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domingo, 6 de agosto de 2006

Asamblea /7 Ago/ Mapa TRIFE

Asamblea informativa lunes 7 de agosto 2006, 7:00 PM, en el tribunal TEPJF, TRIFE. Mapa, domicilio y telefono.


Reporte; Resistencia 5

Reporte; Resistencia 4
Reporte; Resistencia 3
Reporte; Resistencia 2
Reporte; Resistencia 1
NOTAS DEL FALLO TEPJF
NOTAS DE LOS NEO-PANISTAS TRASNOCHADOS
  1. El PAN no responderá a movilizaciones con ''acciones reventadoras'': Espino
  2. Declina Fox opinar sobre el dictamen del TEPJF
  3. Se lanza el arzobispado contra promotores de campañas intimidatorias
  4. El sistema electoral muestra signos de agotamiento, afirma Calderón
  5. Busca Espino imponer el dedazo en la designación de líderes parlamentarios
  6. La política económica mantiene en la pobreza a millones: experto
  7. Insisten los empresarios en abrir a la inversión privada educación y salud
  8. Mexicanos en Nueva Orleáns, explotados como burros, señala dirigente mercantil

Astillero Julio Hernández López
¿Quién gana?, ¿quién pierde?

Interinato judicial
Legalismo, no justicia
Actas y paquetes manipulados
Cenas, voceros y correos

Todos pierden (menos Fox y quien o quienes en estos meses han mecido la cuna presidencial). El IFE es declarado oficialmente sospechoso en un nueve por ciento de las cuentas comiciales que pretendía pasar como impolutas (¡oh: ¿el tribunal electoral federal estará dudando en un nueve por ciento de Juan el plomero, Rosalba la doctora, Elba Esther la profesora?). Felipe Calderón es sometido a una nueva fase de incertidumbre que mengua su de por sí quebrado capital político y sigue suspendido en la condición de rehén intercambiable de Los Pinos (o, mejor dicho, de quien o quienes mandan allí y que no es una cándida pareja presidencial). Andrés Manuel López Obrador es obligado a multiplicar su capacidad ofensiva (y a desgastarse, de cara a una virtual segunda vuelta, en esa aceleración) para impedir que por falta de pelea a fondo se llegase a colar Felipillo -I (léase: menos uno).
Y el proceso electoral presidencial se encamina políticamente al escenario previamente diseñado de la invalidez (o, como suele decirse, la anulación), que a su vez genere un presidente interino débil y condicionado, que negocie con las fuerzas vigentes, que saque adelante las reformas constitucionales tan deseadas por los grandes capitales (el grupo Carlyle y Luis Téllez como franquiciatarios consentidos de lo energético, lo financiero y lo militar) y que convoque a nuevas elecciones en el plazo conveniente para que el PRI y el PAN construyan candidaturas distintas y el PRD y sus aliados hayan sido suficientemente estigmatizados por haber desarrollado una enérgica resistencia contra el calderonismo. Extrañas consecuencias políticas de una decisión judicial sujeta a grandes presiones (la revisión de votos, por ejemplo, alcanzará cotos calderonistas como Jalisco, donde el represor Francisco Ramírez Acuña ha sido padrino económico y político de Felipillo, y dos plazas donde corren rumores fuertes de que grupos de delincuencia organizada cooperaron fuertemente a la campaña electoral: el de Tijuana y el del Golfo: Baja California y Tamaulipas; capos y Profesora). Porque, siendo una de sus funciones constitucionales la de garantizar certeza, el tribunal electoral federal arrojó ayer a México a un rebuscado desasosiego. Con criterios legalistas -la letra de la ley, la gramática jurídica, el punto y coma-, el citado tribunal eludió su magna responsabilidad constitucional y produjo una politiquera resolución ambigua que coloca a las partes contendientes en la antesala de una confrontación más aguda.
Bajo criterios de promotor de productos médicos -la muestra (del nueve por ciento) como prueba máxima- el citado tribunal electoral ha creado -conforme a la moda sexenal- su propio reino de fantasía: Trifelandia. Los solemnes señores magistrados se deleitaron frente a las cámaras (de televisión) en el consumo autista de las idílicas hechuras jurídicas que poco tenían que ver con una realidad política y social que ha abarrotado la Plaza de la Constitución y sus alrededores y que hoy mantiene un plantón cívico del Zócalo al Periférico. El resultado oficial de ese ejercicio judicial endogámico no constituyó, por lo demás, una sorpresa. Desde un día antes se aseguraba que había un acuerdo de los magistrados para abrir una selección del diez por ciento de los paquetes electorales impugnados (la cifra quedó, finalmente, en 9.07 (¡oh, dioses del ¿a ver, no?: ¿qué acaso 907 no fue el año del segundo milenio después de Cristo en el que faltaban tres años para el estallido revolucionario: 810, 910, 010?). Tan visto era el resultado que, según ha hecho saber a esta columna un comensal que había ido la noche de este jueves a un restaurante de Polanco con su pareja, el embajador panista César Leal celebraba con un senador electo del PAN que ya se había cerrado el trato con el tribunal electoral federal para abrir un porcentaje reducido de paquetes electorales seleccionados. La información del caso llegó la noche del jueves, ya cuando la columna del día había sido despachada.
Visto y más que visto había sido el vocero presidencial, Rubén Aguilar, en las instalaciones de ese mismo tribunal una semana atrás, el mismo domingo de la tercera asamblea lopezobradorista y de la comparecencia descompuesta de Felipe Calderón ante los magistrados del IFE para plantearles que no debería ser abierto ningún paquete electoral.
Pero lo más grave de todo este montaje jurídico inatacable (un lector jalisciense corrigió ayer: inacatable, no inatacable) es que el parto electoral de los montes se ha dado en relación con un conjunto de papeles previamente manipulados para que la gracia de los señores jurisperitos caiga controladamente sobre ellos. Los mapaches del IFE entraron y salieron de las juntas distritales -sobre todo antes de que en ciertas ciudades se instalara vigilancia del perredismo y sus aliados- sin autorización más que de sus jefes con antifaz ejecutivo. En cierto momento, los fabuladores comiciales quisieron involucrar al tribunal electoral en sus andanzas, pero éste dijo que nunca había dado permiso para tales faenas de maquillaje. El cierre de pinza electoral se dio el miércoles 26 del pasado julio (según se reportó aquí) cuando un centenar de empleados medios del IFE, bajo la supervisión personal del secretario ejecutivo, Manuel López Bernal, se dedicaron casi clandestinamente (en oficinas de Xochimilco) a desarrollar un operativo oficialmente llamado "Atención de dudas sobre la información asentada en las actas de escrutinio y cómputo de casilla". Según la referencia 04015.3, a cargo de la Subdirección de Estadística Electoral del IFE, los comisionados para esa tarea especial deberían revisar, aclarar, reorganizar y "modificar" los datos en las boletas que fueran ilegibles, confusos o dudosos. En diez días, todo quedó listo para que el tribunal electoral federal anunciara lo que con toda oportunidad le habían preparado los nueve por ciento dudosos directivos del IFE y los platicadores cibernéticos de apellidos Nava y Molinar Horcasitas que, curiosamente, mantenían desde antes criterios operativos parecidos a los que ayer con tanta formalidad fueron aprobados por los señores magistrados integrantes del nuevo poder en curso, el del interinato programado. Y, mientras López Obrador anuncia el nivel que alcanzará la resistencia civil en esta nueva etapa, ¡hasta mañana!
Fax: 5605-2099 juliohdz@jornada.com.mx

Astillero Julio Hernández López
  • El privilegio de dudar (y denunciar)
  • Tribunal convalida movilización
  • Avance insuficiente (y manipulable)
  • IFE e intelectuales 9.07, damnificados
El recuento de votos (así sea selectivo y bajo sospecha) es un triunfo insuficiente, pero no desdeñable, logrado por la resistencia cívica que desde el 2 de julio impugnó un proceso electoral que claramente se percibía fraudulento, aunque en esas horas, y en los primeros días siguientes, parecía difícil demostrar. Aun cuando la maquinaria mediática oficializada quiso imponer en aquellos días iniciales de julio una especie de golpe informativo de Estado -que convertía en virtual delito social, casi una traición a la patria, dudar de las cifras y los procedimientos ensalzados-, un mes y tres días después el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación hubo de establecer como verdad jurídica que una de las fases de los comicios presidenciales -la fase aritmética, el simple hecho de contar bien- era comprobadamente irregular al menos en 9.07 por ciento y, por ello (contra la propaganda expresamente pagada -los comerciales- y la manipulación de noticieros y espacios de opinión -los negocios de los patrones-), era necesario aceptar, así fuera en casi una décima parte, la exigencia hasta entonces desdeñada y estigmatizada del nuevo conteo voto por voto y casilla por casilla. La resolución judicial cambia el discurso y el posicionamiento político de las partes en contienda. La lucha de quienes han denunciado fraude electoral, y las molestias y enconos que inevitablemente se han producido, han tenido razón jurídica trascendente. Contra la pretensión fascistoide de abolir los derechos políticos relacionados con la manifestación de las ideas, la libre expresión y la controversia judicial, los "renegados" (según míster Fox) han recibido una declaración institucional de que al menos parte de sus exigencias específicas han tenido fundamento. Hoy, quienes se han plantado en vialidades o han denunciado fraude pueden estar seguros de que gracias a su empeño se demostró que no era cierta la ilusión mediática y política que pretendía convencernos de haber vivido una elección de primer mundo (México súbitamente convertido en Suiza). Pero ese primer logro conceptual (la elección no fue limpia) no necesariamente se traducirá en la caída del hasta ahora raquítico presunto ganador. Hay fundados motivos para la reticencia, y a nadie debería sorprender que el recuento de los votos alojados en paquetes electorales previamente manipulados acabe siendo como las curvas estadísticas de ilusión del cómputo distrital que generaron esperanza al lopezobradorismo para luego aplastarla con desenlaces científicamente improbables. Los geniecillos de la perversidad que han controlado el proceso electoral tratan de provocar frustración y desánimo entre los seguidores de López Obrador mediante golpes y fluctuaciones agridulces. Como resultado de esa acotada legitimación judicial de la tesis del fraude electoral, los principales damnificados son los consejeros del IFE, en especial el presidente y la burocracia directiva del instituto. Luis Carlos Uh fraude y sus 40 padrones (nótese lo modoso de este tecleador que se niega a utilizar términos cabríos) deben renunciar, pero no sólo eso: deben ser consignados como presuntos delincuentes electorales, pues los errores de circunstancia pueden ser perdonados, pero no la intencional comisión de hechos ilícitos que realizó la camarilla de la profesora Elba Esther, y el yerno Fernando González, al utilizar la estructura y los recursos del IFE para servir al proyecto hildebrándico de defraudación de voluntades votantes. Otros lastimados por la resolución del sábado son ciertos intelectuales acomodaticios -usted sabe: los negocios editoriales, las concesiones, la publicidad a las revistas anexables o literales (la literalidad no se refiere a las letras, sino a las literas en que se duerme con los poderes político y económico: Literas Libres), los premios y privilegios. Esos personajes, que sólo vieron elecciones limpias e intachables, pueden ser catalogados empresarialmente como Intelectuales 9.07, no porque ésta fuese alguna clave de contenido metálico (monedas que piensan en plata), sino porque su rango confiable de visión puede tener ese margen de error (si el IFE fuera empresa, y buscara su certificado de calidad, tendría no un ISO-9000, sino un IFE-9.07). Se debe tener presente, sin embargo, que la fase aritmética del proceso electoral siempre estará sujeta a la suerte mayor de la ruta jurídica que será la declaración de validez o invalidez de la elección presidencial en sí. El proceso parece encaminado a la búsqueda largamente preparada de la anulación de los comicios. Contar de nuevo no obliga a dar por válido el proceso total, que incluye la realización original de sumas y su eventual revisión. Por ello es que el movimiento de López Obrador se alista para una jornada larga de resistencia. En ese camino estarán la provocación, la división y el desaliento como riesgos inducidos.
Astillas
El pasado 30 de julio fueron presentadas ante el TEPJF las pruebas científicas de irregularidades detectadas en los pasados comicios. El abogado René Sánchez Galindo elaboró una "diligencia para mejor proveer", y en ella se presenta el conjunto de dudas razonables, "estadísticamente insoslayables", que obligan a un recuento global, no parcial de los votos, y a que, en caso del nuevo conteo integral, haya un sistema de procesamiento imparcial en sistemas de cómputo alternativos al IFE. Por otra parte, desde hoy están a la venta en el Club de Periodistas (Filomeno Mata 8, Centro Histórico, con Lupita Alfaro, en el primer piso) los devedés de las grabaciones hechas por el Grupo Urratemai (dirigido por Juan Francisco Urrusti) con las intervenciones de esos mismos matemáticos y físicos, quienes el pasado 26 se reunieron en ese inmueble para explicar a un público amplio (y heroicamente paciente) las inconsistencias que detectaron. El par de discos tiene un costo de recuperación de 50 pesos. Los expositores son Luis Mochán, Víctor Romero Rochín, Francisco Xavier Portillo, Luis Horacio Gutiérrez, Javier Enríquez Brito, Gerardo Horvilleur, Martín Hardy, Pedro Antonio Martínez y Julio Boltvinik. ¡Llévelo, llévelo, como una oferta, como una novedad!... ¡Hasta mañana! Fax: 55 45 04 73 juliohdz@jornada.com.mx

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