el autoritarismo presidencial es vencido por la antigua tradición democrática del PAN, y Cordero, si el presidencialismo señala el rumbo como ha sucedido casi siempre: la excepción se dio hace seis años cuando los Fox carecieron de capacidad operativa para impedir la sorprendente crecida de Calderón. Pese a ello, Creel, quien fue el supuesto "delfín" de la entonces pareja presidencial, insiste en que jamás fue "el candidato del Presidente" lo que le coloca como mero camuflaje para exaltar a Calderón alejándolo de las descalificaciones hacia el foxismo. Una estrategia propia de los operarios políticos de importación a quienes nadie, hasta hoy, se atreve a contrarrestar.

Pese a lo anterior, es evidente que hasta los mejores escultores requieren de los elementos necesarios para realizar sus obras. Miguel Ángel no haría podido legar a la Humanidad sus genialidades sin el mármol de Carrara, por ejemplo. Esto es: sin material adecuado tampoco es sencillo construir o inventarse liderazgos aunque se pretenda, para contrarrestar la ausencia de virtudes en los precandidatos propios, primero derruir a los adversarios, señalándolos como "un peligro", como ya le sucedió al ahora "amoroso" Andrés Manuel, o como un imberbe que tropieza en cualquier examen de cultura general previamente preparado para exhibirlo como ignorante y, por ende, incapaz. Y no es que no lo sea, pero la trama es sacar provecho de las debilidades ajenas con tal de construir, una vez más, la pirámide del "menos malo" e inalcanzable en la ruta del proselitismo presidencial. Sin la parafernalia del poder sería poco menos que imposible dar este paso.

Ante el estupor nacional, Fox reconoció que al final "le había ganado la partida" a López Obrador, ya en su condición de ex presidente parlanchín -quien cobra miles de dólares por cada presentación inclusive en algún mitin-, sin que los órganos electorales, mucho menos los judiciales, actuaran ante evidencia tal de antidemocracia y amoralidad en el desempeño de funciones públicas. Nada se hizo, como tampoco su intervención evidente en aquellos comicios, reconocida por el Tribunal Electoral Federal, modificó el dictamen final del mismo aunque se reconociera la conducta anómala -e ilegal- de aquel mandatario. Y este antecedente, por desgracia, es la mejor arma de los manipuladores políticos al servicio del gobierno central que mantiene la capacidad de hacer crecer a los enanos en tanto cuente con la carpa del circo.

Nada es obra de la casualidad en el México de nuestros días. Mucho menos, la ligereza con la que se plantean las elecciones "internas" del PAN -cuya primera jornada, el 5 de febrero, coincidirá con el aniversario de la Carta Magna acaso para exaltar el símil y esconder las truculencias en éste-, en las que privará, en buena medida, el control que puedan ejercer los brazos ejecutores del calderonismo, con Genaro García Luna, precandidato a un escaño en busca del fuero protector, a la cabeza de todas las intrigas.

DEBATE

Las fórmulas utilizadas por Acción Nacional para la selección de sus candidatos, no sólo el presidencial, nos recuerdan mucho el estilo del politburó soviético o la consejería de los Castro en Cuba. El alegato es bastante simple: a diferencia de las naciones en donde el voto del paria cuenta igual que el del héroe, en los comités cerrados de las naciones fascistas se estima necesario asegurar el peso de los grandes personajes para no desviar con ello la fuerza del poder concentrado en una sola voluntad. Una reminiscencia del priismo hegemónico, sin duda alguna, que dio cauce al presidencialismo caciquil.

La democracia, por supuesto, es perfectible. Debe serlo en la medida en que evoluciona la sociedad y madura. Quedarse atorada, en las viejas trampas de las circunstancias pasajeras, es síntoma inequívoco de descomposición. Y es esto lo que está pasando con el PAN que, de pronto, se convirtió en gobierno sin contar con los controles necesarios para ejercerlo; de esta forma, los viejos vicios revirtieron contra la estructura gubernamental y los mandatarios, los Fox y Calderón, se sintieron enseguida acorralados, dentro d un berenjenal en donde no podían encontrar ni visualizar siquiera unja salida. Un laberinto de alta peligrosidad.

Nuestra democracia, la que intuimos ideal, no es la que nos ofrece el PAN del politburó o de los petí comité que pueden inclinar la balanza aun cuando la comunidad, en su conjunto, piense diferente y asuma que no puede procederse amafiadamente en la selección del abanderado de la continuidad política. Pese a ello, a tal apuesta Cordero Arroyo, acaso todavía el favorito del señor Calderón porque es el único que, de verdad, le cubriría las espaldas. Sería el pago mínimo por al encumbramiento artificial... si Ernesto Cordero cumple su objetivo.

Es curioso, finalmente, cómo los extremos siempre se tocan, en la física y en la política.

LA ANÉCDOTA

Manuel Gómez Morín, fundador e icono del PAN, una de las mentes preclaras del siglo XX además, deambuló siempre entre la incertidumbre de inclinarse por la izquierda o la derecha. Fue, además, secretario de Salvador Alvarado, el gran revolucionario que hizo del sureste su propio laboratorio socialista, e incluso de Plutarco Elías Calles cuando éste fundó el Banco de México.

Cuando joven, no dudaba en describir a sus amigos, la admiración que sentía "por la organización de los Soviets", en cuanto a disciplina y eficacia, y proponía tal fórmula en busca de nuevas alternativas para nuestro país.

Así nació el PAN, entre confusiones ideológicas. Luego optó por lo clerical para cooptar a cristeros y fanáticos que se oponían a los extremistas de izquierda, como Tomás Garrido Canabal y sus "camisas rojas".

loretdemola.rafael@yahoo.com.mx
kikka-roja.blogspot.com/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Comentarios. HOLA! deja tu mensaje ...