- - . KIKKA: LAS FARC FIN A SECUESTROS Y LIBERACIÓN DE REHENES: Colombia: signos alentadores

Páginas

lunes, 27 de febrero de 2012

LAS FARC FIN A SECUESTROS Y LIBERACIÓN DE REHENES: Colombia: signos alentadores

Colombia: signos alentadores
El anuncio formulado ayer por las Fuerzas Armadas Revolucioniarias de Colombia (FARC) de que se abstendrán de secuestrar a civiles y liberarán en breve a 10 de los prisioneros que mantienen en su poder constituye un signo alentador en el contexto de la violencia política que ha ensangrentado al país sudamericano durante medio siglo. El grupo guerrillero –el más antiguo de América– señaló también que es hora de que el régimen piense seriamente en una salida distinta, que empiece al menos por un acuerdo de regularización de la confrontación y de liberación de prisioneros políticos. En respuesta, el presidente Juan Manuel Santos valoró el anuncio como un paso importante y necesario en la dirección correcta, aunque insuficiente, y ofreció que su gobierno dará garantías a las liberaciones mencionadas sin circo mediático.
El conflicto armado entre las FARC y el gobierno de Bogotá constituye uno de los componentes principales de la violencia colombiana, pero dista de ser el único: en el fenómeno inciden también las estrategias impuestas por Washington en Colombia mediante gobiernos locales sumisos, tanto en lo que respecta a contrainsurgencia como en materia de combate antidrogas; otro factor fundamental es el fenómeno del paramilitarismo, fomentado y tolerado desde diversos niveles de gobierno. El Palacio de Nariño asegura que ambos problemas –el de los cárteles de la droga y el de los grupos paramilitares– fueron resueltos, en lo fundamental, durante los periodos presidenciales de Álvaro Uribe, pero hay numerosos indicios de que, en ambos casos, lo que realmente ocurrió fue que se llegó a pactos tácitos entre la Presidencia y las organizaciones delictivas de uno y otro signos.

En contraste, la confrontación con las FARC alcanzó, en el periodo de Uribe, un grado de beligerancia oficial sin precedente, que incluyó una colosal inversión armamentista de las fuerzas armadas, la injerencia cada vez más abierta de asesores, entrenadores y operadores directos estadunidenses, e incluso la persecución de la guerrilla fuera de las fronteras colombianas; el caso más escandaloso es el del ataque aéreo y terrestre contra la localidad ecuatoriana de Sucumbíos, donde los militares colombianos asesinaron e hirieron por igual a guerrilleros y a civiles inocentes, entre los cuales se encontraban cuatro estudiantes mexicanos.

Es pertinente recordar, sin embargo, que antes de la llegada de Uribe al poder el conflicto armado entre las FARC y el gobierno de Bogotá pasó por diversos intentos de solución, todos infructuosos. Una de las claves principales de dichos fracasos fue la incapacidad de las autoridades de Bogotá para garantizar la seguridad de los combatientes guerrilleros desmovilizados. Tal garantía es una condición indispensable de cualquier gestión de paz, por cuanto hay en el país el antecedente de otros grupos insurgentes que, tras desarmarse y optar por la lucha política pacífica, fueron diezmados hasta la virtual extinción.

Los tenues gestos de distensión realizados en el momento actual ameritan, pues, que las partes en conflicto sean capaces de concebir y acordar mecanismos de pacificación que permitan poner fin a la insurgencia más añeja del continente, sin que ello implique el exterminio de sus integrantes. Quizá sea tiempo de volver a poner sobre la mesa la salida de los territorios seguros, lo que en el fallido proceso de San Vicente del Caguán fue llamado zona de despeje. Ahora que se cumple una década de que el gobierno terminó en forma unilateral la negociación mediante la ocupación militar de la localidad, y muchos muertos y destrucción después, cabe preguntarse si no se abandonó en forma precipitada, y acaso por presiones de la oligarquía local y de Estados Unidos, esa vía para la paz.
.--------------------------------

INTERNACIONAL
Las FARC ponen fin a medio siglo de secuestros y anuncian la liberación de los últimos rehenes
La guerrilla colombiana liberará a los diez militares que aún mantienen retenidos y expresan su voluntad de que no se den «más largas a la posibilidad de entablar conversaciones» hacia la paz

Miembros de la policía de Colombia sostienen fotografías de sus compañeros secuestrados

Chávez prometió 300 millones de dólares a las FARC, según un informe británico
Las FARC liberan al concejal Marcos Baquero tras 20 meses de cautiverio
El declive de las FARC
En la guarida de las FARC con Pastor Alape, su nuevo jefe militar
Colombia revela fotos de la guerrillera holandesa de las FARC
ETA asesoró a las FARC para atentar con cañones en la investidura de Santos
Las FARC liberan a un policía, dos militares y dos concejales
Las FARC anuncian la liberación de secuestrados tras las protestas masivas
Las FARC designan a «Timochenko» como nuevo jefe militar
Las FARC liberan a otros dos secuestrados en Colombia

La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ha anunciado que a partir de ahora "proscriben" la práctica de los secuestros y se comprometen además a liberar a todos los uniformados que mantenían bajo su custodia.

Las FARC agradece la «disposición generosa del Gobierno de Dilma Rousseff»
Con este comunicado, las FARC anuncian así la liberación de los diez militares que aún mantienen retenidos. "Mucho se ha hablado acerca de las retenciones de personas, hombres o mujeres de la población civil, que con fines financieros efectuamos las FARC a objeto de sostener nuestra lucha. Con la misma voluntad indicada arriba, anunciamos también que a partir de la fecha proscribimos la práctica de ellas en nuestra actuación revolucionaria", recoge el comunicado oficial de la guerrilla, difundido a través de la página www.farc-ep.co. En el mismo, titulado "Sobre Prisioneros y Retenciones", también se anuncia la liberación de los cuatro últimos "prisioneros de guerra", que se suman a otros seis cuya liberación ya había sido anunciada por las FARC.

«Disposición generosa» de Dilma

De esta forma, la guerrilla liberaría a la totalidad de uniformados que en estos momentos tienen en su poder. La guerrilla manifiesta asimismo su agradecimiento por "la disposición generosa del Gobierno que preside Dilma Rousseff", la jefa del Estado brasileño.

«Consideramos que no caben más largas a la posibilidad de entablar conversaciones»

Las FARC enmarcan estas decisiones en lo que consideran un nuevo gesto para facilitar la negociación y una solución pacífica del conflicto. "Consideramos que no caben más largas a la posibilidad de entablar conversaciones", señalan. Así, ceden el testigo al Gobierno del presidente colombiano, Juan Manuel Santos. "Es hora de que el régimen piense seriamente en una salida distinta, que empiece al menos por un acuerdo de regularización de la confrontación y de liberación de prisioneros políticos", indican.


EP / BOGOTÁ
Día 26/02/2012 -
http://www.abc.es/
EFE

kikka-roja.blogspot.com/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Comentarios. HOLA! deja tu mensaje ...