Álvaro Delgado
A las 19 horas con 50 minutos del domingo 5, media hora después de que Felipe Calderón se comunicó telefónicamente para felicitarla por su triunfo, en la escalinata de la casa de campaña apareció, exultante, Josefina Vázquez Mota. La flanqueaban Roberto Gil Zuarth, coordinador de su precampaña, y un personaje que hasta entonces no había aparecido públicamente: Antonio Solá Reche, el consultor político que, seis años antes, acompañó en esa misma casa de la colonia Del Valle a Calderón como ganador de la candidatura, sólo que entonces era un desconocido y no era todavía mexicano. Solá Reche, con una sonrisa permanente, se colocó en la primera fila de los colaboradores de Vázquez Mota, entre ellos Jorge Ramos Hernández, el coordinador de las redes que movilizó la estructura para asegurar la victoria en la primera vuelta. Y más tarde fue de los pocos acompañantes de Vázquez Mota a la sede del CEN del PAN para la reunión privada que sostuvieron ella y sus rivales, Ernesto Cordero y Santiago Creel, con Calderón, quien ya no participó en el festejo en el auditorio Manuel Gómez Morín, donde los josefinistas se regodeaban de su triunfo.






















