Con Peña Nieto más "ninis"
La reforma laboral de Peña Nieto es un peligro para los trabajadores
Es vital para México asegurar condiciones socioeconómicas favorables al desarrollo de los jóvenes, en quienes está depositado el futuro del país. Esto sólo podrá lograrse mediante condiciones que permitan un total aprovechamiento de sus esfuerzos y capacidades, tanto en la etapa de formación profesional como en la de su maduración en el terreno laboral. En el modelo neoliberal tal objetivo será imposible de cumplir, como lo ejemplifica la existencia de alrededor de ocho millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan, no porque no quieran hacerlo, sino porque no encuentran dónde poder aprovechar sus atributos.
Obviamente, con la reforma laboral que tanto urge a la oligarquía para asegurar que sus tasas de ganancias no se reduzcan en los años venideros, el problema en vez de resolverse tendría un incremento muy dramático. Si ahora son ocho millones de “ninis”, en poco tiempo tal cantidad se duplicaría, porque las causas de fondo de la escasez de empleo seguirían intocadas. Con la pretendida reforma laboral que pondría en marcha Enrique Peña Nieto, en el improbable caso de que alcanzara limpiamente la victoria, los niveles de vida de los trabajadores se reducirían aún más, porque la precarización laboral sería el fundamento de la misma.
La reforma laboral de Peña Nieto es un peligro para los trabajadores
Es vital para México asegurar condiciones socioeconómicas favorables al desarrollo de los jóvenes, en quienes está depositado el futuro del país. Esto sólo podrá lograrse mediante condiciones que permitan un total aprovechamiento de sus esfuerzos y capacidades, tanto en la etapa de formación profesional como en la de su maduración en el terreno laboral. En el modelo neoliberal tal objetivo será imposible de cumplir, como lo ejemplifica la existencia de alrededor de ocho millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan, no porque no quieran hacerlo, sino porque no encuentran dónde poder aprovechar sus atributos.
Obviamente, con la reforma laboral que tanto urge a la oligarquía para asegurar que sus tasas de ganancias no se reduzcan en los años venideros, el problema en vez de resolverse tendría un incremento muy dramático. Si ahora son ocho millones de “ninis”, en poco tiempo tal cantidad se duplicaría, porque las causas de fondo de la escasez de empleo seguirían intocadas. Con la pretendida reforma laboral que pondría en marcha Enrique Peña Nieto, en el improbable caso de que alcanzara limpiamente la victoria, los niveles de vida de los trabajadores se reducirían aún más, porque la precarización laboral sería el fundamento de la misma.