ÁLVARO DELGADO
ANÁLISIS
Salinas y Azcárraga, dueños de TV Azteca y Televisa, respectivamente.
Foto: Octavio Gómez
MÉXICO, D.F. (apro).- Salvo un sorpresivo viraje, que implicaría que las cosas comienzan a cambiar para bien en México, los magnates Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego podrán ufanarse a partir de este martes 24 de ser los amos absolutos de las telecomunicaciones y, sobre todo, de tener sometidas a las instituciones del Estado.
Si ya de por sí doblegan a políticos y empresarios de todo nivel, o al disidentes los aplastan o por lo menos los ignoran, el dictamen de la Comisión de Federal de Competencia (Cofeco), que hasta la noche del lunes apuntaba a convalidar la fusión Iusacel-Televisa, ratificaría que Azcárraga y Salinas Pliego pueden hacer en México lo que les venga en gana.
ANÁLISIS
Salinas y Azcárraga, dueños de TV Azteca y Televisa, respectivamente.
Foto: Octavio Gómez
MÉXICO, D.F. (apro).- Salvo un sorpresivo viraje, que implicaría que las cosas comienzan a cambiar para bien en México, los magnates Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego podrán ufanarse a partir de este martes 24 de ser los amos absolutos de las telecomunicaciones y, sobre todo, de tener sometidas a las instituciones del Estado.
Si ya de por sí doblegan a políticos y empresarios de todo nivel, o al disidentes los aplastan o por lo menos los ignoran, el dictamen de la Comisión de Federal de Competencia (Cofeco), que hasta la noche del lunes apuntaba a convalidar la fusión Iusacel-Televisa, ratificaría que Azcárraga y Salinas Pliego pueden hacer en México lo que les venga en gana.













